Los cambios ambientales, incluidas las variaciones en el patrón de lluvias y la vegetación, han afectado a la ecología del desierto de Rajastán, según expertos.
El aumento de la disponibilidad de agua ha tenido un impacto en la distribución de las especies locales de Rajastán.
La agricultura y la economía general del estado han mejorado, pero estos cambios no auguran nada bueno para la ecología del desierto, afirman.
El cambio en el patrón de lluvias es un impacto importante del cambio climático.
Los cambios ambientales, incluidas las variaciones en el patrón de lluvias y la vegetación, han afectado a la ecología del desierto de Rajastán y repercuten en la flora y la fauna locales. Rajastán, el estado desértico de India, fue noticia en julio y agosto por las inusualmente intensas lluvias que se prolongaron durante días, inundando pueblos y ciudades y dejando aisladas a aldeas. La ciudad de Jodhpur recibió 118 mm de lluvia en 24 horas los días 25 y 26 de julio.
El patrón de lluvias del estado ha cambiado en las últimas tres décadas. Según el Departamento Meteorológico de India, ha aumentado la tendencia al número de días lluviosos al año, y los días de lluvias intensas durante los monzones se han incrementado en varios distritos. El análisis del IMD indica que entre 1989 y 2018, un periodo de 30 años, ha habido un aumento “significativo” de los días de lluvias intensas a lo largo de todo el año, particularmente en las zonas occidentales del estado.
Los días de lluvias intensas son aquellos con más de 65 mm de lluvia en un día. El análisis también apunta a un aumento del número total de días lluviosos al año en varios distritos durante el mismo periodo. El borrador del Plan de Acción Estatal de Rajastán sobre el Cambio Climático (RSAPCC) 2022 también señala que la parte occidental del estado muestra una tendencia al alza de más de 2 mm de lluvia al año, al igual que la parte suroriental. “La precipitación máxima anual muestra una tendencia positiva en varias cuadrículas distribuidas por todo Rajastán”, afirma el plan de acción.
Este cambio en el patrón de lluvias y en la vegetación ha provocado una transformación gradual de las especies de aves migratorias que llegan a Rajastán, según el biólogo de fauna silvestre Sumit Dookia. “En Jaisalmer, en el oeste de Rajastán, hemos observado una presencia creciente del francolín negro, un ave típica de hábitats húmedos”, afirma. Dookia explicó que se trata de un proceso que se desarrolla desde hace varios años.
“En la década de 1980, el francolín negro empezó a verse en el distrito de Sri Ganganagar, en el norte de Rajastán, junto a Haryana. Desde allí, la población comenzó a desplazarse hacia Bikaner y de allí a Churu, en zonas cercanas al canal Indira Gandhi”, explica. Churu se conoce a veces como “La puerta del Thar” y tiene un clima semiárido.
Casi al mismo tiempo, ha disminuido la aparición de la ganga, un ave migratoria que llega desde Asia Central. La ganga es un ave terrestre que habita en hábitats áridos y semiáridos. “El Palacio Gajner de Bikaner era muy conocido durante el Raj británico por albergar las cacerías imperiales de gangas durante la temporada navideña; así de común era aquí durante la temporada de invierno”, señaló Dookia. Y, sin embargo, en 2016 los ornitólogos se llevaron una gran alegría al avistar la ganga ventrinegra tras un periodo de cinco años en Jaisalmer.
“El aumento de la disponibilidad de agua, que podría incluir más lluvias, ha tenido un impacto en la distribución de las especies locales de Rajastán”, declaró Chetan Misher, investigador del Ashoka Trust for Research in Ecology and Environment (ATREE). “Por ejemplo, la urraca arbórea y el cálao gris se ven ahora con más frecuencia aquí. Son aves que no son autóctonas de los hábitats desérticos.
El gato de la jungla, que no es una especie típica del desierto, se está expandiendo; la distribución de los zorros del desierto se reduce. El aumento de la disponibilidad de agua está provocando un incremento de la población de jabalíes. Así, los cambios ambientales generales, en los que el cambio en el patrón de lluvias podría estar desempeñando un papel, están causando ciertos cambios en la distribución de la fauna local.”
También añadió que es necesario realizar más investigaciones sobre este tema. “En la actualidad, no hay suficientes datos cuantitativos sobre este asunto.”
Misher añade: “Si consideramos la diversidad de aves, especies como la urraca arbórea rufa o el cálao gris son más propias de bosques, pero ahora se avistan con frecuencia en paisajes desérticos. Del mismo modo, el aumento de la cubierta leñosa también ha tenido un impacto en la composición de especies de roedores. El aumento del verdor y de la disponibilidad de agua puede provocar una plaga de roedores más generalistas, como las ratas bandicoot menores. Además, especies como el zorro del desierto evitan los densos bosques verdes, ya que suelen estar adaptadas a los pastizales abiertos y secos y al entorno desértico.”
