Este artículo apareció originalmente en Quartz India
Con su pujante sector tecnológico y su cultura emprendedora, India está bien posicionada para contribuir a construir el metaverso.
El Gobierno de India ha tratado de impulsar una economía digital de hasta 1 billón de dólares, sustentada por una población joven, numerosa y en crecimiento.
Los planes para crear un entorno de realidad virtual que lo abarque todo plantean nuevos desafíos para los reguladores de todo el mundo.
El concepto de metaverso es nuevo y todavía hay un considerable debate sobre cómo definirlo. Sin embargo, todas las definiciones dan por sentado que la realidad extendida (XR, por sus siglas en inglés) —una combinación de entornos de realidad aumentada, virtual y mixta accesibles e interactivos en tiempo real— será la puerta de entrada al metaverso. Estas tecnologías han allanado el camino a aplicaciones innovadoras en ámbitos como los videojuegos y el entretenimiento, las soluciones empresariales y las simulaciones, así como en el ámbito militar y de defensa.
Además, actualmente se espera que la tecnología blockchain desempeñe un papel importante en la construcción del metaverso, porque permite acreditar la propiedad y transferir activos digitales. La visión parece ser que, en conjunto, la XR y la blockchain producirán aplicaciones que combinarán cada vez más nuestras identidades físicas y digitales, haciendo posibles nuevas formas de interacción social y comercial.
Está claro que el metaverso sigue siendo una aspiración, pero eso no ha impedido que empresas de todo tipo hagan planes para interactuar con él. Sus defensores más vehementes son las empresas tecnológicas occidentales, aunque el debate mundial sobre el tema también está influido por potencias económicas como China y Corea del Sur. Pero India también puede desempeñar un papel en la construcción del metaverso, y varios factores indican que está bien posicionada para hacerlo.
India: bien posicionada para el metaverso
Desde 2015, India ha subido casi 40 puestos en el Índice Mundial de Innovación, y ahora ocupa el puesto 46 del mundo. India también tiene una pujante cultura emprendedora, que ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos tiempos. El año pasado, una cifra récord de 42 empresas emergentes indias alcanzó una valoración superior a 1.000 millones de dólares, solo por detrás de Estados Unidos y China en la creación de estos «unicornios». Este entorno se ve reforzado por varias tendencias favorables entre los consumidores, como el aumento de los ingresos disponibles, la creciente adopción de los teléfonos inteligentes y el acceso asequible a los datos móviles.
El país sabe bien cómo acelerar el desarrollo y el crecimiento económico dando un salto directo a nuevas tecnologías, como ocurrió, sobre todo, con la revolución de la telefonía móvil que comenzó a finales de la década de 1990. En la última década se creó India Stack, un conjunto de proyectos tecnológicos que incluye la infraestructura nacional de identificación digital y pagos y que, en conjunto, anunció una nueva era de inclusión financiera en el país.
El crecimiento de la India digital está impulsado por una población joven, numerosa y en aumento. Gran parte de esta población está muy familiarizada con la interacción y el ocio digitales. El uso de mecanismos de pago digital ha crecido con rapidez, como refleja el crecimiento interanual del 75% entre septiembre de 2019 y 2021 en el índice que elaboró el Banco de la Reserva de India para medir la penetración de los pagos digitales en el país.
Además, el consumo de vídeos en streaming y videojuegos en India ha aumentado a un ritmo vertiginoso, y los informes indican que el mercado indio de los videojuegos se multiplicará por más de tres y alcanzará los 7.000 millones de dólares en 2026. Este crecimiento también ha impulsado la popularidad de las experiencias transmedia, especialmente durante la pandemia. Varias plataformas de videojuegos ofrecen ahora escenarios virtuales para conciertos, exposiciones y promociones de marcas, y han normalizado la idea de que las experiencias sociales y culturales no tienen que darse exclusivamente en persona.
Estos avances en el país se han producido en el contexto más amplio de los esfuerzos del Gobierno de India por impulsar una economía digital de hasta 1 billón de dólares. Ha creado incentivos y políticas para tecnologías e industrias que podrían considerarse los pilares del metaverso. Su Estrategia Nacional de Blockchain se publicó en diciembre de 2021.
Además de los planes de India para utilizar aplicaciones de blockchain en la administración electrónica, el más reciente presupuesto de la Unión incluyó una propuesta para una rupia digital respaldada por blockchain, que emitiría el Banco de la Reserva de India a partir de 2022-23. El Gobierno también anunció que subastará espectro para facilitar el despliegue de servicios móviles 5G, lo que debería acelerar la demanda de aplicaciones en la nube, incluidas las de videojuegos y el metaverso. Al reconocer el potencial del sector para generar empleo, el presupuesto también creó un grupo de trabajo para estudiar cómo aumentar la capacidad nacional en los sectores de animación, efectos visuales, videojuegos y cómics (AVGC, por sus siglas en inglés).
Un panorama regulatorio en evolución
Aunque India parece contar con las bases técnicas, demográficas y normativas para el metaverso, persiste el desafío operativo de construirlo. Si India quiere asumir un papel de liderazgo, deberán acelerarse los flujos de inversión en el sector privado. Hasta ahora, los indicadores son prometedores: en los 18 meses hasta agosto de 2021 se inyectaron más de 1.000 millones de dólares de capital solo en el ecosistema local de videojuegos, más que en los cinco años anteriores en conjunto.
