Cómo la tecnología puede ayudar a la India a respirar con más facilidad

Boys play cricket in a public park amidst heavy fog on a cold winter morning in Kolkata, India, December 30, 2015. REUTERS/Rupak De Chowdhuri - GF10000278471
India faces one of the highest disease burdens from air pollution in the worldImage: REUTERS/Rupak De Chowdhuri
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La contaminación, uno de los principales factores del cambio climático, es una preocupación creciente en la India, como lo es en todo el mundo. El país afronta una de las cargas de enfermedad por contaminación atmosférica más elevadas del mundo, con una estimación de que el 100 % de la población vive en zonas donde las concentraciones de PM2,5 (partículas contaminantes con un diámetro inferior a 2,5 micrómetros) superan las directrices de la Organización Mundial de la Salud.

La India alberga a más del 17 % de la población mundial, lo que la convierte en el segundo país más poblado del mundo. Esa población migra cada vez más del campo a las ciudades: se estima que unas 25 a 30 personas se trasladan cada minuto de las zonas rurales de la India a las ciudades. Delhi, la capital nacional, pasó de apenas 1 millón de habitantes en 1950 a unos asombrosos 28 millones en 2018, es decir, más de la mitad de la población conjunta de todas las capitales nacionales de la ASEAN. Con más desarrollo y crecimiento demográfico, se prevé un aumento de la contaminación del aire ambiente.

En enero de 2019, el Gobierno puso en marcha el Programa Nacional de Aire Limpio (NCAP, por sus siglas en inglés), un plan de acción quinquenal para frenar la contaminación atmosférica mediante la creación de una red de seguimiento de la calidad del aire en toda la India y la mejora de la concienciación ciudadana. Delhi ha logrado avances constantes en los últimos años para controlar los niveles de contaminación atmosférica; sin embargo, aunque los últimos meses han sido alentadores en cuanto al nivel de contaminación, todavía no es momento de quitarse las mascarillas antipolución. Incluso ahora, en Delhi, los niveles medios de PM2,5 y PM10 duplican o triplican los niveles satisfactorios.

Las TIC para el control de la contaminación

La tecnología tiene el potencial de ser un facilitador fundamental para frenar la contaminación en todo el planeta. Según el Informe de Movilidad de Ericsson, las soluciones TIC, como el Internet de las Cosas (IoT), podrían contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta un 15 % para 2030. Entre los ámbitos en los que las TIC pueden tener impacto se encuentran el transporte, las redes eléctricas, la industria manufacturera, la agricultura y el uso del suelo. Además, dado que las TIC son un sector de bajas emisiones de carbono que representa menos del 2 % de las emisiones mundiales de CO2, constituyen un medio viable para que las ciudades y los países reduzcan su huella de carbono.

En Ericsson creemos que las alianzas público-privadas pueden desempeñar un papel fundamental para abordar el cambio climático, y estamos dispuestos a hacer nuestra parte. Por ejemplo, trabajamos en un proyecto de colaboración con el mundo académico, la industria y el sector público para proporcionar transporte electrificado en Suecia, que no solo ofrece soluciones de transporte inteligente, sino que además no emite gases contaminantes. Las mediciones de la calidad del aire también pueden ayudar a identificar y priorizar las fuentes y ubicaciones de mayor preocupación, comparándolas con normas y directrices, así como a evaluar la eficacia de las medidas para reducir las emisiones.

En Gujarat se ha puesto en marcha un programa de «límites máximos y comercio de derechos» para frenar la contaminación atmosférica por partículas. Se trata de una colaboración entre la industria, las autoridades municipales locales, la Universidad de Chicago y la Universidad de Harvard. En este programa, el Gobierno fija un límite de emisiones y permite a las fábricas comprar y vender permisos para mantenerse por debajo de dicho límite. Con arreglo al sistema de comercio de emisiones, las industrias deben disponer de un permiso por cada unidad de partículas que emitan y cumplir la norma establecida de 150 miligramos por metro cúbico de materia particulada liberada a la atmósfera.

Es importante entender que controlar los niveles de contaminación atmosférica requiere una supervisión constante. Una vez más, tecnologías como el IoT pueden desempeñar un papel fundamental en este ámbito. Ericsson, en colaboración con el IIT de Kanpur, ha desplegado redes de sensores NarrowBand-IoT en ubicaciones estratégicas de Delhi para vigilar los niveles de contaminación atmosférica. Los datos en tiempo real recopilados por los sensores se agrupan para su análisis, con el objetivo de aumentar la concienciación, apoyar la intervención política y permitir que se adopten medidas correctoras para reducir la contaminación atmosférica en la ciudad.

Por un mañana mejor

Las TIC están transformando vidas y son un facilitador esencial de soluciones sostenibles. A medida que la conectividad y las tecnologías innovadoras se generalizan, el potencial de las TIC para resolver problemas no hará sino crecer. Sin embargo, el control de la contaminación es un proceso continuo que requiere visión, medición constante y un reequilibrio permanente de factores complejos como la migración, las políticas industriales y la disposición de las comunidades a abordar las emisiones de CO2.

Solo reconociendo las transformaciones sociales fundamentales que se requieren, e implicando a nuestras comunidades en la definición del camino a seguir, podremos orientar estos recursos tecnológicos únicos hacia un futuro mejor. Con la tecnología, sin duda podemos ayudar a que el mundo respire mejor. La responsabilidad recae en todos nosotros.

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