Estos ingenieros indios convierten la contaminación de los motores diésel en tinta

Smoke rises from a chimney of a garbage processing plant on the outskirts of the northern Indian city of Chandigarh December 3, 2011. REUTERS/Ajay Verma (INDIA - Tags: ENVIRONMENT)
Chakr Innovation's devices capture soot from diesel generator exhaust gasses which can then be used to make ink.Image: REUTERS/Ajay Verma
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Con la llegada del calor veraniego previo a los monzones a Nueva Delhi, dos cosas son tan inevitables como los días de 40 grados Celsius: los cortes de electricidad y la contaminación del aire procedente de los generadores diésel que entonces entran en funcionamiento.

Pero un equipo de ingenieros indios ha encontrado la manera de aprovechar algo positivo de los gases de escape de los generadores, que resultan tan asfixiantes: los captan y los convierten en tinta.

"Lo alarmante de los generadores diésel es que se encuentran en el corazón de zonas densamente pobladas. Están expulsando humo justo ahí", declaró Kushagra Srivastava, uno de los tres ingenieros que desarrollaron la tecnología, que ahora está instalada en Gurgaon, una ciudad satélite de Nueva Delhi, y en la ciudad sureña de Chennai.

Según explicó Srivastava, la idea surgió cuando él y sus cofundadores pararon en un puesto de jugo de caña de azúcar en un día caluroso. Observaron que la pared situada detrás del generador diésel del puesto se había vuelto negra, allí donde los gases de escape salían por un tubo.

Se preguntaron si los gases de escape diésel podrían utilizarse para producir pintura, y se pusieron manos a la obra para intentarlo.

El dispositivo que idearon, que se acopla a los generadores, capta el 90 por ciento de las partículas de hollín de los gases de escape diésel enfriados. El material puede venderse después a fabricantes de tinta.

Su empresa, Chakr Innovation, ha instalado hasta el momento 50 de los dispositivos para empresas públicas como Indian Oil, promotoras inmobiliarias y otras oficinas de gobiernos estatales, y ha obtenido más de 11 millones de rupias (200 000 dólares) en ingresos durante el primer año, según declaró Srivastava.

La empresa tiene previsto instalar otros 50 dispositivos durante el próximo año, afirmó. Hasta ahora ha vendido 500 kg de hollín recogido, que se ha utilizado para crear 20 000 litros de tinta, añadió.

Chakr Innovations no es la primera startup que ve negocio en los gases de escape diésel. Un competidor llamado Graviky Labs, con sede en Bangalore, utiliza una tecnología similar para convertir en tinta los gases de escape diésel de los vehículos.

Aire asfixiante

Srivastava y sus coinventores Arpit Dhupar y Prateek Sachan se consideran parte de un movimiento hacia un aire y una energía más limpios, en un país donde las principales ciudades luchan contra un aire asfixiante.

Unos 1,1 millones de personas al año mueren por los efectos de la contaminación del aire en India, según una encuesta de 2015 del Health Effects Institute, con sede en Estados Unidos. Esa cifra representa alrededor de una cuarta parte del total de muertes por contaminación del aire en todo el mundo, según indica el estudio.

En Nueva Delhi, los niveles de las partículas más peligrosas presentes en el aire llegan a veces a ser 10 veces superiores al límite seguro, señala la encuesta.

Srivastava y Dhupar crecieron ambos en Nueva Delhi, a la que la Organización Mundial de la Salud declaró en 2014 la ciudad más contaminada del mundo. Sachan procede de Allahabad, la tercera ciudad más contaminada según la clasificación de la OMS de 2016.

"Recuerdo que antes había muchos menos coches en la carretera, mucha menos congestión y mucha más vegetación", declaró Dhupar, director de tecnología de Chakr.

Pero a medida que se talaban árboles y se ensanchaban las carreteras para acomodar más coches, Dhupar, que entonces cursaba el bachillerato, desarrolló problemas respiratorios crónicos. Los médicos le recetaron medicación y le advirtieron que dejara de practicar deporte.

"Mi problema es que, cada vez que empiezo a quedarme sin aire, los niveles de ansiedad se disparan", explicó.

Dhupar dijo que muchos de sus familiares y amigos también han desarrollado problemas respiratorios a largo plazo.

Los gases de escape diésel contribuyeron solo al 2 por ciento de todas las muertes por contaminación del aire en India en 2015, según el Health Effects Institute.

Sin embargo, en los "espacios cerrados" de las zonas urbanas, donde se utilizan muchos generadores, representan un riesgo mayor, explicó Pankaj Sadavarte, uno de los investigadores del informe.

Vista de un dispositivo creado por la empresa Chakr Innovation para eliminar el hollín de los gases de escape de los generadores diésel, limpiar el aire y permitir crear tinta a partir del hollín, instalado en un edificio de Gurgaon, una ciudad satélite de Nueva Delhi, India, el 19 de marzo de 2018.Image: Thomson Reuters Foundation/Huizhong Wu

Medidas en Nueva Delhi

India cuenta con políticas para vigilar y restringir la contaminación del aire, pero, según los expertos, pueden resultar difíciles de aplicar.

Sin embargo, la preocupación por la contaminación del aire va en aumento. El pasado noviembre, la capital puso en marcha su primer plan de acción de emergencia por la calidad del aire durante una semana especialmente peligrosa, en la que la contaminación alcanzó niveles máximos.

El gobierno paralizó las obras de construcción dentro de la ciudad, subió las tarifas de aparcamiento para desalentar la conducción y cerró los colegios para mantener a los niños en el interior.

El Ministerio nacional de Medio Ambiente, Bosques y Cambio Climático está redactando una política nacional para limpiar el aire de India, aunque su publicación se ha retrasado, según explicó Sunil Dahiya, coordinador senior de campañas de Greenpeace India.

"El debate sobre la contaminación del aire y el debate sobre la salud están cobrando fuerza en India", declaró Dahiya en una entrevista telefónica. "Ese impulso está obligando a los responsables de las políticas a hacer que nuestras ciudades sean más habitables."

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