Al igual que muchos otros países del mundo, India debate cómo regular mejor las tecnologías que sustentarán el metaverso. El último presupuesto de la Unión aplica un impuesto del 30% a los ingresos procedentes de transferencias de activos digitales virtuales (VDA, por sus siglas en inglés), que podrían incluir criptomonedas y, posiblemente, tokens no fungibles (NFT). Aunque el impuesto supondría reconocer las criptomonedas como activos sujetos a regulación, no legaliza su tenencia, algo que requeriría la legislación correspondiente.
Se considera que poseer y comerciar con NFT es una vía hacia una nueva economía digital, por lo que esto tendrá consecuencias para el desarrollo del metaverso. Un NFT es un título de propiedad protegido digitalmente que corresponde a un activo digital único e intercambiable, y puede vincular con más fuerza la actividad económica en línea y fuera de línea. Por ejemplo, un músico podría crear una canción, publicarla digitalmente como NFT e incorporar una función que le pague un porcentaje cada vez que se comercialice. Esto podría brindar apoyo financiero a los artistas y garantizar que se beneficien indefinidamente del consumo y la venta de su obra, en lugar de recibir un pago único.
La decisión de India de gravar las transferencias de VDA parece reconocer que la gente ve valor en los NFT, aunque todavía no respalde plenamente su propiedad. Los defensores del metaverso sostienen que uno no tiene sentido sin el otro, lo que indica que el debate aún tiene mucho recorrido. En cualquier caso, queda mucho por decidir antes de que la aspiración en torno a los NFT se haga realidad, aunque existe un optimismo prudente sobre la posibilidad de que surjan nuevos modelos de negocio.
Más allá de las criptomonedas, el metaverso también plantea cuestiones normativas sobre cómo abordar la privacidad y la seguridad. Los riesgos en línea podrían agravarse en el metaverso, donde el contacto no deseado podría volverse más intrusivo y generalizado. Los mecanismos de gobernanza de los mundos virtuales tendrían que complementarse con esfuerzos para reforzar y ampliar la alfabetización digital, la seguridad y el bienestar, de modo que los participantes puedan interactuar de manera significativa en comunidades en línea y, a la vez, desenvolverse conscientemente ante contenidos y comportamientos perjudiciales.
¿Dará lugar el metaverso a una metagobernanza?
En el sector privado, estos debates se enmarcan en una discusión más amplia sobre hasta qué punto el metaverso debería —o siquiera puede— ser interoperable. Se han propuesto varias normas abiertas para el metaverso, pero los incentivos para adoptarlas parecen quedar eclipsados por los intereses de algunas empresas tecnológicas en mantener el control. Sin embargo, se presta menos atención a la idea de que la interoperabilidad podría perder relevancia si no existe un marco normativo coherente. Si las leyes para monetizar y moderar el metaverso se elaboran y aplican de manera diferente en distintas partes del mundo, ¿puede existir un único metaverso?
Esto resulta especialmente evidente en las distintas posturas actuales sobre la regulación de internet, resumidas por el analista tecnológico Benedict Evans. Hasta hace poco, las empresas, los productos, las normas sociales y las reglas originados en Occidente dominaban la agenda normativa. Pero, a medida que la creación y adopción de software y empresas se extiende por todo el mundo, la regulación también se expande.
Cómo ayuda el Foro a los líderes a conectar las tecnologías de vanguardia con los desafíos del mundo real
El Centro para las Tecnologías de Vanguardia y la Innovación reúne a científicos, responsables de políticas y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus consecuencias en el mundo real.
Al facilitar la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a sus socios a convertir la innovación surgida de la investigación en aplicaciones prácticas que abordan desafíos globales compartidos.
La Comisión Europea pidió recientemente un examen más riguroso del desarrollo de los modelos económicos del metaverso, y señaló que los planes para crear un entorno de realidad virtual que lo abarque todo plantearían nuevos desafíos para las autoridades antimonopolio de la UE. En su discurso durante la Agenda de Davos 2022, el primer ministro Narendra Modi indicó que se necesita un enfoque mundial colectivo y coordinado para abordar los desafíos relacionados con las criptomonedas.
En Corea del Sur, el Ministerio de Ciencia y TIC creó recientemente una «alianza del metaverso» para coordinar y facilitar el desarrollo de plataformas de realidad virtual y aumentada. Mientras tanto, en China, en diciembre de 2021 se creó un grupo del sector del metaverso, el Comité de la Industria del Metaverso, bajo los auspicios de la Asociación de Comunicaciones Móviles de China, supervisada por el Estado. Entre los objetivos declarados del comité figuran reforzar la innovación y la integración entre quienes desarrollan el metaverso, organizar la formación de profesionales e impulsar nuevas ideas.
A menudo se critica a los gobiernos por actuar demasiado tarde ante las tecnologías emergentes y sus consecuencias para las empresas, la sociedad y la política, por lo que cabe celebrar estos avances. Una cosa es segura: el panorama de la gobernanza tecnológica y la política regulatoria de India seguirá evolucionando, y las mejores prácticas mundiales también influirán en las decisiones clave que deberán tomar los responsables de formular políticas.

