La coreógrafa nigeriana Seyi Oluyole descubrió que los ensayos de baile eran una excelente manera de distraer de la falta de almuerzo a los niños de la calle que tenía a su cargo, pero la popularidad de Rihanna y de la supermodelo Naomi Campbell ha cambiado su suerte en el último mes.
Oluyole, de 26 años, creó en 2014 el grupo benéfico de baile Dream Catchers para enseñar danza a niños desfavorecidos en Lagos, capital comercial de Nigeria, y también animarlos a asistir a la escuela, con la esperanza de que eso les llevara a un futuro mejor.
Decidida a cambiar vidas, llevó a los niños a vivir a su apartamento de tres habitaciones —con el permiso de sus padres— y pagó sus matrículas escolares, pero lo que Oluyole ganaba trabajando de día como guionista nunca era suficiente y había días en que pasaban hambre.
«Usaba el baile para distraerlos. Para cuando terminábamos un ensayo, ya era hora de cenar», contó Oluyole a la Fundación Thomson Reuters en su apartamento de Ikorodu, en Lagos.
Nigeria tiene 10,5 millones de niños sin escolarizar, la cifra más alta del mundo, según UNICEF; el 60 % son niñas. UNICEF afirmó que entre las principales razones estaban la escasa valoración de la educación de las niñas y los matrimonios precoces.
Oluyole animaba a los miembros de Dream Catchers a asistir a la escuela durante el día y ensayar por la noche y los fines de semana, pero no sabía cuánto tiempo más podría esforzarse por mantener a los cerca de 20 niños que formaban parte del grupo desde 2014, que actualmente cuenta con 10 miembros.
Entonces, el mes pasado, todo cambió.
Naomi Campbell volvió a publicar uno de los videos de Dream Catchers en Instagram y se hizo viral después de que lo compartiera la cantante Rihanna. Desde entonces, otras celebridades, como el rapero estadounidense P. Diddy, han difundido más videos del grupo.
El grupo actuó en un concierto organizado para Skepta, artista británico-nigeriano de grime, y Campbell lo presentó.
También los visitó en su casa, donde su foto cuelga en la pared junto a las de otras mujeres negras, como Serena Williams y Michelle Obama, bajo un letrero que dice «Salón del poder».
Oluyole dijo que no puede creer que las cosas por fin hayan cambiado.
Su preocupación por los niños de la calle comenzó cuando tenía 12 años y sus padres atravesaron una mala racha que los dejó sin hogar durante dos años.
«Fue entonces cuando conocí a algunos de estos niños y comprendí su realidad. Yo había pasado por muchas cosas en uno o dos años, pero esta era su realidad cotidiana», dijo.
Dijo que el grupo ha cambiado la vida de sus integrantes, como la de Blessing, de 15 años, quien estuvo tres años sin ir a la escuela.
«Ahora puedo hablar bien inglés. Ya no me quedo en casa. Me siento muy feliz», contó Blessing a la Fundación Thomson Reuters.
Adeyemi, de 14 años, mendigaba antes de unirse a Dream Catchers.
«Quiero ir a la escuela y leer mis libros», dijo.
Oluyole dijo que algunos niños habían abandonado el grupo porque estaban cansados de oírla hablar de un futuro mejor; ella también había empezado a dudar de que llegara a hacerse realidad.
«El año pasado me decía que le daría a esto solo un año más y que, si no funcionaba... lo dejaría», dijo.
Pero, gracias al apoyo de las celebridades, Oluyole ahora busca adquirir una casa grande para que más niños puedan unirse a Dream Catchers.
«Digamos simplemente que no tendremos que preocuparnos por la comida durante mucho tiempo», dijo Oluyole, que se negó a dar detalles financieros.
«Lo único que saben es que ahora hay días en que de verdad almorzamos».



