El emprendimiento está arraigado en la economía y la cultura de la India. Este artículo de opinión rastrea los orígenes del ecosistema de empresas emergentes del país y su rumbo futuro. Entre los coautores figuran Somshubhro Pal Choudhury, socio de Bharat Innovation Fund, un fondo de capital riesgo de 100 millones de dólares que respalda a emprendedores que crean empresas de tecnología avanzada en la India; Supriya Sharma, socia responsable de análisis en CIIE.CO, un destacado centro de emprendimiento con sede en el Instituto Indio de Gestión de Ahmedabad; y Sanjay Jain, socio de Bharat Innovation Fund.
La economía de las empresas emergentes de la India está en pleno auge. En la última década se ha registrado una actividad considerable en múltiples frentes: la fundación de nuevas empresas, el volumen de financiación y el número de rondas de inversión, la llegada de inversores y empresas emergentes de todo el mundo, el desarrollo de infraestructuras regulatorias, las fusiones y adquisiciones internacionales y la internacionalización. Abundan las historias de éxito empresarial. Según el último recuento, la India tenía 26 unicornios, ocho de los cuales se incorporaron al club solo en 2018.
Pensemos, por ejemplo, en Byju’s, uno de los nuevos unicornios del sector de la educación en línea de K-12, cuya valoración asciende hoy a 5.500 millones de dólares. Fundada en 2011 por un antiguo profesor de escuela, Byju’s ha pasado por más de siete rondas de financiación, ha conseguido una base de unos 35 millones de suscriptores y ya es rentable. En 2018, la empresa facturó más de 200 millones de dólares, triplicando los ingresos del año anterior, y se fijó el objetivo de duplicarlos este año. Hace poco, Byju’s adquirió por 120 millones de dólares Osmo, una empresa emergente de plataformas de aprendizaje temprano phygital (físico más digital) con sede en el área de la bahía de San Francisco. Byju’s también se asoció con Walt Disney Inc. para impulsar su ambiciosa expansión mundial en el ámbito del aprendizaje temprano, con las historias y los personajes atemporales de Disney.
En medio de todo este entusiasmo, conviene dar un paso atrás y reflexionar sobre cómo ha llegado el ecosistema de empresas emergentes de la India a su posición actual. Se dice que la historia se repite, pero nuestra intención se inclina más a comprender los patrones de evolución. Eso puede ayudarnos a prepararnos y a crear medidas para mantener el impulso.
Como en la mayoría de las economías y culturas antiguas, el emprendimiento y el comercio llevan siglos floreciendo en la India. Sobre estos cimientos, el ecosistema emprendedor actual del país es fruto de tres oleadas de actividad empresarial, con ámbitos de interés diferenciados: las tecnologías de la información (TI), el consumismo y la innovación. A nuestro juicio, cada oleada se caracteriza por tipos de empresas y actividades predominantes distintos, así como por ecosistemas integrados por diversos elementos sociales, regulatorios, tecnológicos, económicos y culturales. Aunque cada oleada se apoya en la anterior, observamos que es distinta de la que la precede y de la que le sigue.
Describiremos estas oleadas, pero solo después de abordar los cimientos del emprendimiento en la India. Al fin y al cabo, debemos empezar por el principio (o tan atrás como podamos).
Océanos, mares y personas dispuestas a asumir riesgos
Desde el punto de vista cultural, se cree que muchas comunidades de la India tienen espíritu emprendedor y son muy proclives a asumir riesgos. Históricamente, se sabe que los comerciantes indios viajaron hasta Egipto, Baréin, Vietnam y Birmania (Myanmar), entre otros países. Las comunidades emprendedoras de la India poseen y gestionan muchas pequeñas y medianas empresas familiares, así como grandes conglomerados como Reliance y Bajaj. Un informe publicado en 2018 señala que las 111 empresas familiares más populares tenían una capitalización bursátil conjunta de unos 839.000 millones de dólares. Esta cifra no incluye la inmensa cantidad de pequeñas y medianas empresas familiares repartidas por toda la India.
