La diferencia entre la mano de obra máscostosa de la Unión Europea y la más barata podría sorprenderte.
La diferencia, de más de 38 euros, o 42 dólares, es considerable: en un extremo está Bulgaria, donde la mano de obra cuesta 5,4 euros por hora, unos 6 dólares, y en el otro Dinamarca, con 43,5 euros, casi 49 dólares.

Los costes laborales son una herramienta importante para entender la relación entre el trabajo y la economía, y pueden dar una indicación del coste relativo de hacer negocios en distintos lugares. También podrían cambiar a medida que Globalización 4.0 avance y la tecnología revolucione el lugar de trabajo y los puestos disponibles.
Los datos de Eurostat mostraron que en 2018 los costes laborales medios por hora —salarios, sueldos, bonificaciones y costes laborales no salariales— en la Unión Europea fueron de 27,4 euros, casi 31 dólares, y de 30,6 euros (34 dólares) en la eurozona.
Entre los países con tasas bajas también estaban Rumanía, Lituania y Letonia, mientras que entre los de tasas más altas figuraban Luxemburgo, Bélgica, Suecia y los Países Bajos.
Los costes no salariales, incluidas las cotizaciones sociales a cargo de los empleadores y los impuestos sobre el empleo, también variaban. La proporción de costes no salariales era del 24 % en la UE y oscilaba entre el 6 % en Malta y el 33 % en Francia.
¿Es más barato contratar a trabajadores en Estados Unidos?

Datos independientes de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos muestran que los costes de remuneración de los empleadores del sector privado promediaron 34 dólares por hora trabajada en diciembre de 2018. Los salarios y sueldos representaron el 70 % de esos costes, y las prestaciones, el resto.
Estos datos también mostraron diferencias regionales: el noreste era la zona más costosa y el sur, la más barata.

