Casi 10.000 kilómetros separan a los productores de vino del valle de Napa, en California, de los consumidores de Pekín.
Aun así, ambos se ven afectados por la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo. El enfrentamiento comenzó el año pasado, cuando Estados Unidos impuso aranceles a las lavadoras y a las importaciones de células solares. Desde entonces, las relaciones comerciales han sido una auténtica montaña rusa y parecen haberse deteriorado en las últimas semanas, aunque las conversaciones previas al G20 indican que podría estar cerca una solución.
Aunque algunas consecuencias de la disputa son evidentes —los aranceles estadounidenses al acero y al aluminio importados afectan a China, ya que es el mayor exportador de acero del mundo—, en la economía hiperconectada actual también hay efectos secundarios imprevistos.
1. La guerra comercial ha dejado un sabor amargo a los productores de vino
Los importadores de vino de China y los exportadores de Estados Unidos se verán afectados, según Reuters. La noticia señalaba que los aranceles adicionales a los vinos estadounidenses dejan a los importadores sin margen de maniobra.
Las exportaciones de vino de Estados Unidos a China ascendieron a 59 millones de dólares en 2018, un 13 % menos en volumen y casi un 25 % menos en valor que en 2017, según el Wine Institute.
2. Los turistas chinos evitan Estados Unidos
A más de 10.000 kilómetros de distancia, en China, las tensiones comerciales también parecen estar afectando a cómo y dónde eligen viajar las personas, lo que podría perjudicar considerablemente al sector turísticoestadounidense, según la empresa de investigación ForwardKeys.
La investigación de 2018 mostró que el mayor impacto se produjo en las reservas de viajes en grupo de seis o más pasajeros de China a Estados Unidos, que cayeron más de un 30 % en 2018 respecto de 2017.

«Nuestros hallazgos indican claramente que la guerra comercial del presidente Trump ha tenido un impacto significativo en el turismo chino hacia Estados Unidos», afirmó Olivier Jager, director ejecutivo y cofundador de ForwardKeys. «No cabe duda de que el interés de los chinos por visitar Estados Unidos está disminuyendo, y eso es motivo de preocupación para el sector turístico estadounidense».
3. La guerra comercial podría afectar al sistema operativo de tu móvil
El gigante tecnológico Huawei Technologies confirmó que ha creado su propio sistema operativo por si las tensiones comerciales interfieren con el uso del sistema Android de Google.
Aunque la empresa afirma que no quiere abandonar Android y que solo prevé usar su propio sistema operativo en «circunstancias excepcionales», una escalada del enfrentamiento entre China y Estados Unidos podría obligarla a hacerlo. Y eso podría alterar el papel que desempeñan Apple y Google en el funcionamiento de los sistemas operativos en todo el mundo.
Cómo superar la guerra comercial y establecer una relación constructiva entre las potencias mundiales figurará en la agenda de la Reunión Anual de los Nuevos Campeones del Foro Económico Mundial, en Dalian, del 1 al 3 de julio.


