Tasmania cumplió el objetivo de energía 100 % renovable cuando entró en servicio el aerogenerador número 29 en Granville Harbour, en la costa oeste de la isla.
La mayor parte de la generación eléctrica de la isla procedió de sistemas hidroeléctricos en 2018/19.
Otros estados avanzan con sus propios planes de energía verde.
El estado insular australiano de Tasmania ya funciona con energía 100 % renovable, tras alcanzar dos años antes de lo previsto su objetivo de ser completamente autosuficiente en energía verde.
Tasmania logró este hito a finales de noviembre, cuando entró en servicio el aerogenerador número 29 de los 31 de Granville Harbour, en la costa oeste de la isla. El estado tendrá acceso a un total de 10.741 GWh de capacidad de generación renovable – muy por encima de su demanda energética anual de 10.500 GWh – una vez que se pongan en servicio los dos últimos.
El ministro de Energía, Guy Barnett, dijo en un comunicado: «Hemos alcanzado el 100 % gracias a nuestro compromiso de hacer realidad el potencial de energía renovable de Tasmania mediante políticas energéticas líderes en el país y de hacer que Tasmania resulte atractiva para la inversión industrial, lo que a su vez está creando puestos de trabajo en todo el estado, especialmente en nuestras regiones».
La energía hidroeléctrica, clave para el éxito de Tasmania
Tasmania lleva mucho tiempo contando con uno de los suministros energéticos más limpios de Australia. La ciudad de Launceston fue la primera del país en iluminarse con energía hidroeléctrica, cuando lacentral eléctrica Duck Reach abrió en 1895. En 2018/19, el 90 % de la generación eléctrica de la isla procedió de sistemas hidroeléctricos; gran parte del resto provino de la energía eólica.
El estado insular estudia ahora duplicar su generación renovable y alcanzar el objetivo, líder mundial, de cubrir el 200 % de sus necesidades actuales para 2040. Tasmania también sigue adelante con sus proyectos de energía verdeBattery of the Nation yMarinus Link para apoyar la transición de toda Australia hacia un futuro de energía verde, e invierte 2,6 millones de dólares australianos (1,9 millones de dólares) en tres estudios de viabilidad a gran escala sobre hidrógeno renovable.
Tasmania sigue al Territorio de la Capital Australiana, donde se encuentra la ciudad de Canberra, en funcionar completamente con energías renovables, aunque este último solo genera el 5 % de la energía que necesita, y el resto procede del Mercado Nacional de Energía (NEM).
Como cabe esperar de un país famoso por sus recursos naturales, el NEM funciona principalmente con carbón y gas. Sin embargo, el Territorio de la Capital Australiana compra energía limpia solar y eólica de todo el territorio y de otros cuatro estados para compensar cada vatio de energía no renovable que consume Canberra.
Australia aún depende en gran medida de los combustibles fósiles
La generación de electricidad renovable de Australia se ha más que duplicado durante la última década. Sin embargo, en 2018/19 los combustibles fósiles todavía representaban laamplísima mayoría (94 %) de la combinación de energía primaria del país, con un 39 % correspondiente al petróleo, un 29 % al carbón y un 26 % al gas natural.
En 2018/19, las fuentes de energía verde representaron solo el 6 % del consumo total del país. De estas, la quema de biomasa, como leña y bagazo —las fibras restantes tras procesar la caña de azúcar—, supuso casi la mitad (45 %) de todo el consumo de energía renovable durante ese período.
Australia también es uno de los mayores exportadores de energía del mundo: en 2018/19 se exportó el 88 % de la producción de hulla y el 74 % de la producción de gas natural. Las exportaciones de gas natural licuado también aumentaron un 21 % durante ese período.
Los estados avanzan con sus planes de energía verde
Aunque, según se informa, el primer ministro Scott Morrison considera que el gas esclave para la economía australiana afectada por la COVID-19, muchos estados avanzan con sus propios planes de energía verde.
Nueva Gales del Sur aprobó recientemente una ley para generar 12 GW adicionales de energía renovable durante la próxima década. Esta cantidad equivale a la capacidad actual de generación eólica y solar a gran escala de Australia, y algunos sostienen que podría desarticular el NEM tal como lo conocemos hoy.
El estado de Victoria también anunció que invertirá 1.600 millones de dólares australianos (1.200 millones de dólares) en centros de energía renovable en todo el estado, mientras que el parlamento de Queensland formalizó planes para una inversión de 500 millones de dólares australianos (372 millones de dólares) en generación de energía renovable.
Pocos lugares son plenamente autosuficientes en energía limpia
Al volverse autosuficiente en energías renovables, Tasmania ocupa una posición de privilegio que actualmente comparten pocos países o regiones del mundo. Islandia lidera el mundo en energía verde, con el 99 % de su consumo eléctrico cubierto por energías renovables.
En Europa, Escocia obtuvo el 90 % de su suministro eléctrico de fuentes renovables —principalmente eólicas— en 2019, mientras que las fuentes de energía limpia representaron casi la mitad (47 %) de toda la generación eléctrica del Reino Unido en el primer trimestre de 2020. En Alemania, las energías renovables cubrieron el 48 % del consumo eléctrico del país entre enero y septiembre.
Kenia encabeza los esfuerzos por impulsar la energía limpia en África: el 70 % de su generación eléctrica procede de la energía geotérmica. En Sudamérica, donde se encuentran algunos de los mayores proyectos hidroeléctricos del mundo, países como Brasil, Venezuela, Colombia, Argentina y Chile lideran la generación de energía renovable.
Mientras países de todo el mundo buscan reducir sus emisiones y cumplir sus compromisos climáticos en virtud delAcuerdo de París, lugares como Tasmania podrían ofrecer un modelo para ayudar a mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 °C.

