En algunas vías fluviales europeas, una flota de kayaks ha sido equipada con un accesorio poco habitual: un contenedor de basura. Estas embarcaciones de un verde llamativo se alquilan gratis, pero los voluntarios deben trabajar a cambio de su travesía recogiendo residuos flotantes.
La iniciativa es idea de GreenKayak, una organización medioambiental sin ánimo de lucro con sede en Dinamarca cuya misión es limpiar los canales, ríos y lagos del continente.
Los voluntarios pueden salir al agua en uno de los coloridos kayaks biplaza del proyecto, equipados con remos, chalecos salvavidas y pinzas recogedoras. Mientras disfrutan del paisaje, los kayakistas pueden sacar basura del agua y llenar el contenedor de a bordo.
Dar que hablar
La inspiración para el proyecto surgió cuando sus fundadores estaban sentados en la orilla de un canal, comiendo pizza y viendo cómo flotaban residuos fuera de su alcance. Lanzarse al agua completamente vestidos no parecía una solución viable a largo plazo, así que optaron por una forma más emprendedora de alcanzar los residuos.
“No puedes quitarte la camiseta y lanzarte al agua, pero sí puedes subirte a un GreenKayak y marcar la diferencia”, declaró Tobias Weber-Andersen, uno de los fundadores del proyecto, a USA Today.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial para poner fin a la contaminación por plásticos?
Aunque todavía se encuentra en sus inicios, el programa pretende abordar un desafío global creciente. Según cifras de ONU Medio Ambiente, unos 13 millones de toneladas de residuos plásticos acaban en los océanos del mundo cada año, la mayor parte de ellos transportados por los ríos desde fuentes terrestres. Esta contaminación daña la vida marina, reduce la biodiversidad y puede llegar a perjudicar la salud humana.

Un estudio sobre los entornos de agua dulce de Europa realizado por Earthwatch reveló que casi el 38 % de los residuos de nuestras vías fluviales son artículos de plástico de consumo, como botellas de bebidas, envoltorios de alimentos y bastoncillos de algodón. El resto de residuos estaba compuesto en gran medida por artículos no plásticos, piezas de plástico no identificadas o residuos industriales, agrícolas o de la pesca.
Como muestra el gráfico anterior, cinco de los 10 artículos de plástico de consumo más desechados están relacionados con los alimentos. El Parlamento Europeo ha aprobado la prohibición de los plásticos de un solo uso como pajitas, bolsas de la compra y bastoncillos de algodón, que entrarán en vigor a más tardar en 2021.
Impulsados a remo
El uso de kayaks para limpiar las vías fluviales ayuda a eliminar parte de estos residuos antes de que lleguen a los océanos. Desde el lanzamiento de la iniciativa en 2017, los voluntarios han recogido más de 10.000 kilogramos de residuos flotantes de las vías fluviales europeas y el proyecto sigue creciendo.
Desde las primeras recogidas de basura en Copenhague y Aarhus, el proyecto se ha extendido a más localidades de Dinamarca, y también hay flotillas de limpieza disponibles en Irlanda, Noruega y Alemania.
Iniciativas medioambientales como estas ayudan a concienciar sobre el creciente problema de los residuos, en particular de los plásticos desechados, y centran la atención en la necesidad de respetar nuestros entornos marinos.

