La India acaba de inaugurar su primer “café de la basura”, que ofrece comida a cambio de desechos.
Más de la mitad de los 1.400 millones de ciudadanos de la India viven en la pobreza, y muchos luchan por proporcionar alimentos a sus familias. El país también tiene un problema de residuos plásticos, que genera 26.000 toneladas de este material cada día.
¿Puede ofrecer comidas gratuitas a cambio de residuos plásticos ayudar a resolver estos dos problemas acuciantes?

La India sufre un nivel de hambre clasificado como “grave”, según el Índice Global del Hambre 2018.
El café, inspirado en otros proyectos similares de Bélgica y Camboya, abrirá en la ciudad de Ambikapur, en el estado central de Chhattisgarh.
Con este programa, el café de la basura, instalado en una antigua parada de autobús reconvertida, ofrecerá una comida completa a cambio de 1 kg de desechos, o un desayuno gratuito a cambio de 500 g de residuos.
Por ejemplo, 1 kg de plástico, cuya recogida normalmente llevaría un par de horas, puede canjearse por un curri con arroz, lentejas y papadams. Por la mitad de ese peso, los clientes pueden recibir un desayuno de samosas, rosquillas de lentejas o panes rellenos.
Los residuos recogidos se envían después a una planta de reciclaje, que los convierte en gránulos de plástico. Y, al igual que muchos de los programas de reciclaje de plástico de la India, este plástico triturado se utiliza para pavimentar carreteras.
Hay más de 34.000 km de carreteras de plástico en el país, sobre todo en zonas rurales, y este tipo de firme es cada vez más popular porque hace que las carreteras sean más resistentes a las abrasadoras temperaturas de la India.
Hace apenas un año, el primer ministro del país, Narendra Modi, hizo una ambiciosa promesa de eliminar todo el plástico de un solo uso para 2022.
Cumplir esta promesa supone un gran desafío, ya que la India es la economía de más rápido crecimiento del mundo, con una población de casi 1.400 millones de habitantes. Y solo se reciclaba el 14 % de los residuos plásticos del mundo en 2015.
Afrontar la crisis del hambre también es fundamental. El país sigue teniendo una de las tasas de desnutrición infantil más altas del mundo y cuenta con unos 195 millones de personas subalimentadas, que representan una cuarta parte de la carga mundial del hambre, según cifras de la ONU.
Casi 4 de cada 10 niños no alcanzan su pleno potencial humano porque tienen demasiada hambre para aprender, lo que provoca un bajo rendimiento escolar y un mayor riesgo de enfermedades crónicas.
Iniciativas como el café de la basura pueden ayudar a algunas de las personas más pobres de la India a encontrar la forma de alimentar a sus familias y, al mismo tiempo, a ayudar al planeta.

