Mientras China demostraba sus credenciales espaciales al hacer aterrizar una sonda lunar en la cara oculta de la Luna en enero de 2019, una película de ciencia ficción llegaba a los cines de China continental y podía redefinir también las credenciales de China como creadora de cine para el público mundial.
The Wandering Earth, dirigida por Frant Gwo es la película más taquillera del mundo hasta ahora en 2019, con una recaudación de casi 700 millones de dólares estadounidenses en el último recuento, principalmente en China. La película se basa en la novela homónima, escrita en 2000 por el autor chino de ciencia ficción Liu Cixin, sobre la migración de la Tierra a un nuevo sistema solar para escapar de la aniquilación.
Liu estuvo a la vanguardia de la ciencia ficción china en la década de 1980, una época en la que China volvió a conectarse con el mundo tras sus prolongadas luchas políticas internas durante la Revolución Cultural de las décadas de 1960 y 1970. Su primera novela extensa, China2185, escrita en 1989, combina una visión futurista utópica con comentarios críticos sobre los problemas sociales y políticos que afronta China. China2185 nunca se publicó oficialmente, pero fue distribuida gratuitamente en varias plataformas de lectura en línea y es considerada por la crítica la novela fundacional de la ciencia ficción china.
Liu ha seguido escribiendo y publicando relatos que comparten ideas similares: una visión de un mundo mejor a través de la fantasía científica. Entre sus novelas figuran The Devil’s Bricks (2002), The Era of Supernova (2003), Ball Lightning (2004) y la trilogía The Three-Body Problem. Esta última trilogía, que recibió elogios entusiastas tanto de Barack Obama como de Mark Zuckerberg, fue adaptada como guion para una película homónima, pero aún no ha llegado a las pantallas. Según se informa, Amazon también tiene planes para una serie de televisión de tres partes con un presupuesto de 1.000 millones de dólares estadounidenses.
Liu obtuvo un buen número de premios, entre ellos el premio Hugo 2015 a la mejor novela por la traducción al inglés de la trilogía The Three-Body Problem y el premio Arthur C. Clarke 2018 a la Imaginación al Servicio de la Sociedad, además de varias nominaciones.
Carta de amor
Clarke es uno de los ídolos de Liu, al igual que George Orwell, quien, según dijo: «me mostró que la ciencia ficción puede reflejar y criticar la realidad desde una perspectiva que no existe en la literatura convencional». Entre sus grandes influencias cinematográficas figuran 2001: Una odisea del espacio (1968), de Stanley Kubrick; Terminator 2 (1991), de James Cameron; e Interstellar (2014), de Christopher Nolan.
The Wandering Earth, de Liu, pretende ser una carta de amor, no solo a sus ídolos literarios y cinematográficos, sino también a su ideal de humanidad. Pero la película también muestra al público mundial lo que puede lograr la industria cinematográfica china moderna. Es una epopeya de una escala capaz de competir cómodamente con los éxitos de taquilla de Hollywood, el primer éxito internacional rotundo de la industria china de ciencia ficción tras varios fracasos, entre ellos Future X-Cops (2010) y Bleeding Steel (2017), que no dejaron huella en el ámbito internacional.
La película se estrenó el 5 de febrero de 2019, durante las vacaciones de Año Nuevo en China, y se promocionó como emblema del orgullo nacional. Alcanzar a Hollywood ha sido durante mucho tiempo una ambición impulsada por el Estado para la industria cinematográfica china, a la que se ha dado el esperanzador apodo de «Huallywood». Es una producción enorme: un presupuesto total de 50 millones de dólares y más de 7.000 integrantes del elenco y el equipo. En los efectos especiales y la posproducción participaron empresas internacionales como Base FX, Bottleship VFX, Dexter Studios, Macrograph, More VFX, Pixomondo y Black Nomad, y el resultado final tiene un aspecto similar al de películas como Gravity (2013) o The Martian (2015). Es una historia sobre la creciente confianza y sofisticación de los cineastas chinos.
Manifiesto para una nueva China
También es una historia que refleja la creciente importancia geopolítica de China. La Tierra se enfrenta a la aniquilación a manos de un Sol envejecido que se expande rápidamente. Un Gobierno Unido de la Tierra decide propulsar el planeta hacia otro sistema mediante enormes propulsores de fusión construidos por todo el planeta, pero coordinados por China, ahora la potencia mundial dominante. Las cualidades de liderazgo de China quedan plasmadas en una secuencia en la que el discurso de una estudiante china transforma el desaliento mundial ante los peligros de la misión en esperanza para el futuro.
Al igual que muchas películas de ciencia ficción de Hollywood han promovido en el pasado los valores estadounidenses, esta película presenta un manifiesto del excepcionalismo chino. Solo China cuenta con ingenieros capaces de resolver este complejo problema. Solo China tiene la voluntad y el liderazgo necesarios para sacar al mundo de una crisis tan inmensa que incluso la inteligencia artificial movilizada para ayudar ha dicho al resto del mundo que se dé por vencido. Les dejo a ustedes sacar sus propias conclusiones sobre el mensaje que esto pretende transmitir acerca de las crisis mundiales que afronta hoy nuestro propio mundo.
Además de en China, la película se ha estrenado en Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, donde está teniendo una sólida recaudación en taquilla. Aún no se ha anunciado la fecha de estreno en cines del Reino Unido, pero Netflix ha adquirido los derechos digitales mundiales de la película (excepto en China). Será una oportunidad para que el público de fuera de China se haga una idea de los temas a los que el público general de cine está acostumbrado ahora en China: temas que reflejan un nuevo orden mundial que evoluciona a un ritmo cada vez más acelerado.

