El temor creciente a una recesión en la zona del euro ha provocado que la moneda única europea caiga por debajo de la paridad frente al dólar por primera vez en casi dos décadas.
Otras monedas, como la libra esterlina y el yen, también han caído este año, mientras que las agresivas subidas de los tipos de interés en Estados Unidos y el temor a una recesión mundial han llevado a los inversores a refugiarse en el dólar.
El Banco Central Europeo podría indicar un endurecimiento más agresivo para ayudar a aliviar la presión y apuntalar el euro, incluida una subida de los tipos de interés de 50 puntos básicos en septiembre.
La moneda única europea ha caído por debajo de la paridad frente al dólar por primera vez en casi 20 años, golpeada por el creciente temor a una recesión en la zona del euro.
El miércoles cayó hasta los 0,9998 dólares y acumula un descenso de casi el 12 % en lo que va de año.
Comenzó el año con fuerza, antes de que la guerra en Ucrania avivara la inflación y perjudicara las perspectivas de crecimiento del bloque.
A continuación se explica la importancia de este movimiento.
¿Por qué es tan importante?
Para empezar, es poco frecuente que caiga por debajo del nivel de 1 dólar.
Desde su nacimiento en 1999, la moneda única ha pasado muy poco tiempo por debajo de la paridad. De hecho, la vez anterior fue entre 1999 y 2002, cuando cayó hasta un mínimo histórico de 0,82 dólares en octubre de 2000. Los billetes y monedas de euro se introdujeron el 1 de enero de 2002; antes de esa fecha, la moneda solo existía como unidad de cuenta para liquidar transacciones transfronterizas.
En sus relativamente breves dos décadas de historia, el euro es la segunda moneda más demandada en las reservas mundiales de divisas, y el volumen diario de operaciones del euro frente al dólar es el mayor entre las divisas en un mercado global de 6,6 billones de dólares al día.
Pero todas las monedas se debilitan frente al dólar
Es cierto. Monedas como la libra esterlina y el yen también han caído este año, en parte porque las subidas más agresivas de los tipos de interés en Estados Unidos han aumentado el atractivo del dólar y porque el temor a una recesión mundial ha llevado a los inversores a refugiarse en el dólar, considerado un activo seguro.
Se espera que el Banco Central Europeo empiece a subir los tipos en su reunión del 21 de julio. La Reserva Federal subió los tipos en 75 puntos básicos en junio.
El temor creciente a que el encarecimiento del gas en Europa haga que la zona del euro sea más vulnerable al riesgo de recesión también explica por qué el euro está recibiendo un duro golpe ahora.
Algunos bancos internacionales pronostican una recesión en la zona del euro ya en el tercer trimestre.
¿Seguirá cayendo el euro?
Algunos economistas así lo creen. Nomura fija un objetivo a corto plazo de 0,95 dólares.
Los analistas afirman que el euro seguirá estancado hasta que mejoren las perspectivas económicas. Aunque el BCE suba los tipos, la Fed los está subiendo más, lo que atrae capital hacia Estados Unidos. El euro también podría verse perjudicado por los riesgos de fragmentación, cuando los costes de endeudamiento de los países más débiles aumentan más que los de sus pares más ricos.
Un factor favorable para el euro es que apostar a su caída ya es una operación popular en los mercados de divisas y las posiciones bajistas se acercan a niveles históricos. Esto podría evitar que el euro caiga bruscamente.
¿Qué significa esto para el BCE?
Un gran quebradero de cabeza. Permitir que la moneda caiga elevaría aún más una inflación que ya está en niveles récord y aumentaría el riesgo de que el crecimiento de los precios se afiance a un ritmo muy superior al objetivo del BCE, del 2 %.
Pero contrarrestar la caída del euro hasta mínimos de 20 años exigiría subidas de tipos más rápidas, lo que podría agravar las dificultades de una economía que ya afronta una posible recesión. leer más
Los estudios que cita con frecuencia el BCE indican que una depreciación del tipo de cambio del 1 % eleva la inflación un 0,1 % en un año y hasta un 0,25 % en tres años.
¿Se avecina una intervención?
Hasta ahora, el BCE ha restado importancia a la debilidad del euro y sostiene que no tiene un objetivo cambiario, aunque la moneda sí influye en los cálculos generales de la inflación
El euro ha caído casi un 12 % frente al dólar en lo que va de año. Sin embargo, ponderado por el comercio —frente a las monedas de sus socios comerciales—, el euro solo ha bajado un 3,6 % .
Para apuntalar el euro, el BCE podría indicar un endurecimiento más agresivo, incluida una subida de los tipos de interés de 50 puntos básicos en septiembre y nuevas medidas en octubre y diciembre.
Los analistas consideran improbable una postura más restrictiva, dadas las perspectivas de crecimiento cada vez peores.

