Las ciudades inteligentes de la India están aprovechando la tecnología para contribuir a la recuperación de la COVID-19.
Un nuevo informe destaca los principales hallazgos sobre las estrategias eficaces que desplegaron estas ciudades.
Entre ellas figuran garantizar la protección de los datos, contratar a especialistas y facilitar la comunicación con la ciudadanía.
La COVID-19 ha provocado grandes turbulencias en todo el mundo. En la India, los desafíos de la pandemia se vieron agravados por la presión sobre la capacidad del sistema sanitario y la vulnerabilidad de muchas personas ante las dificultades económicas derivadas de la recesión.
La ciudadanía busca en sus gobiernos información fiable, orientación y liderazgo para mantenerse a salvo y saludable y evitar dificultades económicas. Las tecnologías empleadas en el desarrollo de ciudades inteligentes podrían ofrecer una vía para avanzar.
Aprovechar la tecnología para responder a emergencias
Como parte de su respuesta de emergencia a la pandemia, el Gobierno de la India aprovechó su Misión de Ciudades Inteligentes, una iniciativa puesta en marcha en 2015 para permitir que las ciudades aprovecharan eficazmente la tecnología con el fin de mejorar los servicios a la ciudadanía y la calidad de vida en general.
Un nuevo informe del Foro Económico Mundial, elaborado en colaboración con Deloitte, Gobernanza de la tecnología y los datos en las ciudades inteligentes: en primera línea de la lucha de la India contra la COVID-19, muestra cómo Bengaluru, Surat y Pimpri Chinchwad aprovecharon la tecnología para coordinar a distintas agencias municipales en la planificación y el seguimiento de su respuesta de emergencia a la COVID-19.
Muchas de las ciudades inteligentes de la India utilizaron eficazmente sus Centros Integrados de Mando y Control (ICCC, por sus siglas en inglés), que constituyen el «cerebro y centro neurálgico» de la gestión de las operaciones municipales, como «salas de operaciones de la COVID-19» para analizar datos específicos de cada ciudad, coordinar las actividades de diversas agencias estatales y municipales y conectar con la ciudadanía. A partir de los datos recopilados mediante distintos sensores y soluciones inteligentes, las ciudades elaboraron modelos de datos y análisis predictivos, y crearon paneles, visualizaciones de escenarios y modelos de simulación para analizar la propagación del virus y planificar su respuesta.
Estos centros también proporcionaron a las ciudades una plataforma única para que la sociedad civil, las empresas locales y otros actores colaboraran con la administración municipal en las siguientes actividades:
Difusión de información y comunicación con la ciudadanía
Seguimiento de contactos y rastreo de posibles casos, y organización de la atención médica
Gestión del impacto de los confinamientos locales mediante la organización de entregas a domicilio de productos esenciales
Provisión de alimentos y alojamiento a los sectores económicamente más desfavorecidos de la sociedad y a la población vulnerable
Garantía de saneamiento e higiene
Prestación de servicios de emergencia
Superar los desafíos
La magnitud de la crisis de la COVID-19 planteó a las ciudades numerosos desafíos, entre ellos la falta de personal disponible, de conocimientos técnicos para adaptar las soluciones inteligentes existentes y de capacitación y formación para quienes trabajaban en las salas de operaciones de la COVID-19.
Las tres ciudades estudiadas encontraron formas de superar rápidamente estos problemas y ofrecieron ejemplos a otras que afrontaban los mismos dilemas.
Por ejemplo, el Instituto Indio de Ciencia y otras organizaciones locales ayudaron a Bengaluru a poner en marcha su sala de operaciones de la COVID-19. Después, Bengaluru compartió su experiencia al establecerla con otras ciudades a través de varios seminarios web.
La Corporación Municipal de Surat, con la ayuda de organizaciones colaboradoras locales, organizó sesiones de formación sobre los protocolos de la COVID-19 para el personal sanitario y los médicos que trabajaban en la sala de operaciones de la COVID-19.
En Pimpri Chinchwad, funcionarios municipales, trabajadores sanitarios, policías municipales y voluntarios trabajaban en la sala de operaciones de la COVID-19.
De cara al futuro
La Misión de Ciudades Inteligentes ha formulado la estrategia DataSmart Cities basada en tres pilares clave: «Personas», «Procesos» y «Plataforma», con la Pila Nacional de Innovación Urbana como filosofía rectora para institucionalizar una gobernanza basada en datos. Esta guía y respalda la eficacia sostenible de las ciudades indias en seis áreas clave.
1. Estandarización e interoperabilidad: Las ciudades deben crear políticas y estrategias de gestión tecnológica que garanticen la estandarización y la interoperabilidad, adoptando las estrategias formuladas por la Misión.
2. Seguridad y protección de los datos: Es necesario contar con políticas de datos que cumplan las leyes y directrices nacionales para garantizar la seguridad y protección de los datos de la ciudadanía, así como con procedimientos operativos estándar que aborden la recopilación, el almacenamiento, el uso y el intercambio de datos.
3. Coordinación entre agencias: Las partes interesadas deben establecer mecanismos para compartir información entre las agencias municipales y estatales y definir protocolos de respuesta a incidentes; el ICCC municipal actuará como plataforma para coordinar y supervisar estas actividades.
4. Competencias especializadas: Las ciudades deben nombrar responsables de datos y reforzar la unidad de datos municipal incorporando profesionales de ámbitos como la arquitectura de datos, la seguridad, la privacidad y la analítica.
5. Marcos de evaluación: Mediante marcos de evaluación como Ease of Living, Municipal Performance, Climate Smart Cities, Data Maturity e ICCC Maturity, del MoHUA, las ciudades pueden evaluar su desempeño con parámetros objetivos y aprender de la experiencia de las ciudades con mejores resultados.
6. Comunicación con la ciudadanía: Ningún enfoque está completo sin implementar soluciones inteligentes de conectividad que faciliten el contacto con la ciudadanía a través de múltiples canales, como servicios de asistencia, centros de llamadas, portales ciudadanos y aplicaciones móviles.
La experiencia de las ciudades indias en su respuesta a la COVID-19 ha demostrado claramente que la tecnología y la toma de decisiones basadas en datos son fundamentales para garantizar una comunicación eficaz con la ciudadanía y la prestación de servicios. Pueden servir de modelo para ayudar a otros gobiernos del mundo a aprovechar las ventajas de las ciudades inteligentes en un mundo pospandémico.
