Para resolver las crisis sanitarias de África, debemos contar con las mujeres y las niñas

Girls stand inside their classroom at a primary school in Dobley town, 10 km (6 miles) from the Kenya-Somalia border, February 21, 2012. Kenyan troops rolled tanks and troops across its arid frontier into lawless Somalia, in another campaign to stamp out a rag-tag militia of Islamist rebels that has stoked terror throughout the region with threats of strikes. REUTERS/Thomas Mukoya (SOMALIA - Tags: EDUCATION POLITICS CIVIL UNREST TPX IMAGES OF THE DAY) - RTR2Y75F
We need to empower women and girls to promote and lead social-mobilization efforts in Africa.Image: REUTERS/Thomas Mukoya
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Las enfermedades tropicales desatendidas (ETD) afectan de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas. La esquistosomiasis genital femenina (EGF), por sí sola, causa dolor intenso, hemorragias y lesiones a más de 16 millones de mujeres y niñas en el África subsahariana.

Además de causar un sufrimiento físico generalizado, las ETD tienen un grave impacto socioeconómico a largo plazo en millones de mujeres y niñas. Las mujeres que han quedado marcadas o desfiguradas por enfermedades como la EGF y la filariasis linfática suelen sufrir tal estigmatización que no pueden casarse o sus cónyuges las abandonan. Aunque la desfiguración y el estigma social no son afecciones letales, pueden causar o agravar trastornos psicológicos y limitar las oportunidades de las mujeres y las niñas.

Desde el año 2000, se han donado suficientes productos farmacéuticos para ofrecer tratamientos preventivos contra las ETD a cinco mil millones de personas Y hoy muchas personas reconocen que controlar las ETD y, finalmente, eliminarlas será esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que abarcan ámbitos tan diversos como la nutrición, la educación, la salud, el agua, el saneamiento y la higiene, y el crecimiento económico. Dado que los ODS se basan en el principio de «no dejar a nadie atrás», no podrán considerarse un éxito hasta que se cumplan en todas partes y para todas las personas, incluidas las mujeres y las niñas.

ODS 5, en particular, insta al mundo a «lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas» para 2030. La equidad de género se aplica a ambos sexos, pero es necesario prestar especial atención a mejorar las condiciones de las mujeres y las niñas. En África, las mujeres suelen estar privadas de derechos, pese a representar más de la mitad de la población del continente. Para garantizar que no queden olvidadas, debemos comprender mejor cómo funcionan las relaciones de poder basadas en el género y abordar de frente esas dinámicas sociales.

Dado que las mujeres y las niñas en edad fértil sufren de manera desproporcionada los efectos sanitarios y sociales de las ETD, es fundamental incluirlas en cualquier intervención de política sanitaria a gran escala que se proponga. Además de centrar en las mujeres los programas contra las ETD, debemos reconocer que desempeñarán un papel central en el impulso de la agenda de desarrollo sostenible.

Debemos empoderar a las mujeres y las niñas para que promuevan y lideren iniciativas de movilización social en África. Las mujeres son aliadas de primera línea de los defensores de la salud pública que trabajan para que los medicamentos esenciales estén disponibles en todo el continente. Además, pueden ayudar a controlar los vectores de las ETD en su origen, garantizando que todos los miembros de sus comunidades cumplan los programas de distribución de medicamentos y tratamiento contra las ETD.

Los esfuerzos en curso para controlar y eliminar las ETD en África han logrado algunos avances. Pero ha llegado el momento de desarrollar instrumentos de política más innovadores. Urgen enfoques integrados, interprogramáticos e intersectoriales que aborden las dinámicas sociales, económicas y etiológicas de las ETD. También necesitaremos la plena participación de las comunidades más vulnerables. Sin ella, ningún programa destinado a erradicar finalmente las ETD podrá tener éxito.

Este año se cumple el quinto aniversario de la hoja de ruta de la Organización Mundial de la Salud para eliminar las ETD, así como de la Declaración de Londres sobre las Enfermedades Tropicales Desatendidas. Es alentador ver que la comunidad internacional reconoce tanto la carga desproporcionada que las ETD imponen a las mujeres como el papel esencial que ellas desempeñan en el control y la erradicación de estas enfermedades.

Ahora que ha surgido una alianza internacional cada vez más amplia, tenemos una oportunidad única para poner fin de una vez por todas a estas enfermedades debilitantes. En 2016, la Oficina Regional para África de la OMS puso en marcha el Proyecto Especial Ampliado para la Eliminación de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ESPEN), que brinda a los países africanos asistencia técnica y herramientas de recaudación de fondos para combatir las cinco ETD que pueden prevenirse mediante quimioterapia preventiva: oncocercosis, filariasis linfática, esquistosomiasis, helmintiasis transmitidas por el suelo y tracoma.

ESPEN busca reunir a los gobiernos, la comunidad mundial de salud pública y otras partes interesadas. Nuestro objetivo es fortalecer las alianzas diseñadas específicamente para eliminar las ETD. Con ese fin, ESPEN apoya activamente los programas nacionales contra las ETD creados para romper el ciclo de pobreza que estas enfermedades provocan y perpetúan.

Mientras la OMS trabaja para alcanzar los ODS, seguiremos promoviendo enfoques participativos que incluyan a las poblaciones más vulnerables —especialmente a las mujeres y las niñas— en la lucha contra las enfermedades. En última instancia, la única manera de garantizar el éxito a largo plazo es empoderar a quienes más se ven afectados.

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