Según un nuevo estudio, la aceptación de la vacuna contra la COVID-19 es significativamente mayor en los países de ingreso bajo y medio que en los países ricos.
Los altos niveles de aceptación en los PIBM sugieren que priorizar la distribución a estos países podría tener importantes beneficios.
Podría ayudar a salvar más vidas y a mantener a raya las variantes.
En Estados Unidos, donde las vacunas contra la COVID-19 son abundantes, el mayor obstáculo restante para proteger a la población es la reticencia a la vacunación. Mientras tanto, los expertos en salud pública advierten de que la variante Delta, altamente contagiosa, se está propagando entre las poblaciones no vacunadas, y podrían surgir variantes adicionales mientras la enfermedad siga siendo endémica. Sin embargo, según un nuevo estudio, cuando haya más vacunas disponibles en el mundo en desarrollo, habrá muchas personas deseosas de recibirlas, un hallazgo que subraya la importancia de la equidad mundial en materia de vacunas para salvar vidas y prevenir la aparición de nuevas variantes más peligrosas.
La disposición a vacunarse contra la COVID-19 es significativamente mayor en los países de ingreso bajo y medio (PIBM) que en Estados Unidos o Rusia, según el estudio sobre la aceptación y la reticencia mundiales a la vacuna contra la COVID-19, cuyos coautores incluyen a Mushfiq Mobarak, de la Escuela de Gestión de Yale (Yale SOM), y a Saad Omer, director del Instituto Yale de Salud Global.
La investigación se basó en encuestas telefónicas a más de 44 000 personas en Estados Unidos, Rusia y 10 países de ingreso bajo y medio (PIBM) de Asia, África y América del Sur, realizadas entre junio de 2020 y enero de 2021. Se preguntó a los encuestados por su disposición a vacunarse contra la COVID-19 cuando estuviera disponible, así como por sus motivaciones para hacerlo, sus preocupaciones al respecto y su fuente de información sobre vacunas más confiable. Entre los autores figuran investigadores de Innovations for Poverty Actions, el International Growth Center, la Yale Research Initiative on Innovation and Scale, el Centro de Ciencias Sociales WZB de Berlín y otras instituciones de distintos países del mundo.
Según explica Mobarak, el objetivo de la investigación era establecer una comprensión más clara de las actitudes mundiales ante la vacunación, mediante el uso de una muestra amplia y diversa de países. “Antes de diseñar cualquier intervención para superar la reticencia a la vacunación, tratamos de entender los hechos básicos”, afirma.
Con esta información fundamental en mano, los investigadores esperan pasar “de una política basada en intuiciones a una política basada en pruebas”, afirma Omer.
Las respuestas de la encuesta revelaron actitudes notablemente diferentes hacia la vacuna contra la COVID-19 entre los países ricos y los menos ricos: el 80,3 % de las personas en los PIBM expresó su disposición a vacunarse cuando estuviera disponible. Solo el 64,6 % de los estadounidenses y el 30,4 % de los rusos dijeron lo mismo.
Para Mobarak, los altos niveles de aceptación en los PIBM sugieren que priorizar la distribución a estos países podría tener importantes beneficios. “Si el objetivo es maximizar la cobertura mundial de vacunación, distribuir vacunas a países de Asia y África que actualmente no las tienen será mucho más fácil y barato que intentar convencer al último 30 % de estadounidenses para que se vacunen”, afirma.
Mejorar el acceso en los PIBM, donde las tasas de vacunación son actualmente extremadamente bajas, también podría ayudar a prevenir la aparición y propagación de nuevas variantes de la COVID-19. “Si acabáramos con una nueva variante procedente de América Latina, África o Asia, y las vacunas de Pfizer y Moderna no fueran eficaces contra ella, volveríamos básicamente a la casilla de salida”, explica Mobarak. “Nuestro estudio demuestra que distribuir vacunas al resto del mundo sería una actividad de alto rendimiento, porque la mayoría de las personas de allí están dispuestas a recibirlas”.
