Como líder de un proyecto de reforma de políticas en África hace unos años, aprendí muchas cosas. En primer lugar, encontrar las políticas de los gobiernos nacionales africanos en fuentes abiertas es como buscar una aguja en un pajar.
Esto supone una presión para las intervenciones e inversiones de los socios mundiales de África. Las organizaciones sin ánimo de lucro que buscan trabajar en la reforma de políticas, y las empresas que pretenden entrar en África como mercado extranjero, necesitarán encontrar políticas existentes para desarrollar campañas y tomar decisiones de inversión.
En segundo lugar, las campañas dirigidas a múltiples sectores en la mayoría de los países africanos todavía tienen dificultades para unir a las partes interesadas en torno a un objetivo común, porque los responsables políticos a menudo no ven cómo la política de un departamento está vinculada extrínsecamente a la de otro. Esto perjudica la colaboración y el impacto colectivo.
Además, quienes redactan las políticas suelen utilizar un lenguaje complejo, lo que dificulta su comprensión.
Policy Vault Africa tiene como objetivo abordar estos desafíos. Ridwan Sorunke, de la School of Advanced International Studies de la Universidad Johns Hopkins, tenía dificultades para acceder a las políticas relacionadas con un proyecto en África, por lo que decidió crear un banco de políticas para eliminar esas barreras.

Desde nuestro lanzamiento, la respuesta de instituciones académicas, organizaciones filantrópicas, organizaciones sin ánimo de lucro, gobiernos nacionales, particulares e inversores ha sido entusiasta.
En un caso concreto, la Fundación Friedrich Naumann (FNF), organización que apoya los derechos humanos, el Estado de derecho y la democracia en más de 60 países, ha encontrado un nexo entre la labor de nuestra organización y su propio compromiso con África.
Hay más instituciones que demuestran la interrelación de nuestro trabajo en África, en los ámbitos de la investigación, la política, la promoción y el desarrollo.
Entre ellas se encuentran la Fundación Bill y Melinda Gates, la campaña ONE, la National Endowment for Democracy, el International Republican Institute y varias universidades de investigación, incluida la School of Advanced International Studies de la Universidad Johns Hopkins.

Ahora puedo afirmar que África tiene algo de valor en esta era del gobierno abierto. Es una solución beneficiosa tanto para los gobiernos africanos como para sus ciudadanos.
Por ejemplo, el desarrollo de la democracia que ha eludido a África durante décadas puede atribuirse, entre otras cuestiones, a malas políticas.
Solucionar esto requiere ciudadanos activos e implicados. Creo que Policy Vault Africa impulsará una reforma rápida, ya que los ciudadanos tendrán acceso a estas políticas, comprenderán el contexto y exigirán reformas y su aplicación, cuando sea necesario.
Los gobiernos africanos pueden aprovechar esta oportunidad para ampliar las políticas que impulsan la inversión y fortalecen la democracia, creando un futuro sólido para sus ciudadanos mediante reformas políticas que den prioridad a una educación de calidad, la atención sanitaria, el crecimiento económico y la creación de empleo.

Este impulso demuestra lo que puede lograrse. Ideas innovadoras como Policy Vault Africa pueden ser un catalizador del cambio en un continente en el que los ciudadanos se enfrentan a un futuro incierto debido al subdesarrollo.
Es urgente sacar a África de un estancamiento político, y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU subrayan cómo los datos abiertos pueden contribuir a lograrlo. Además, las estadísticas de los resultados medibles de la aplicación de los ODS pueden ser un eje para la elaboración de políticas y las reformas.
Así, las organizaciones sin ánimo de lucro internacionales y locales que trabajan en África encontrarán en la infraestructura creada por Policy Vault Africa una herramienta lista para su labor de promoción, ya que la información sobre las políticas de un país en materia de atención sanitaria o agricultura puede orientar los objetivos de sus campañas y, al mismo tiempo, ayudar a determinar las vías más eficaces de actuación en cuestiones nacionales.
Recuerdo que, en mi trabajo en la negociación de un tratado internacional, una pregunta que los negociadores formulaban con demasiada frecuencia en la sala era «¿cuál es la política nacional de los países A y B?». En la mayoría de los casos, los países mencionados eran africanos.
Este enigma ya se ha resuelto. Policy Vault Africa ofrece un acceso sin obstáculos y mejora la comprensión gracias a un análisis contextual de las políticas, a la vez que acelera la interacción con los responsables políticos.
Por último, permítame ofrecerle una visión general de los datos. Desde el lanzamiento de Policy Vault Africa, el mayor tráfico procedió del ámbito de la investigación. Esto nos indica una cosa: estudiantes, académicos y grupos de reflexión (think tanks), las organizaciones de referencia para propuestas y asesoramiento político sobre cuestiones clave económicas, sanitarias, de seguridad, sociales y medioambientales, están utilizando todos Policy Vault Africa.
Cabe repetir que solucionar los problemas de África requiere ciudadanos activos e implicados. Ha llegado el momento de revertir décadas de oportunidades de inversión perdidas en África con este banco de políticas.

