Debal Deb es conocido como el Guerrero de las Semillas, tras pasar las últimas dos décadas recolectando y conservando las especies de arroz autóctonas de la India, cada vez más escasas.
Los esfuerzos del ecologista han dado lugar a la creación de un enorme banco de semillas, que alberga más de 1.410 variedades en peligro de extinción.
La colección única es una parte fundamental de la misión de Deb de convencer a algunos agricultores indios de volver al cultivo de variedades tradicionales de arroz. El banco proporciona la fuente de semillas para Basudha, una finca de 1,7 acres en las estribaciones de la cordillera de Niyamgiri, en el este de la India.
Las variedades de semillas raras se germinan individualmente en vasijas de arcilla tradicionales y se riegan con orina de vaca, antes de distribuirse a los agricultores para su cultivo. El año pasado, más de 7.000 agricultores de seis estados indios se beneficiaron de semillas gratuitas, con la condición de que empezaran a cultivarlas y entregaran parte de su cosecha a la comunidad local para ayudar a la población rural a alimentarse.

La India consumió 100 millones de toneladas de arroz en 2018-2019, cantidad solo superada por China. El arroz es un alimento básico en los dos países más poblados del mundo, como lo es en toda Asia y en muchas otras partes del planeta.
Pero Las especies de arroz autóctonas de la India están desapareciendo rápidamente: han disminuido de unas 100.000 variedades diferentes a solo 7.000 desde la década de 1970.
¿Qué causó una caída tan drástica?
Se remonta a la Revolución Verde de los años sesenta, cuando muchos agricultores indios cambiaron a semillas de alto rendimiento (HYV), respaldadas por el uso de pesticidas y fertilizantes.
Aunque este cambio aumentó el rendimiento medio de los cereales, las variedades tradicionales de arroz –que habían sostenido a las comunidades agrícolas durante generaciones– quedaron en gran medida relegadas. Las variedades raras sobrevivieron solo en zonas de difícil acceso o donde los agricultores eran demasiado pobres para costear los productos químicos necesarios para propagar cultivos de alto rendimiento.
“Cada vez que se mataba a un tigre, un rinoceronte o cualquier otro gran animal carismático, llegaban millones de dólares para apoyar los esfuerzos de conservación”, explica Deb en una entrevista con The Better India. Pero, afirma, nadie “ni pestañeó” cuando se perdieron variedades tradicionales de arroz a una escala tan grande.
Así que Deb decidió emprender el camino solo. Pero su proyecto es más que un simple intento de proteger el patrimonio y la identidad cultural de las comunidades rurales; también pretende salvaguardar la biodiversidad.
¿Qué es la Cumbre Económica India 2019 del Foro Económico Mundial?
Algunas variedades raras son más resistentes que las variedades de arroz de alto rendimiento, por lo que pueden soportar mejor los efectos de las sequías, las inundaciones, los cambios de temperatura y las diferencias del suelo.
La resiliencia de los cultivos es especialmente importante en zonas propensas a fenómenos meteorológicos extremos, que es probable que aumenten a medida que se calienten las temperaturas globales. El impacto del cambio climático añade más incertidumbre a la seguridad alimentaria futura.
A nivel mundial, 1 millón de especies de plantas y animales están amenazadas de extinción, según la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas.
Una nueva investigación publicada en la revista Nature Ecology & Evolution revela una tasa de extinción de plantas que los autores del estudio describen como «aterradora», con 571 especies desaparecidas del planeta desde 1750. El estudio estima que esta tasa es 500 veces superior a la que cabría esperar de forma natural.


