Cuanto más conectadas están las personas, más oportunidades y acceso al aprendizaje continuo tienen, lo que les ayuda a desarrollar las habilidades necesarias para ser más productivas, felices y tener una vida mejor. Estar conectados es bueno para las personas y para la economía.
Los niños pequeños de muchas partes del mundo crecen rodeados de tecnología. A menudo saben desplazarse por una pantalla antes de aprender a caminar. Su mundo está siempre conectado. Al alcance de la mano tienen un mundo que abre oportunidades: educación, salud, empleo y sentido de comunidad. Pero dos tercios de las personas que viven en América Latina y el Caribe no tienen acceso a banda ancha móvil, ya sea por falta de cobertura, por el costo o por falta de habilidades.
Sin embargo, existen formas innovadoras de cerrar esa brecha de acceso. Desde bancos en barcos hasta camiones de la suerte y quioscos de servicios públicos, estas son algunas de las iniciativas que empoderan a las personas de toda América Latina para construir comunidades prósperas y sostenibles de cara al futuro.
Bancos flotantes
Caixa Econômica Federal, el mayor banco público de América Latina, tiene muchos clientes que viven en comunidades aisladas a orillas del río Amazonas. Para llegar a estas personas, el banco recurrió a las vías fluviales.
La sucursal Chico Mendes, llamada así en honor al ambientalista que luchó por preservar la selva amazónica, es uno de los dos bancos flotantes equipados con tecnología satelital para ofrecer una conexión segura a la red de datos del banco. Las embarcaciones recorren el Amazonas —una cuenca del tamaño de Gran Bretaña— y prestan servicios esenciales a 260.000 personas, que pueden transferir dinero, solicitar microcréditos y acceder a prestaciones sociales.

Camiones de la suerte
La lotería de Caixa ocupa un lugar central en la vida cotidiana de Brasil. Los sorteos se celebran a diario, de lunes a sábado, y las transmisiones en directo congregan a grandes multitudes locales.
Muchos sorteos se celebran en zonas remotas —por ejemplo, en pueblos de montaña y de la selva— con unidades móviles conocidas como Caminhões da Sorte (camiones de la suerte). Sin ellas, sería difícil, si no imposible, que la gente de esas zonas pudiera participar.
Estacionados en la plaza del pueblo, estos enormes camiones también venden billetes de la lotería nacional y ofrecen servicios bancarios básicos a quienes viven en algunos de los lugares más apartados del país. Para funcionar, cuentan con una conexión de banda ancha móvil segura y fiable que los enlaza con el centro de datos de Caixa en Brasilia. Así, estén donde estén, los participantes pueden comprar sus billetes y ver el sorteo en directo desde el camión.

Quioscos de servicios públicos
A menudo damos por sentadas todas las pequeñas formas en que internet mejora nuestra vida cotidiana. Pero para quienes viven en zonas remotas de América Latina, muchas de estas oportunidades pequeñas pero importantes están fuera de su alcance. Para ayudar a estas personas, el Gobierno colombiano creó Vive Digital, una red de quioscos distribuidos por las zonas rurales del país que permiten conectarse a internet y acceder a servicios de aprendizaje y formación en línea, así como a diversos servicios públicos digitales.
Los esfuerzos del Gobierno colombiano por reducir la brecha digital del país ya han aportado importantes beneficios en forma de nuevas infraestructuras y oportunidades de negocio en todo el territorio. También han tenido un notable impacto social, con ahorros, oportunidades de empleo y mejoras en la productividad de los usuarios. Según una investigación reciente, 200.000 usuarios de los quioscos —agricultores locales, personas desempleadas, personas que buscan trabajo, estudiantes y miembros de la comunidad— obtuvieron beneficios económicos de 1,8 millones de libras (2,2 millones de dólares) al año gracias al programa.
Sabemos que el mundo está cambiando, y lo hace rápidamente. Cada día descubrimos más y más cosas increíbles que podemos hacer con la tecnología que hemos creado. El extraordinario potencial de lo digital para transformar no solo las empresas, sino también las comunidades, las naciones y el mundo en general, es algo que debemos aprovechar de cara al futuro.