Según el último recuento, la India tenía 26 unicornios, ocho de los cuales se incorporaron al club solo en 2018.
Hay muchos datos que respaldan estas inclinaciones emprendedoras. El Global Entrepreneurship Monitor calcula que cerca del 20 % de los indios de entre 18 y 64 años tiene intención de crear una empresa en los próximos tres años, mientras que más del 11 % son emprendedores nacientes (frente a la media mundial del 12,6 %). Aproximadamente el 63,7 % de la población de la India considera que el emprendimiento es una opción profesional deseable, frente a la media mundial del 62,4 %.
Un paseo por las calles de las antiguas ciudades de Ahmedabad, Calcuta, Bombay, Delhi, Hyderabad (y muchas otras), o un recorrido en coche por los núcleos industriales repartidos por todo el país, revela el espíritu emprendedor arraigado en el tejido cultural y económico de la India. En nuestra opinión, estas inclinaciones emprendedoras arraigadas han sentado las bases de las oleadas de actividad empresarial del país.
Oleada 1: la importancia de las TI
Los orígenes de las tecnologías de la información se remontan a la creación de centros de estudios de tecnología y gestión y a la entrada de IBM en la India en la década de 1950 (aunque se marchó dos décadas después). En 1968, el gigante empresarial Tata Group creó Tata Consultancy Services y asumió varios proyectos de informatización en la India. Se asoció con una empresa estadounidense fabricante de ordenadores centrales y así comenzó la era de la externalización en el extranjero.
Sin embargo, la oleada de las TI y los servicios habilitados por estas empezó a tomar forma de manera perceptible con la fundación de empresas como Patni Systems, alrededor de la década de 1980. Los fundadores de estas empresas se habían formado en prestigiosos centros educativos (principalmente de Estados Unidos) y habían observado de cerca las asimetrías del mercado, lo que les permitió reconocer el valor que podía desbloquearse mediante la externalización en el extranjero. Regresaron a casa para crear empresas de TI y aprovechar ese valor. Estas compañías también se convirtieron en semilleros de emprendedores. Algunos de sus primeros empleados fundaron gigantes como Infosys, muchas de las cuales, a su vez, sirvieron de cantera para la siguiente generación de emprendedores.
El crecimiento de estas empresas de TI y el aumento de la externalización de I+D impulsaron la demanda de formación técnica. Como resultado, la ingeniería se convirtió casi en la opción por defecto para cursar estudios superiores, lo que dio lugar a una amplia cantera de ingenieros. En 2014, se estimaba que la India albergaba aproximadamente al 25 % de los graduados en ingeniería.
En aquel entonces, la industria de financiación de capital riesgo era prácticamente inexistente, por lo que la mayoría de estas empresas de la primera oleada se financiaron con recursos propios y se centraron en los servicios. A menudo se cuentan historias de N. R. Narayana Murthy, fundador de Infosys, que pidió dinero prestado a su esposa y vivía constantemente sin un céntimo. Tal era el fervor emprendedor y la magnitud de la oportunidad de externalización que muchas empresas de TI fundadas en la década de 1990 se han convertido en algunas de las compañías más grandes y exitosas creadas en la India. Hoy, las empresas indias de TI/ITES y BPO conforman una industria de 180.000 millones de dólares, centrada principalmente en el mercado mundial.
El éxito de las empresas indias de TI también trajo mayor prosperidad a la clase media del país. Entre las décadas de 1960 y 1990, en un hogar típico de ingresos medios había una persona que aportaba la mayor parte de los ingresos y trabajaba para el gobierno o una empresa pública, o bien gestionaba un pequeño negocio local. Se daba mucha importancia a la educación de los hijos, a quienes a menudo se orientaba hacia carreras de ingeniería o medicina. Al graduarse, los ingenieros encontraban empleo de inmediato en empresas de TI (mediante procesos de selección en los campus universitarios) y llevaban a casa sueldos superiores a los ingresos de sus padres. A medida que crecían las empresas de TI, también aumentaban los salarios de sus empleados, y sus efectos se extendían a otros sectores.
