Durante cinco años consecutivos, los belgas han pagado la mayor cantidad de impuestos de la Unión Europea (UE). Pero, tras reducir el tipo impositivo real el año pasado, Bélgica cedió a su vecino el título, poco codiciado, de país con los impuestos más altos.
Con un tipo impositivo real del 57,53 %, Francia encabezó la lista en 2016. Bélgica ocupó el segundo puesto y Austria quedó en tercer lugar. Suecia cerró los diez primeros puestos con un tipo impositivo real del 47,13 %.
Chipre ocupó el último lugar entre los 28 Estados miembros de la UE, con un tipo impositivo real del 23,85 %: menos de la mitad que el de Francia. Los trabajadores de los 28 países que forman parte de la UE (actualmente) vieron cómo su tipo impositivo real medio disminuía ligeramente por segunda vez en seis años, del 45,19 % al 44,96 %.
La persona asalariada media en Francia tiene que trabajar 210 días —hasta el 29 de julio— antes de dejar de pagar impuestos al Gobierno y empezar a quedarse con sus ingresos. Es lo que se conoce como «día de la liberación fiscal», que un estudio reciente del Institut Économique Molinari, con sede en Bruselas, utiliza para clasificar la carga fiscal de los trabajadores individuales que perciben salarios típicos en la UE.
El día de la liberación fiscal de Bélgica llega ahora nueve días antes (el 27 de julio), tras reducirse el tipo impositivo efectivo del 59,47 % al 56,9 %. Sin embargo, el informe señala que esta reducción de impuestos se tradujo en «poco o ningún dinero extra en los bolsillos de los trabajadores», ya que el Gobierno aumentó los impuestos sobre la electricidad, el diésel y el alcohol.
Según el informe, veinte de los 28 Estados miembros de la UE han subido los tipos del IVA desde 2009. El mayor aumento se aplicó en Hungría, donde el IVA pasó del 20 % al 27 %.



