La enfermedad de Alzheimer es la única entre las principales causas de muerte cuya progresión no se puede ralentizar ni detener.
La enfermedad neurodegenerativa afecta a unos 5,5 millones de estadounidenses, una cifra que se prevé que se dispare hasta los 13,8 millones para 2050.
Según un informe publicado el martes por la Asociación de Alzheimer, se espera que el gasto en la atención a las personas con alzhéimer alcance los 259.000 millones de dólares en 2017.
«Todas las personas con cerebro corren riesgo y deben preocuparse por esto», dijo Beth Kallmyer, vicepresidenta de servicios a los afiliados de la Asociación de Alzheimer, a Business Insider.
La búsqueda de un tratamiento para el alzhéimer no ha avanzado bien. Solo hay cuatro medicamentos aprobados que tratan los síntomas de la enfermedad, y varios tratamientos prometedores han fracasado en estudios clave durante los últimos meses.
Así pues, mientras las tasas de mortalidad por enfermedades como el VIH y las cardiopatías han disminuido en los últimos 14 años, las muertes por alzhéimer han aumentado un 89 % en ese periodo, señaló la Asociación de Alzheimer.
Aun así, hay más medicamentos en fases avanzadas de ensayos que podrían influir en la enfermedad, y los investigadores confían en diagnosticarla pronto, antes de que aparezcan siquiera los síntomas. Si alguno de esos tratamientos da resultado, podría cambiar nuestra forma de entender la enfermedad y quizá hacer que estas estadísticas sean mucho menos alarmantes.