Al haber más dinero disponible para gastar, la economía india se abrió a los mercados mundiales, lo que creó más oportunidades de consumo y puso en marcha la siguiente oleada de emprendimiento.
Oleada 2: auge del consumismo
La historia del consumidor indio comenzó con el aumento de los ingresos disponibles. Esta oleada arrancó hacia mediados de la década pasada y creó oportunidades para diversos modelos de negocio.
Con la liberalización de la infraestructura normativa, empezó a haber más capital disponible. La tesis de inversión sostenía que una clase media emergente en expansión y con ingresos más altos consumiría más, usaría teléfonos inteligentes y accedería a internet con frecuencia. Se preveía que el uso de internet sería más barato, lo que ampliaría el acceso. Así, se apostó por modelos de comercio electrónico, comercio minorista especializado, mercados digitales, redes de entrega ultrarrápida y organización del sector informal.
Esta fue una oleada gigantesca de actividad empresarial en la India; también se considera que en torno a ella surgieron las expectativas sobre las «startups». Las inversiones sustanciales basadas en la tesis de inversión en consumo llegaron primero de Estados Unidos, y más tarde de China y Japón. Se crearon oportunidades sin precedentes que no solo propiciaron la entrada en la India de grandes marcas de consumo como Amazon y Uber, sino también la aparición de más de 25 unicornios locales (como Ola, Zomato, Swiggy, PayTM y muchos más). Y no hay que olvidar que Walmart adquirió Flipkart por una valoración de 22.000 millones de dólares.
Esta oleada también se caracteriza por numerosas plataformas imitadoras y modelos de agregación, aunque con innovaciones en los modelos de negocio y procesos adaptados a la cultura y las demandas particulares de la India, como el «pago contra reembolso». A diferencia de sus homólogas chinas, que han disfrutado de un casi monopolio, estas empresas nacidas en la India compiten con fuerza en un mercado abierto frente a rivales mundiales bien financiados y consolidados. Algunas empresas han sucumbido, pero varias han tenido éxito y ahora apuntan a la expansión mundial.
La India ha pasado de ser el centro mundial de TI, servicios y externalización de procesos empresariales a convertirse en un importante centro de I+D para multinacionales y numerosas empresas emergentes de Silicon Valley
Oleada 3: avanzar en la curva de innovación
La última oleada en la India tiene dos características definitorias: los modelos B2B y la innovación de tecnología avanzada impulsada por la propiedad intelectual.
En las últimas dos décadas, la India ha pasado de ser el centro mundial de TI, servicios y externalización de procesos empresariales a convertirse en un importante centro de I+D para multinacionales y numerosas empresas emergentes de Silicon Valley. Bangalore, en particular, se ha consolidado como la capital de los GCC o centros de capacidades globales, ya que alrededor de la mitad de las 1.200 multinacionales del mundo han establecido allí sus centros de I+D. Hoy vemos líneas de productos completas y productos únicos diseñados, desarrollados y entregados íntegramente desde la India. Algunas multinacionales, como GE, Cisco y Adobe, incluso han trasladado a la India las cuentas de pérdidas y ganancias de algunas de sus unidades de negocio de I+D.
Algunos dirán que la historia de la I+D en la India comenzó cuando Texas Instruments abrió su centro de investigación y desarrollo en Bangalore en 1985. Sin embargo, observamos que la actividad de I+D del ecosistema se aceleró considerablemente a partir de finales de la década de 1990, quizá en relación con la apertura de la economía india y los cimientos creados por la primera oleada de empresas de TI. Aunque estos centros de desarrollo de I+D externalizada empezaron con pruebas básicas, mantenimiento de productos y cierto desarrollo rudimentario de software, muchos de ellos avanzaron considerablemente en la cadena de valor durante las dos décadas siguientes. Esto llevó a numerosas multinacionales mundiales a establecer fuera de sus sedes centrales sus segundos centros de I+D más grandes.
