El secreto para empoderar a un gigante como India reside en comprender y desenvolverse en los entresijos de su compleja economía.
El panorama es fascinante y complejo para una economía que se expande rápidamente: fue la cuarta economía de más rápido crecimiento del mundo en 2016 y tendrá la población más joven del mundo en 2022. Hoy, el 65 % de la población de India está en edad de trabajar. Se trata de un gran recurso con enorme potencial, pero también plantea preocupaciones paralelas.
En 2015, el Wall Street Journal informó de que, aunque la fuerza laboral india crece en 12 millones de personas cada año, la demanda no absorbe esa nueva oferta. Solo se crean 5,5 millones de empleos al año. Y, por supuesto, a medida que avanza la Cuarta Revolución Industrial, los nuevos requisitos de competencias supondrán un desafío adicional para los jóvenes de India.
En India, la educación de calidad es un privilegio reservado a muy pocos. La educación primaria y secundaria adolece de bajos estándares y una elevada tasa de abandono escolar. Según las cifras de la OCDE de 2012, el 35 % de los posgraduados indios obtiene títulos en las principales disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), pero estos candidatos suelen encontrar obstáculos en el mercado laboral por su dominio limitado del inglés y la falta de habilidades interpersonales. India debe garantizar que su gran reserva de talento pueda acceder al empleo y contribuir a construir una nación desarrollada.
La prioridad es invertir tanto en educación formal de alta calidad como en formación profesional, y es imprescindible la colaboración entre el sector público y el privado.
Conectar los puntos
Para prosperar en las diversas geografías y jurisdicciones políticas que conforman India, debemos cruzar fronteras y sectores para aprovechar nuevas oportunidades y crear alianzas público-privadas que unan los intereses de la sociedad con los de las empresas.
El Índice Global de Competitividad por el Talento 2017 (GTCI), que mide la capacidad de los países para atraer talento y que elaboran INSEAD y Adecco Group, sitúa a India en el puesto 92 de 118 países. Las puntuaciones más bajas de India corresponden a la categoría de «atracción» de talento del índice, derivadas a su vez de las bajas puntuaciones en «relaciones entre empresas y gobierno» y «sistemas regulatorios». El país ocupa el puesto 74 en la categoría de «desarrollo» (desarrollo del talento) y el 105 en matriculación en formación profesional.
El GTCI 2017 destaca el papel fundamental de la conectividad y observa que es más probable que el cambio transformador tenga éxito en un ecosistema sólido, surgido de estrechas alianzas público-privadas. La colaboración y la conectividad también deben ser una prioridad para India.
Un ejemplo de sostenibilidad urbano-rural en India es e-Mitra, un proyecto del gobierno del estado indio de Rajastán y de proveedores locales de servicios para ofrecer servicios de administración electrónica (por ejemplo, formularios, información y certificados de nacimiento) a la ciudadanía india mediante centros y quioscos específicos. Otro ejemplo procede del gobierno de Puducherry, que anunció a finales de 2016 que su Departamento de Información y Tecnología ofrecería formación en habilidades interpersonales a 5.000 candidatos. La formación, impartida en colaboración con la Information Communication Technology Academy, incluirá evaluaciones y certificaciones destinadas a mejorar las perspectivas profesionales de los candidatos.
Se necesitan urgentemente iniciativas similares de educación y mejora de competencias, junto con una mayor colaboración entre instituciones, sistemas escolares y empleadores para desarrollar programas educativos que respondan a las necesidades del mercado. Suiza, Alemania y Austria lo han logrado con éxito: son los únicos países del mundo donde el desempleo juvenil se sitúa al mismo nivel o por debajo del desempleo general. La razón principal es la cooperación eficaz entre las partes interesadas para diseñar itinerarios educativos que desarrollen competencias útiles para el empleo y respondan a las necesidades específicas del mercado laboral. Esto se aplica tanto a las competencias técnicas como a las interpersonales; estas últimas se adquieren mediante la experiencia laboral y la interacción en el puesto de trabajo.
A partir de estas enseñanzas, Adecco Group está firmemente comprometido con el desarrollo de programas de aprendizaje y otras modalidades de formación en el trabajo a escala mundial. Por ejemplo, el programa Way to Work de Adecco ha ofrecido 15.000 oportunidades de prácticas a jóvenes desde 2015. También hemos apoyado activamente el desarrollo de la Global Apprenticeship Network (GAN). El objetivo de GAN es combinar la experiencia y el compromiso de los actores públicos y privados, incluidos empleadores, sistemas educativos e instituciones, para desarrollar programas de aprendizaje adaptados a las condiciones y necesidades locales. Desde su creación en 2013, GAN ha influido en la vida de millones de jóvenes de todo el mundo, de Malawi a México y de Argentina a Indonesia. El siguiente objetivo ambicioso de GAN es 20x20x20: crear 20 millones de oportunidades para jóvenes con 20 empresas para el año 2020. No hay razón para que India no forme parte de este panorama prometedor.
Simplificar las cosas
A la larga, el marco regulatorio de India debe ser más sencillo y ágil para atraer inversiones y crear millones de empleos para su fuerza laboral. A pesar de las medidas recientes, la administración del país sigue estando demasiado fragmentada y burocratizada, lo que sitúa a India en el puesto 103 de 118 países en la variable de «facilidad para hacer negocios» del GTCI 2017.
Esto también se aplica al mercado laboral, que sigue regido por códigos laborales extremadamente complejos que reducen las oportunidades de nuevas modalidades de trabajo flexible.
En un país como India, con un potencial y una diversidad tan vastos, es fundamental crear una solución integrada para la fuerza laboral que abarque múltiples ámbitos y favorezca un crecimiento estable del empleo.
Las competencias, la colaboración y la flexibilidad son fundamentales para impulsar la creación de empleo y empoderar a India. El primer paso no consiste solo en aprender a ver los problemas de India tal como se presentan, sino también en comprender lo interconectados que están y abordarlos mediante la colaboración y un enfoque sistémico.


