Los líderes europeos se han comprometido a seguir luchando contra el cambio climático después de que el presidente Donald Trump anunciara anoche que retiraría a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima.
Entonces, ¿qué están haciendo —o dejando de hacer— los Estados de la UE para contribuir al compromiso del bloque de reducir un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, en comparación con los niveles de 1990?
Según un nuevo estudio, solo tres países europeos —Suecia, Alemania y Francia— están haciendo lo suficiente para que la UE siga encaminada a cumplir las promesas formuladas en la cumbre COP21 de 2015.
La Clasificación de los líderes climáticos de la UE, elaborada conjuntamente por las organizaciones sin ánimo de lucro Carbon Market Watch y Transport & Environment, evalúa la situación de los países respecto al Reglamento de reparto del esfuerzo, la principal legislación de la UE sobre la reducción de emisiones del transporte, la agricultura, los residuos y los edificios.
Estos sectores son responsables de casi el 60% de las emisiones totales de la UE, pero no están incluidos en el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE, que abarca la industria pesada.
Lagunas en la legislación
El reglamento se está negociando actualmente y, cuando se convierta en ley, fijará objetivos vinculantes de reducción de emisiones para cada Estado miembro de la UE para el periodo de 2021 a 2030. Sin embargo, según el estudio, los países intentan introducir lagunas, por ejemplo, calculando sus reducciones de emisiones a partir de un nivel inicial superior a las emisiones reales o utilizando créditos forestales para alcanzar los objetivos.
La tabla no solo muestra la situación de cada país respecto al proyecto de legislación, sino que también evalúa sus contribuciones a la acción climática europea en su conjunto.
¿Están los países presionando para que todo el bloque cumpla el Acuerdo de París? ¿Refuerzan los esfuerzos generales de la UE o los debilitan?
El trío de líderes climáticos
Suecia encabeza la clasificación porque va mucho más allá de lo exigido y también presiona para cerrar las lagunas que socavan los objetivos.
El país nórdico acaba de comprometerse a eliminar por completo las emisiones de gases de efecto invernadero para 2045. Para alcanzar esta meta, el Gobierno sueco tendrá que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero al menos un 85%; el resto se compensaría plantando árboles o mediante inversiones sostenibles en el extranjero.
«Nuestro objetivo es ser un Estado del bienestar completamente libre de combustibles fósiles», declaró a Reuters la ministra de Clima, Isabella Lovin.

Alemania y Francia también obtienen buenos resultados en la Clasificación de los líderes climáticos de la UE porque trabajan para alcanzar ambiciosos objetivos climáticos e impulsan cambios entre sus homólogos europeos.
Suecia, Alemania y Francia forman el trío de «líderes climáticos» que arrastra a los demás. Pese a la incertidumbre sobre el Brexit y su impacto en los objetivos de carbono, el Reino Unido ocupa el quinto puesto de la clasificación.
¿Quién está fallando al resto?
En los últimos puestos de la clasificación, Polonia, Italia, España y la República Checa avanzan en la dirección contraria y se les acusa de contrarrestar los esfuerzos de la UE por cumplir los objetivos de París.
El informe sostiene que estos países han estado buscando lagunas para evitar reducir las emisiones de carbono. Entre ellas figuran reducir las emisiones tomando como referencia una base engañosa, abusar de los créditos forestales o explotar el régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea.
El estudio critica a Finlandia y Austria por ser países ricos que «obtienen malos resultados». Lo mismo se dice de Irlanda, acusada de obstaculizar y debilitar la propuesta conjunta, pese a que solo debe reducir las emisiones un 1% para 2030 en comparación con los niveles de 2005.