Muy conectadas con los ecosistemas mundiales, las empresas emergentes indias también están ascendiendo en la escala de la propiedad intelectual. Vemos menos modelos de comercio electrónico imitadores y más empresas emergentes que crean productos y soluciones únicos. El cliente objetivo ya no es únicamente (ni principalmente) la India, y cada vez más empresas emergentes del país nacen con vocación mundial. Estos emprendedores tienen más experiencia: han trabajado en grandes multinacionales y cuentan con exposición internacional tras trabajar en Estados Unidos o Europa antes de regresar a la India. Y lo que es más importante, tienen una mentalidad centrada en el producto, a diferencia de sus homólogos de la generación anterior, más orientados a los servicios. Estos emprendedores crean desde la India para el mundo. Operar en el mercado mundial también refuerza la sensibilidad del ecosistema hacia la propiedad intelectual.
Otra característica de la oleada actual es la relevancia de los modelos B2B. El crecimiento de las empresas de TI de la primera oleada y de las empresas emergentes impulsadas por el consumo de la segunda, junto con el afán de las empresas tradicionales por competir en el mercado mundial, ha creado oportunidades para productos y soluciones empresariales (en lugar de productos de consumo). La demanda mundial de soluciones B2B es varias veces mayor. Muchos habrán oído a empresas emergentes evitar los modelos B2B, a menudo alegando que las relaciones comerciales son difíciles. Esto empieza a cambiar: empresas que hasta hace poco eran empresas emergentes con dificultades están creando ahora un mercado más propicio para otras jóvenes empresas B2B.
El segmento de consumo masivo de la segunda oleada parece recibir ahora una inversión excesiva y ya se han definido los ganadores, pero se están aprovechando muchas oportunidades de nicho. Más allá de los unicornios actuales, la próxima oleada de 100 empresas emergentes de la India será mucho más diversa y abarcará desde mercados digitales B2B hasta tecnología sanitaria, tecnología empresarial, robótica y tecnología financiera, entre muchos otros ámbitos. Entre estas empresas figuran Grey Orange Robotics, Medgenome, Blackbuck, Bankbazaar, Uniphore, etc.
El ecosistema de empresas emergentes está evolucionando hacia más modelos B2B cuya base es la tecnología avanzada y la innovación impulsada por la propiedad intelectual. Algunos ejemplos son las empresas de la cartera de Bharat Innovation Fund, como Entropik Technologies (plataforma de inteligencia artificial emocional que analiza señales de ondas cerebrales EEG, expresiones faciales y seguimiento ocular), Detect Technologies (sensor magnetorresistivo de alta temperatura y procesamiento de señales para detectar fugas y corrosión en refinerías de petróleo) y varias empresas emergentes de nueva generación del sector espacial que desarrollan soluciones de conectividad asequibles, plataformas de nanosatélites y motores de cohetes modulares impresos en 3D, inspirándose en el éxito de la tecnología espacial asequible de la Organización India de Investigación Espacial (ISRO). Ya hay múltiples historias de éxito, como Zoho y Freshworks, que lideran el sector de los unicornios SaaS desde Chennai, en el sur del país. Actualmente vemos más de 500 empresas emergentes de inteligencia artificial en la India que aprovechan el talento asequible y el acceso más fácil a grandes conjuntos de datos, así como numerosos equipos internos y externalizados de ciencia de datos que prestan servicios a clientes de todo el mundo.
Aunque siguen existiendo numerosos desafíos, la mayoría de las empresas emergentes de la oleada actual parecen adoptar el enfoque israelí: establecer conexiones y una base de clientes a escala mundial después del desarrollo, las pruebas piloto y el ajuste del producto al mercado, etapas que completan en la India a un coste asequible en comparación con sus homólogas internacionales.
