India envía más trabajadores al extranjero que cualquier otro país. Según datos de las Naciones Unidas, había casi 17 millones de indios trabajando en el extranjero en 2017.
Con un número tan elevado de personas que se ganan la vida fuera de su propio país, quizá no sorprenda que los indios también encabecen el ranking de remesas enviadas a sus familias.
El Banco Mundial elaboró el gráfico anterior con datos de la Global Knowledge Partnership on Migration and Development. Muestra que los trabajadores migrantes indios enviaron a casa casi 79.000 millones de dólares en 2018. China fue el segundo mayor receptor de remesas, con 67.000 millones de dólares enviados por 10 millones de trabajadores en el extranjero.
En sí misma, la cifra de 79.000 millones de dólares que los indios enviaron a casa en concepto de remesas es una suma enorme, pero equivale solo al 2,7 % del PIB de India, según datos de KNOMAD.
En los países más pequeños, las remesas representan un porcentaje mucho mayor del PIB.
El siguiente gráfico utiliza datos del Banco Mundial para clasificar los países más dependientes de las remesas. Kirguistán recibió 2.500 millones de dólares en remesas en 2017, pero esa cifra relativamente pequeña equivalió a más de un tercio del PIB del país. Nepal recibió 6.900 millones de dólares en remesas, lo que representa el 29 % de la producción económica total del país.

Las remesas a los países de ingreso bajo y mediano alcanzaron un máximo histórico en 2018, según el Migration and Development Brief del Banco Mundial.
El Banco estima que las remesas a estos países alcanzaron 529.000 millones de dólares en 2018, un aumento del 9,6 % respecto al máximo histórico anterior de 483.000 millones de dólares en 2017. Las remesas mundiales, que incluyen los flujos hacia países de ingreso alto, alcanzaron 689.000 millones de dólares en 2018, frente a 633.000 millones en 2017.

