De Hangzhou a Ruanda: lo que Jack Ma aporta a la transformación digital de África

Alibaba executive chairman Jack Ma talks to young entrepreneurs and students at the University of Nairobi, Kenya.
Alibaba executive chairman Jack Ma talks to young entrepreneurs and students at the University of Nairobi, Kenya.Image: REUTERS/Thomas Mukoya
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Cuando Jack Ma, fundador de Alibaba, visitó África por primera vez hace un par de años, descubrió muchas similitudes entre la África actual y la China en la que fundó Alibaba. Inspirado por la pasión y la energía de los jóvenes emprendedores del continente, vio la oportunidad de compartir en África lo que Alibaba había aprendido al construir la mayor economía minorista del mundo en China. En su opinión, lo que podría parecer una desventaja (el desempleo juvenil, la falta de infraestructuras, etc.) constituía en realidad oportunidades significativas en la era digital: África podría dar un salto de liderazgo, en lugar de enfrentarse a sistemas, estructuras de poder y modelos obsoletos y consolidados.

Jack fundó Alibaba en 1999, tras descubrir internet y percatarse del potencial que tenía para conectar a todas las pequeñas empresas de su región de la provincia de Zhejiang, con clientes de todo el mundo. Desde el principio, comprendió el poder de la tecnología para nivelar el terreno de juego y permitir que más personas creen, gestionen y hagan crecer sus negocios. Veinte años después, Alibaba se ha convertido en un ecosistema gracias al cual ha generado más de 40 millones de oportunidades de empleo en 2018, de forma directa e indirecta; solo en Taobao, la plataforma de comercio electrónico C2C de Alibaba, hay 10 millones de pymes y startups, y alrededor de la mitad de los emprendedores en línea son mujeres. En 2018, los ingresos del comercio electrónico en las zonas rurales de China impulsados por Alibaba superaron los 700.000 millones de RMB (aproximadamente 97.600 millones de dólares), lo que generó más de 6,83 millones de nuevas oportunidades de empleo.

Todo esto es posible en África, ya que existen todos los ingredientes para que las mismas posibilidades se hagan realidad. África vive un momento sin precedentes en su historia, en el que tiene la oportunidad de aprovechar su masa crítica de jóvenes para dar un salto por encima de los sistemas heredados y avanzar hacia una nueva economía digital con crecimiento inclusivo.

¿Qué necesita África para aprovechar la era digital?

Esta tarea no puede ser resuelta por un solo sector de la sociedad, sino que requiere la coordinación, la cooperación y la participación de todos los sectores: en concreto, los líderes gubernamentales, los emprendedores y las instituciones educativas. Además, África debe desarrollar nuevos modelos de desarrollo aprendiendo de lo que ha funcionado en otros mercados emergentes. Las filosofías tradicionales de desarrollo ya no son aplicables en la era digital, con todas las oportunidades que ofrece para el crecimiento inclusivo.

Es necesaria una visión compartida y la convicción de que la tecnología tiene un impacto positivo en los gobiernos, el sector privado y los sistemas educativos. Sí, existen riesgos. Y sí, existen temores y consecuencias no deseadas de la tecnología. Pero el mayor riesgo es perder por completo la oportunidad. Todos los sectores deben trabajar juntos para fomentar la innovación y el espíritu emprendedor.

Además, cada sector debe desempeñar su papel para hacer posible esta transformación. Por ejemplo, el gobierno debe crear políticas y regulaciones que fomenten la innovación y la inversión en la economía digital; a los emprendedores se les debe permitir construir y operar las plataformas que harán que las herramientas digitales sean rentables y accesibles para que las pequeñas empresas las adopten; y las instituciones educativas deben formar a los jóvenes para que adquieran las competencias y perspectivas pertinentes para la nueva economía.

Un nuevo modelo de empoderamiento para África

Aprovechando los 20 años de conocimientos y recursos colectivos del Grupo Alibaba, en la Alibaba Business School, hemos desarrollado un nuevo modelo de empoderamiento para ayudar a los gobiernos, emprendedores, jóvenes y mujeres a obtener los beneficios de la economía digital.

El nuevo modelo de empoderamiento tiene como objetivo promover una mayor comprensión de la economía digital y de lo necesario para impulsar la transformación digital en los sectores público y privado, así como una mayor alineación en torno a ella.