Estos emprendedores crean desde la India para el mundo
El impulso de la India digital
India Digital ha sido una gran iniciativa del Gobierno indio durante la última década, por encima de las divisiones entre partidos políticos. El impulso comenzó con el desarrollo, en 2009, de una infraestructura digital de bienes públicos conocida como «IndiaStack» y la expedición de identificaciones biométricas a los indios. IndiaStack es una arquitectura escalable, sin presencia física, sin efectivo, sin papel y basada en el consentimiento, que promete revolucionar y acelerar el impulso digital de la India. Su objetivo es permitir que el país dé un salto adelante y pase de tener una infraestructura digital deficiente a convertirse en líder. En los últimos ocho años, más de 1.200 millones de indios han recibido sus identificaciones biométricas —Aadhaar— y se han incorporado al proyecto de identificación universal (UiD). Fue el ritmo más rápido jamás registrado para alcanzar los mil millones de usuarios, superando el crecimiento de gigantes como Facebook, WhatsApp e incluso la telefonía móvil.
La infraestructura IndiaStack parece haber facilitado la apertura más eficiente de más de 500 millones de cuentas bancarias para ciudadanos que nunca habían tenido una. Estas cuentas se abrieron con el objetivo de facilitar el acceso de la ciudadanía al crédito formal y a las transferencias directas de prestaciones y subvenciones gubernamentales. La infraestructura IndiaStack también ha dejado sentir su presencia en el sector privado, y el país está pasando rápidamente de una economía basada casi por completo en el efectivo a las transacciones digitales sin efectivo.
Se están construyendo capas adicionales de infraestructura sobre IndiaStack. Por ejemplo, «HealthStack» busca facilitar el programa insignia de seguro sanitario de la India para 300 millones de ciudadanos, y «Digital Sky» se centra en autorizar planes de vuelo de drones y avionetas. Un sistema tributario único y uniforme, implantado recientemente para todo el país, ha ampliado considerablemente la base tributaria y simplificado unas normas fiscales antiguas que han lastrado el crecimiento durante décadas. La infraestructura está lista para que cada ciudadano disponga de un casillero digital donde guardar documentos firmados electrónicamente, como el permiso de conducir y certificados. La infraestructura digital de la India también despierta un interés considerable en países que avanzan hacia una digitalización más profunda.
¿Qué viene ahora?
Impulsado por las tres oleadas anteriores y por el empeño del Gobierno en promover la digitalización, el ecosistema de empresas emergentes de la India cuenta hoy con más de 300 incubadoras y aceleradoras y unas 30.000 empresas emergentes activas. En 2018, la financiación institucional de capital riesgo de más de 4.000 millones de dólares destinada exclusivamente a empresas emergentes tecnológicas da cuenta del crecimiento de este ecosistema. Con más de 50 políticas de los gobiernos central y estatales para apoyar a las empresas emergentes, las bases normativas y regulatorias también se fortalecen en la India. El reciente impulso a la construcción de infraestructura tecnológica y a la mejora de la facilidad para hacer negocios está acelerando aún más el crecimiento del ecosistema. Aunque persisten los desafíos económicos, confiamos en la firme voluntad política y en la promesa de reformas audaces a largo plazo para llevar la economía a los 5 billones de dólares.
A medida que avanza 2019, seguimos de cerca la evolución de la tercera oleada. Vemos empresas emergentes que aplican inteligencia artificial y aprendizaje automático para crear soluciones en distintos sectores. También surgen nuevos casos de uso del internet de las cosas, la cadena de bloques e IndiaStack. Vemos empresas emergentes nacidas con vocación mundial que crean soluciones para todo el mundo, así como otras que aplican tecnologías de última generación para afrontar los profundos y complejos desafíos de la inclusión y los medios de vida en la India. El futuro promete mucho y contribuimos humildemente a hacerlo realidad.