¿Por qué los países más ricos son mucho más reticentes que los PIBM? Aunque los resultados de la encuesta no abordan directamente esta cuestión, los investigadores tienen algunas teorías. “En muchos países de ingreso bajo y medio, la respuesta a la pandemia, buena o mala, ha sido una respuesta nacional”, afirma Omer. “Lamentablemente, en muchos países de ingreso alto, ha sido una respuesta política. Eso es parte del problema. Si politizas una respuesta, pierdes a la mitad del país de una forma u otra”.
Los residentes de los PIBM también tienen experiencias más recientes con los beneficios que salvan vidas de otras vacunas. “La gente tiene memoria, tanto personal como institucional, de enfermedades como el sarampión y la polio”, señala Mobarak. “La gente sabe qué problemas puede causar no vacunarse”.
Alentadoramente, los resultados de la encuesta también sugieren que la mayor parte de la reticencia a la vacunación no parece estar especialmente arraigada. Entre los encuestados reticentes a la vacunación, el motivo más citado fue la preocupación por los efectos secundarios; relativamente pocos, salvo en Rusia y Burkina Faso, mencionaron teorías conspirativas.
“Las preocupaciones son realmente de naturaleza sanitaria y técnica”, afirma Mobarak. “Del tipo: ‘me preocupan los efectos secundarios’, o ‘me preocupa si esta vacuna es realmente eficaz’. Que son preocupaciones racionales, y no cosas irracionales, como ‘alguien está usando esta vacuna para implantarme un chip’”.
“No es que las teorías conspirativas no sean importantes, ni que no vayan a desempeñar un papel en el futuro”, añade Omer. “Pero en este momento, lo que la gente debate son las características básicas de las vacunas”.
En los países de ingreso alto y bajo por igual, los encuestados informaron de que los trabajadores sanitarios eran su fuente de información sobre vacunas más confiable, seguidos por el gobierno en algunos países y por amigos y familiares en otros. Las celebridades obtuvieron puntuaciones bajas, lo que sugiere los límites de los esfuerzos de despliegue de vacunas con grandes estrellas.
“Incluso entre quienes son escépticos respecto a las vacunas, la fuente de información sobre vacunas más confiable sigue siendo el personal sanitario”, afirma Omer. “Es importante tenerlo en cuenta al desplegar una estrategia. Así que, sí, un futbolista puede atraer la atención sobre la cuestión de las vacunas, pero no sustituye a los trabajadores sanitarios como fuente fiable”.
En los países de ingreso alto, el reto que se avecina es utilizar este conocimiento para superar la reticencia persistente. Omer se preocupa especialmente por los llamativamente bajos índices de aceptación en Rusia. “Eso realmente no augura nada bueno para nosotros, porque no se puede controlar ni eliminar eficazmente la enfermedad en grandes regiones si existe un nivel tan alto de escepticismo hacia las vacunas”, afirma.
En los PIBM, los gobiernos y los responsables de las políticas tendrán que convertir la disposición de la gente a vacunarse en acción. “Hay formas de facilitar a la gente el proceso de vacunarse”, afirma Mobarak. Las furgonetas de vacunación podrían recorrer ciudades y pueblos. En las comunidades rurales, los gobiernos podrían utilizar escuelas y clínicas locales para distribuir vacunas a quienes acudan en días anunciados con antelación.
En última instancia, la investigación sugiere que establecer la equidad mundial en materia de vacunas es la forma más eficiente de salir de la pandemia. Llevar vacunas a los PIBM, donde las tasas son bajas, responde incluso “al interés egoísta de otros países ricos, porque realmente no queremos que surjan nuevas variantes”, afirma Mobarak.
Las tasas de aceptación de vacunas en los PIBM parecen altas en comparación con Estados Unidos y Rusia, pero ni siquiera estas son lo bastante altas como para alcanzar la inmunidad de rebaño, por lo que los gobiernos del mundo en desarrollo tendrán que aumentar al mismo tiempo la oferta y la demanda de la vacuna. “Hay esperanza en los países de ingreso bajo y medio, pero tenemos mucho trabajo por delante”, afirma Omer. “El vaso está realmente medio lleno y medio vacío”.
