Los casos de coronavirus han aumentado drásticamente en la India y allí ha surgido una nueva variante de COVID-19 denominada B1617.
Los científicos creen que la variante B1617 es más contagiosa debido a una mutación que lleva, denominada L452R, que ayuda a la proteína de espiga del virus a abrir nuestras células.
Que el virus se propague con más facilidad no significa que sea más letal.
La B1617 también lleva una segunda mutación, denominada E484Q, que modifica la proteína de espiga y podría hacer que el virus sea menos susceptible a los anticuerpos preexistentes.
La principal preocupación con la variante india es la posible reducción de la eficacia de las vacunas.
El primer ministro británico, Boris Johnson, ha cancelado su viaje a la India, país que ha sido añadido a la “lista roja” de destinos restringidos. Los casos de COVID-19 en la India están aumentando drásticamente y una variante específica del virus – B1617 – es cada vez más común allí.
La B1617 también se ha detectado fuera de la India, incluido en el Reino Unido. Los casos en Gran Bretaña parecen estar duplicándose cada semana: actualmente hay 182 casos en el Reino Unido, frente a 77 la semana anterior. Por ahora la variante está “bajo investigación”, pero, a diferencia de las variantes de Kent (B117), sudafricana (1351) y brasileña (P1), no ha sido designada una “variante de preocupación”.
¿Significa esto que esta variante es diferente de las demás y que no debemos preocuparnos? Esto es lo que sabemos hasta ahora sobre sus efectos.
¿Es esta variante más infecciosa?
Creemos que esta variante podría propagarse con más facilidad que las formas anteriores del virus. Esto se debe a una mutación que lleva, denominada L452R, que afecta a la proteína de espiga. Es la “llave” que el coronavirus utiliza para abrir nuestras células.
La mutación L452R modifica la parte de la proteína de espiga que interactúa directamente con ACE2, la molécula de la superficie de nuestras células a la que el virus se une para entrar. Las primeras investigaciones – aún pendientes de revisión por otros científicos – sugieren que la mutación L452R permite que el virus se una a las células de forma más estable. En variantes anteriores, como la variante de Kent, mutaciones de este tipo que mejoraban la capacidad de unión del virus dieron lugar a que fuera más infecciosa.
La variante B1427 detectada en California contiene la misma mutación L452R que la B1617. Se estima que es alrededor de un 20% más transmisible que la forma anterior del coronavirus que circulaba durante la primera ola.
¿Y es más peligrosa?
Las mutaciones como L452R que favorecen la unión no necesariamente provocan una enfermedad más grave ni hacen que el virus sea más letal. Por ejemplo, aunque la variante B1427 parece propagarse con más facilidad, una investigación preliminar no encontró que estuviera asociada a infecciones más graves ni a cargas virales más altas. Lo mismo podría aplicarse a la B1617, aunque esto aún debe investigarse.

Pero una preocupación particular es el impacto que la B1617 pueda tener en la eficacia de las vacunas. La gran mayoría de las vacunas desarrolladas contra el coronavirus se basan en atacar la proteína de espiga. Como la proteína se encuentra en la superficie externa del virus, es lo que el sistema inmunitario «ve» predominantemente durante una infección y, por tanto, lo que utiliza para generar anticuerpos eficaces. Si las mutaciones modifican la forma de la proteína de espiga, estos anticuerpos podrían volverse menos eficaces.
De hecho, los primeros estudios sugieren que la mutación L452R podría ayudar al virus a eludir el sistema inmunitario. Además, la B1617 lleva una segunda mutación, denominada E484Q, que también modifica la proteína de espiga. Las investigaciones sugieren que mutaciones como esta (que afectan a la misma zona de la proteína de espiga) también podrían hacer que el virus sea menos susceptible a los anticuerpos preexistentes.
Primeros, estudios no revisados de los efectos de estas mutaciones en la B1617 sugieren que sí hacen que la variante sea menos susceptible a los anticuerpos generados anteriormente. Sin embargo, es importante subrayar que estos hallazgos solo se han demostrado en experimentos de laboratorio y no en personas reales.
¿Cuánto debemos preocuparnos?
El Ministerio de Sanidad indio ha afirmado que el aumento de casos en el país no está relacionado con estas mutaciones, ya que no se han detectado las mutaciones de la B1617 en cantidades suficientemente altas como para determinar si es directamente responsable. Sin embargo, esto podría deberse a la falta de datos, y muchos expertos han subrayado la importancia de aumentar la secuenciación del virus para tener una imagen más completa.
Aún es pronto para saber si esta variante supondrá una amenaza significativa para los esfuerzos por controlar el virus. Sin embargo, como siempre en salud pública, prevenir es mejor que curar. Por ello, debemos seguir con nuestros esfuerzos para controlar el virus, tanto en términos de normativas –mascarillas, distanciamiento social, etc.– como de vacunación, pruebas masivas y secuenciación genómica. Al seguir combatiendo el virus en general, podemos limitar cualquier impacto que tenga esta variante.

La mayor preocupación sería que la B1617 socavara los esfuerzos de vacunación. Si esta variante puede causar enfermedad en personas vacunadas, existe el riesgo de que provoque brotes a gran escala en todo el mundo en el futuro.
El trabajo para crear vacunas de refuerzo que hagan frente a las variantes actuales y futuras ya está en marcha, aunque es demasiado pronto para determinar si serán necesarias para controlar específicamente la B1617.
Sin embargo, una forma más eficaz de evitar que las variantes causen problemas en todo el mundo sería impedir que se propaguen en primer lugar. Las restricciones de viaje estrictas, como las aplicadas en Nueva Zelanda y Australia, pueden parecer una carga, pero han permitido que regrese una relativa normalidad a estos países, con escaso temor a que las variantes perturben los esfuerzos por volver a la normalidad. Es con esta esperanza que el Reino Unido ha añadido la India a su lista roja, lo que en esencia prohíbe los viajes desde ese país.
