Dinamarca tiene el mejor equilibrio entre vida laboral y personal. He aquí por qué

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«Algo huele a podrido en el Estado de Dinamarca», dice la célebre frase de Shakespeare en Hamlet. Pero, cuatro siglos después de que se escribiera la obra, el análisis no podría ser menos acertado. Según el informe ¿Cómo va la vida? de la OCDE, los daneses disfrutan de un mejor equilibrio entre vida laboral y personal que los habitantes de cualquier otro país encuestado.

Solo el 2 % de los empleados trabaja habitualmente jornadas muy largas, una cifra baja en comparación con el promedio del 13 % de la OCDE. En cambio, dedican alrededor de dos tercios del día (16 horas) a comer, dormir y disfrutar de actividades de ocio.

No se trata solo de los trabajadores: los daneses superan el promedio en una lista sorprendentemente larga de ámbitos: calidad medioambiental, participación ciudadana, educación, competencias, empleo, ingresos, bienestar, seguridad personal y relaciones sociales.

Este último ámbito, las redes de apoyo social, es clave: el 96 % de las personas afirma tener amigos o familiares con quienes contar en momentos difíciles, frente al 88 % en los demás países de la OCDE.

La calidad del aire en Dinamarca también supera el promedio de la OCDE (en términos científicos, esto equivale a 11,1 microgramos de contaminación por PM2,5 por metro cúbico, frente a 14,05 en otros lugares).

Los daneses participan de manera inusualmente activa en el proceso político: la participación electoral alcanza el 86 % y se encuentra entre las más altas de la OCDE. También tienen un buen nivel educativo: el 80 % de los adultos de entre 25 y 64 años ha completado la educación secundaria superior. Son cuatro puntos porcentuales más que el promedio de la OCDE.

Equilibrio entre vida laboral y personal

Según los propios daneses, la clave es dar prioridad a la vida por encima del trabajo. Y cuando trabajan, disfrutan de un alto grado de flexibilidad. A menudo pueden elegir a qué hora empiezan su jornada laboral y tienen la opción de trabajar desde casa. La pausa para comer suele tener un horario fijo cada día, lo que permite a los compañeros relacionarse y comer juntos, y así alejarse de sus escritorios. Todas las personas que trabajan tienen un mínimo de cinco semanas de vacaciones pagadas.

Sin embargo, trabajar menos horas no significa hacer menos. Los investigadores de la OCDE descubrieron que las jornadas laborales excesivamente largas en realidad reducen la productividad.

Las opciones de estilo de vida de los daneses se reflejan en sus actitudes, según la encuesta. Al analizar qué es importante para la ciudadanía danesa, el empleo y los ingresos quedan mucho más abajo en la lista que la salud, la educación, el medioambiente y el equilibrio entre vida laboral y personal.

Image: OCDE

Según un danés, la actitud de la nación hacia el dinero difiere de la de otros países:

«El dinero no es tan importante en la vida social aquí como, por ejemplo, en Gran Bretaña y Estados Unidos. Probablemente gastamos nuestro dinero de otra manera. No compramos casas grandes ni coches grandes; nos gusta gastar el dinero en relacionarnos con otras personas», afirma el profesor de Economía Christian Bjørnskov de la Escuela de Negocios de Aarhus.

Hay una contrapartida importante: los daneses pagan impuestos elevados. Pero, según un reciente informe de Bloomberg, no les importa. Esto se debe a que esos impuestos se destinan a financiar el Estado del bienestar del país, que tanto valoran.

No es de extrañar, entonces, que los daneses declaren los niveles más altos de satisfacción con la vida de todos los países encuestados.

Dinamarca también ocupó el primer puesto en el Informe Mundial de la Felicidad de 2013, el tercero en el de 2015 y volvió a quedar primera en la Actualización del Informe Mundial de la Felicidad de 2016.

Image: OCDE

¿Hay algo que Dinamarca no haga bien?

Bueno, quizá no sorprenda que ningún país goce de una salud completamente perfecta. A excepción de los medicamentos antidiabéticos, los daneses consumen más productos farmacéuticos que el promedio de la OCDE, incluidos antidepresivos.

Image: OCDE

La OCDE afirma que Dinamarca podría hacer más para ayudar a sus trabajadores con pocas cualificaciones y bajos salarios. La brecha entre ricos y pobres es grande: el 20 % más rico de la población gana casi cuatro veces más que el 20 % más pobre.

Dinamarca necesita atraer a más trabajadores cualificados para impulsar su crecimiento económico, sobre todo en los sectores de la ingeniería y la ciencia.

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