Para que este modelo funcione, se necesita una formación específica, con un plan de estudios adaptado a los gobiernos, a los creadores de ecosistemas (emprendedores, pymes) y a los estudiantes. Para crear un verdadero ecosistema que pueda apoyar el desarrollo de una economía digital, son necesarias amplias alianzas con capitalistas de riesgo e incubadoras, organizaciones multilaterales, agencias gubernamentales, universidades y asociaciones sectoriales. Y, a través de estas iniciativas, ayudamos a alinear y conectar a los distintos sectores para que puedan trabajar juntos hacia un objetivo común guiado por una visión compartida.

Así aplicamos el modelo a nivel nacional en Ruanda:

• Los responsables gubernamentales tienen un enorme poder para fomentar un entorno normativo y regulatorio que permita prosperar al espíritu emprendedor. Organizamos un taller sobre la Nueva Economía dirigido a altos cargos del Gobierno ruandés para debatir los obstáculos al desarrollo de un ecosistema digital y las medidas políticas que pueden facilitar el desarrollo del sector privado. Como resultado, la Rwandan Utility and Regulation Association realizó nuevas inversiones en infraestructura de fibra óptica en todo el país, que se estima en 3.400 km en la actualidad. La Junta de Desarrollo de Ruanda (RDB), que impulsa la transformación digital en el país, también trabaja con la Oficina Nacional de Correos para mejorar el servicio postal local, clave para la logística del comercio electrónico.

• Los emprendedores y las pymes ruandeses son los constructores de la infraestructura digital y los actores clave del ecosistema digital. Creamos la beca eFounders, en colaboración con la UNCTAD, para formar a jóvenes emprendedores digitales, y el programa Netpreneur, en colaboración con la RDB, para formar a pymes que aspiran a digitalizar sus negocios.

Hasta la fecha, 40 emprendedores ruandeses han recibido formación de Alibaba. Por ejemplo:

1. Clarisse Iribagiza, becaria eFounder de Ruanda, es directora ejecutiva de DMM.HeHe, una empresa tecnológica líder que atiende a más de 1 millón de usuarios en todo el continente africano a través de sus diversas soluciones tecnológicas. Gracias a los programas de Alibaba, la empresa se asoció con tres Netpreneurs, les ayudó a ponerse en línea y les proporcionó soluciones digitales.

2. Siete pymes crearon una empresa de agricultura y turismo centrada en trasladar a Ruanda el modelo de desarrollo rural de Alibaba. Están eligiendo como lugares de prueba aldeas con productos agrícolas emblemáticos y servicio de internet, y trabajan con la RDB para desarrollar estos proyectos.

3. Los productores de café ruandeses (muchos de los cuales se han graduado en la formación de Netpreneurs) han conectado con éxito sus negocios con los más de 700 millones de consumidores de China a través de Tmall Global, nuestra plataforma B2C transfronteriza, y han incrementado en un 700 % las ventas de café ruandés de alta calidad en China.

• Los estudiantes ruandeses son la fuente de talento que impulsará la economía digital. Para dotarles de las herramientas pertinentes, impartimos formación en competencias de comercio electrónico a un cuerpo docente local ruandés para apoyar la creación de un nuevo plan de estudios sobre la economía digital. Además, 22 estudiantes ruandeses iniciarán en septiembre de 2019 un nuevo curso de grado de cuatro años sobre comercio electrónico transfronterizo en la Alibaba Business School de Hangzhou (China).

• La sinergia intersectorial y las colaboraciones público-privadas se han cultivado a través de los respectivos programas y seguirán impulsando acciones hacia el objetivo de una economía digital inclusiva. La RDB, por ejemplo, organiza encuentros frecuentes entre emprendedores y gobierno para compartir y debatir políticas destinadas a construir la economía digital. Además, los emprendedores pueden asesorar a los responsables políticos sobre cómo ambos deberían trabajar más estrechamente juntos.

Por supuesto, ningún país es igual a otro. Pero un factor de éxito común es una mentalidad emprendedora que permite la resiliencia, la flexibilidad y la innovación. Estos rasgos pueden fomentarse mediante la formación, las políticas de apoyo, la educación y la creación de comunidades.

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