Radheshyam Bishnoi, conservacionista local de Jaisalmer, afirma que el gato de la jungla, una especie local, no se ve tan a menudo como antes en el Parque Nacional del Desierto (Jaisalmer) o en Pokhran. “Parece que están cambiando de hábitat”, afirma. Según el censo de fauna silvestre realizado por el departamento forestal del gobierno estatal de Rajastán, en 2010 había 1011 gatos de la jungla en áreas protegidas; en 2020 esta cifra se redujo a 830. Sin embargo, se constató que su presencia fuera de las áreas protegidas aumentó en el mismo periodo.
Sin embargo, la situación es distinta para el lobo indio (Canis lupus pallipes), clasificado como en peligro por la UICN. En 2010, el censo de fauna silvestre del departamento forestal de Rajastán contabilizó 1289 lobos indios (365 en áreas protegidas y 924 fuera de ellas). En 2020, su número se había reducido a 682.
“El lobo indio solía ser el depredador principal del desierto del Thar y se encontraba en todos los distritos hasta la década de 1990. A partir de entonces, pastores y nómadas lo exterminaron en gran medida”, afirma Dookia. “Dado que los asentamientos humanos se extendieron hacia el interior del hábitat desértico, los lobos entraron en conflicto directo con los pastores. Ahora están restringidos a unos pocos lugares cerca del lecho del río Luni en Jodhpur y en las estribaciones de los Aravalis.”
Un aumento de los campos agrícolas y una mayor cubierta vegetal es una de las causas probables del incremento de la población de nilgó, o antílope asiático, en la zona. Al preferir las llanuras herbosas, el número de nilgós en 2015 era de 70, 924. Esta cifra aumentó a 80, 234 en 2020.
Efectos del canal Indira Gandhi
En las últimas décadas se han llevado a cabo importantes esfuerzos para impulsar la agricultura y aumentar la cubierta verde del estado. El Proyecto Indira Gandhi Nahar (IGNP), o canal Indira Gandhi, cuyo origen en 1952 tuvo como objetivo mejorar las instalaciones de riego y de agua potable en Rajastán, ha desempeñado un papel importante en el impulso de la agricultura. Sin embargo, la acumulación de arena en el canal se identificó como un problema. Por ello, se comenzaron a realizar plantaciones de cortavientos a ambos lados del canal.
En la misma línea, también se llevaron a cabo esfuerzos de forestación para estabilizar las dunas de arena móviles. Las dunas desnudas se plantaron con «ramas y cortavientos, perpendiculares a la dirección del viento» para que no interfirieran con el sistema del canal ni con las tierras de cultivo de regadío. Dicho esto, entre 1970 y 2013 se ha producido una disminución del 16 por ciento de las dunas de arena, lo que es «motivo de preocupación», según P. C. Moharana, del Instituto Central de Investigación de Zonas Áridas (CAZRI), quien y culpa de ello a «plantación indiscriminada».
Así, mientras por un lado la agricultura y la economía general del estado han mejorado, e incluso ha mejorado la cubierta verde —el Informe sobre el Estado de los Bosques de India señala que entre 2017 y 2019 se ha producido un aumento marginal de 57,51 km² de cubierta forestal en Rajastán, principalmente gracias a las actividades de plantación y conservación, lo que no augura nada bueno para la ecología del desierto.
El RSAPCC 2022 señala: “El paisaje de la región occidental de Rajastán, en el Thar, ha cambiado debido a la variación de las condiciones climáticas y al suministro continuo de agua del canal Indira Gandhi, lo que ha provocado variaciones en la flora y la fauna del lugar.”
Dookia coincide. “Las enormes plantaciones (hay una franja lineal de vegetación a lo largo del canal), la formación de masas de agua a ambos lados y la agricultura intensiva con doble cosecha han afectado al patrón de lluvias, especialmente en el oeste de Rajastán”, afirma. Como ejemplo, explicó que sewan, un tipo de hierba arbustiva típica de esta región, ya no se encuentra en zonas cercanas al IGNP. Donde el canal no fluye, la hierba sigue creciendo.
El cambio en el patrón de lluvias es también una de las causas probables de que el phog o Calligonoum polygonoides, un “aglutinante natural de las dunas”, sea cada vez más raro. G. V. Thivakaran, del Instituto de Ecología Desértica de Gujarat (GUIDE), añadió: “El cambio en el patrón de lluvias es un impacto importante del cambio climático. El aumento estimado del nivel del mar es de 3,5-4 mm al año. Esto afecta a la flora y la fauna, como se está observando.”
La historia se publicó originalmente en Mongabay India.


