La Unión Europea tiene la tercera economía del mundo y representa una sexta parte del comercio mundial, según Visual Capitalist.
Los PIB de Alemania, Francia e Italia suman más de la mitad de la producción económica total de la UE.
El Reino Unido, que se unió a la UE en 1973 y salió formalmente en 2020, habría sido la segunda economía de la región con 3,4 billones de dólares.
El FMI tiene una perspectiva sombría para la UE en 2023, al prever un crecimiento de apenas el 0,7 %.
La economía de la Unión Europea, de 16 billones de dólares
La Unión Europea tiene la tercera mayor economía del mundo, que representa una sexta parte del comercio mundial. En conjunto, los 27 Estados miembros forman un mercado interior que permite la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.
Pero ¿cómo surgió esta entidad política sui generis (única en su género)?
Breve historia de la UE
Tras las devastadoras consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, Europa Occidental impulsó un esfuerzo concertado hacia la paz y la seguridad regionales mediante la promoción de la democracia y la protección de los derechos humanos.
Cabe destacar que la Declaración Schuman se presentó en 1950. Las industrias del carbón y del acero de Europa Occidental se integraron bajo una gestión común, lo que impidió que los países se enfrentaran entre sí y crearan armas de guerra. Seis países se adhirieron: los futuros fundadores de la UE.
Esta es una lista de los 27 miembros de la UE y el año en que se adhirieron.
En las cuatro décadas siguientes se produjo una mayor cooperación económica y de seguridad, junto con la incorporación de nuevos miembros. Estos vínculos más estrechos desincentivaron el conflicto, y Europa Occidental —tras siglos de guerras constantes— ha disfrutado de una paz sin precedentes durante los últimos 80 años.
La versión moderna de la UE puede rastrear su origen hasta 1993, con la adopción del nombre «la Unión Europea», el nacimiento de un mercado único y la promesa de utilizar una moneda única: el euro.
Desde entonces, la UE se ha convertido en una fuerza económica y política de peso. Su producto interior bruto (PIB) combinado ascendió a 16,6 billones de dólares en 2022, por detrás de EE. UU. (26 billones de dólares) y China (19 billones de dólares.)
Un primer vistazo a la economía de la UE
Por impresionantes que sean las cifras, el poderío económico de la Unión Europea descansa en tres gigantes económicos, según datos del Fondo Monetario Internacional. En conjunto, los PIB de Alemania (4 billones de dólares), Francia (2,7 billones de dólares) e Italia (1,9 billones de dólares) suman más de la mitad de la producción económica total de la UE.
Estos tres países son también los más poblados de la UE y, junto con España y Polonia, representan el 66 % de la población total de la UE.
Esta es una tabla con los 27 Estados miembros y el porcentaje que aportan al producto interior bruto de la UE.
La concentración en los primeros puestos continúa. Si se suman España (1,3 billones de dólares) y los Países Bajos (990 000 millones de dólares), los cinco primeros suman casi el 70 % del PIB de la UE. Esta cifra asciende al 85 % si se incluyen los diez primeros países.
Esto significa que menos de la mitad de los 27 Estados miembros suma 14 billones de dólares de los 16 billones de la economía de la UE.
Miembros más antiguos, mayor peso
Además de que los miembros más poblados tengan economías más grandes, surge otro patrón, relacionado con el tiempo que el país lleva en la UE.
Cinco de los seis fundadores de la UE —Alemania, Francia, Italia, Países Bajos y Bélgica— figuran entre las diez mayores economías de la UE. Irlanda y Dinamarca, las siguientes en incorporarse a la unión (1973) ocupan los puestos noveno y undécimo, respectivamente. Los diez países con economías más pequeñas se adhirieron a la UE después de 2004.
El Reino Unido —que se unió al bloque en 1973 y salió formalmente en 2020— habría sido la segunda economía de la región, con 3,4 billones de dólares.
Análisis sectorial de la UE
La UE tiene cuatro sectores principales de producción económica: servicios, industria, construcción y agricultura (incluidas la pesca y la silvicultura). A continuación se presenta un análisis de algunos de estos sectores y de los países que más contribuyen a ellos. Todas las cifras proceden de Eurostat.
Servicios y turismo
La economía de la UE depende en gran medida del sector servicios, que representa más del 70 % del valor añadido de la economía en 2020. Además, es el sector con mayor peso en el empleo de la UE, con un 73 %.
En Luxemburgo, que cuenta con un amplio sector de servicios financieros, el 87 % del producto interior bruto del país procede del sector servicios.
Las economías basadas en el turismo, como las de Malta y Chipre, también registraron una cuota de servicios superior al 80 % en su PIB.
Industria
Por su parte, el 20 % del producto interior bruto de la UE procede de la industria, siendo la economía de Irlanda la que tiene mayor peso (40 %) en su PIB. Chequia, Eslovenia y Polonia también tienen una cuota significativa de producción industrial.
La extracción de hulla y lignito en la UE experimentó un breve repunte de la producción en 2021, aunque los niveles siguieron siendo bajos.
Agricultura
Menos del 2 % de la economía de la UE depende de la agricultura, la silvicultura y la pesca. Rumanía, Letonia y Grecia figuran como contribuyentes en este sector, aunque en cada país la cuota en la producción total es inferior al 5 %. Bulgaria registra el mayor porcentaje de empleo (16 %) en este sector en comparación con los demás Estados miembros de la UE.
Energía
La UE importa casi el 60 % de sus necesidades energéticas. Hasta finales de 2021, Rusia fue el mayor exportador de petróleo y gas natural a la región. Tras la guerra en Ucrania, esa cuota ha disminuido de forma constante, pasando de casi el 25 % al 15 % en el caso de los líquidos derivados del petróleo, y de casi el 40 % al 15 % en el del gas natural, según Eurostat.
Vientos contrarios, aguas turbulentas
El FMI tiene una perspectiva sombría para Europa de cara a 2023. La guerra en Ucrania, la escalada de los costes energéticos, la elevada inflación y el estancamiento de los salarios hacen que los dirigentes de la UE se enfrenten a «compensaciones severas y decisiones políticas difíciles».
Las reformas —orientadas a aliviar las restricciones de oferta en los mercados laboral y energético— son clave para impulsar el crecimiento y aliviar las presiones sobre los precios, según el organismo internacional. El FMI prevé que la UE crezca un 0,7 % en 2023.


