Antoinette Tine, de Senegal, recuerda que no hace mucho acudía a su centro de salud local para obtener anticonceptivos y se marchaba con las manos vacías porque no había disponible el producto que quería. «Me decían que volviera en una semana y yo me angustiaba, porque corría el riesgo de volver a quedar embarazada», contó la madre de seis hijos, de 41 años, en una entrevista reciente. «Un embarazo no planificado te impide hacer cualquier cosa. No puedes trabajar ni cuidar de ti misma».
Tine no era la única. La escasez de anticonceptivos —una señal inequívoca de que la cadena de suministro de productos sanitarios no funciona— era habitual todavía en 2011, y afectaba a entre el 60% y el 70% de los centros, según las estimaciones en algunas regiones de Senegal. Había existencias de sobra en los almacenes centrales; el problema estaba en la distribución de última milla. Y eso amenazaba con socavar el compromiso de Senegal de reducir la mortalidad materna. Según los investigadores, atender la necesidad insatisfecha de anticonceptivos es una forma eficaz y de bajo coste de prevenir las muertes maternas por complicaciones relacionadas con tener hijos demasiado pronto o con muy poca diferencia de edad entre ellos. Un estudio destacadoconcluyó que mejorar el acceso podría reducir la mortalidad materna hasta en un 29%. En 2015, 1.800 mujeres murieron durante el parto en Senegal.
Por eso, el Gobierno decidió actuar para reforzar la cadena de suministro en Senegal. Se creó una alianza público-privada (APP) para respaldar la iniciativa. A través de esa APP, Senegal integró enfoques del sector privado en la distribución de última milla para que todas las personas tuvieran acceso a toda la gama de métodos anticonceptivos modernos.
La reforma fue un proceso de colaboración impulsado por el Ministerio de Salud y Acción Social de Senegal y la Farmacia Nacional (PNA), con el apoyo de MSD for Mothers, la Fundación Bill y Melinda Gates, IntraHealth International y otros socios. Los socios donantes aportaron financiación y conocimientos empresariales y técnicos para diseñar, probar y ampliar una solución adaptada a las necesidades y prioridades de Senegal.
La solución exigía abandonar el modelo tradicional «pull» y pasar a un modelo «push informado», o IPM, un concepto tomado del sector comercial. Esto incluyó contratar a operadores logísticos privados externos, o 3PL, para entregar los productos desde los almacenes de distrito hasta cada centro de salud. Este nuevo sistema IPM-3PL reconfiguró el flujo de productos, dinero e información, mejorando el rendimiento y reduciendo los costes. Entre los cambios importantes figuran:
El personal de salud pública ya no tiene que desplazarse desde sus centros hasta los depósitos centrales para recoger existencias; los 3PL deciden qué reponer en el momento de la entrega.
Los productos se venden en consignación, por lo que esas mismas decisiones de reposición no están limitadas por el dinero en efectivo disponible en los centros.
Los 3PL usan tabletas para recopilar y compartir datos de consumo, lo que permite hacer previsiones más precisas y responder mejor en el proceso de adquisición; además, ayuda a identificar las comunidades que podrían necesitar más actividades de divulgación y educación sobre planificación familiar. Se espera que la mejora de los datos aporte otros beneficios para reforzar el sistema de salud en su conjunto.
Como resultado del sistema IPM-3PL, la escasez se ha eliminado prácticamente. Hoy, una mujer en Senegal que busca anticonceptivos tiene más de un 98% de probabilidades de encontrar el método que prefiera, donde y cuando lo desee. Tras ampliar el sistema IPM-3PL para atender a los 1.400 centros de salud del país, el consumo aumentó un 48% en todo el país en un año.
La contratación de 3PL ha demostrado ser un factor diferenciador importante frente a otros sistemas públicos de suministro, en los que el personal del Gobierno realiza todas las funciones. Por un lado, permite que el personal sanitario se centre en atender a los pacientes. Por otro, contratar 3PL también anima a los emprendedores locales a invertir en sus negocios, lo que contribuye a crear empleo.
Senegal ya ha empezado a aprovechar el éxito alcanzado con los anticonceptivos y ha ampliado el programa hasta incluir 90 medicamentos esenciales, entre ellos los destinados a la atención primaria, la malaria, la salud materna, la tuberculosis y el VIH. También ha integrado el sistema IPM-3PL en la cadena nacional de suministro, supervisada por el departamento central de compras de Senegal, y lo ha rebautizado como Yeksi Naa (en wolof, «He llegado»). En la práctica, esto consolida varias cadenas de suministro diferentes en una sola.
Por supuesto, está por verse si el nuevo sistema será sostenible. Creemos que lo será: Yeksi Naa no solo tendrá éxito como sistema público-privado plenamente integrado, sino que también servirá de ejemplo para otros países de ingresos bajos y medios que quieren resolver los problemas de sus propias cadenas públicas de suministro sanitario.
Tenemos dos motivos para ser optimistas. En primer lugar, existe voluntad política. El presidente de Senegal incluyó el éxito de Yeksi Naa entre las principales prioridades sanitarias del país para 2017. Los altos cargos han apoyado públicamente la iniciativa, incorporando al sector privado como parte de la solución, y han mantenido el liderazgo durante todo el proceso, incluida la transición de un sistema gestionado por donantes a otro plenamente propiedad del Gobierno y gestionado por este.
En segundo lugar, el Gobierno ha encontrado la forma de financiar Yeksi Naa mediante un acuerdo de reparto de ingresos con los centros y distritos de salud, elaborado en consulta con socios del sector privado y adoptado con el apoyo de los comités comunitarios de salud. Este enfoque contribuirá en gran medida a garantizar la sostenibilidad financiera y la fiabilidad del suministro a largo plazo.
Como escribieron Bill y Melinda Gates en su reciente informe «Goalkeepers», que reconoce los grandes avances logrados en Senegal, «alcanzar el objetivo de planificación familiar aumenta las probabilidades de alcanzar todos los demás Objetivos de Desarrollo Sostenible».
Antoinette Tine, por su parte, dice que agradece poder obtener el método anticonceptivo que quiere cuando lo quiere. Como señala, espaciar mejor los nacimientos da a las mujeres más tiempo para recuperarse después de cada parto, buscar oportunidades laborales y cuidar de los hijos pequeños que ya tienen. «Les aconsejo a mis compañeras: utilicen la planificación familiar», dice Tine. «Puede mejorar su salud y su vida».

