Los pangolines, un grupo de singulares mamíferos escamosos africanos y asiáticos, figuran entre los mamíferos silvestres más traficados del mundo. Se los caza y comercializa por su carne, sus escamas y otras partes del cuerpo, y se utilizan como medicinas tradicionales en algunas zonas de África y Asia.
De las ocho especies de pangolín, cuatro se encuentran en África. Son el pangolín de vientre blanco, el de vientre negro, el gigante y el de Temminck. Tres de estas especies viven en los bosques de África Central. Los pangolines de vientre blanco y negro, que viven en los árboles, pesan aproximadamente entre 1,5 y 3 kg (un peso comparable al de un conejo pequeño), mientras que el pangolín gigante, que vive en el suelo, puede pesar hasta 33 kg (lo mismo que un labrador pequeño).
Sin embargo, se sabe poco sobre el tamaño de las poblaciones, las tasas de mortalidad y el potencial reproductivo de los pangolines africanos. Cada vez hay más indicios que apuntan a que, a medida que disminuye la disponibilidad de pangolines asiáticos y aumentan los flujos del comercio internacional, los comerciantes suministran cada vez más pangolines africanos, más abundantes y menos costosos, para satisfacer la demanda.
Las incautaciones de pangolines, sus escamas y sus pieles procedentes de África y con destino a Asia están aumentando; se han incautado más de 53 toneladas solo en 2013. Es probable que estas estimaciones representen una fracción de todos los pangolines comercializados, y una proporción aún menor de los pangolines cazados.
Para comprender mejor cuántos pangolines se cazan cada año en África Central, mi equipo de investigación y yo recopilamos información sobre las cantidades de animales que las comunidades cazadoras extraen del bosque, a partir de estudios realizados durante los últimos 20 años. Así podemos aportar información esencial sobre las tendencias regionales, que puede servir para orientar las medidas y políticas de conservación.
Lo que encontramos
Analizamos la cantidad de animales cazados en las aldeas y puestos a la venta mediante la recopilación de datos de investigaciones e informes que abarcaron más de 100 zonas del África subsahariana entre 1975 y 2014.
Recopilamos información sobre si los animales se consumían o se vendían, cómo se cazaban, su sexo, categoría de edad y precio. Entre las otras especies que suelen cazarse para obtener carne figuran los duíqueros azules, los puercoespines de cola de cepillo y las ratas de caña grandes.
Estimamos que en los bosques de África Central de Camerún, la República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, Gabón, la República Democrática del Congo y la República del Congo se cazan al menos 400.000 pangolines al año para obtener carne.
Pero aún no sabemos si los pangolines pueden soportar estos niveles de caza. Esto se debe principalmente a que todavía no contamos con estimaciones fiables de las poblaciones de pangolines para ninguna de las especies que habitan los bosques de África Central. Lo ideal sería disponer también de datos sobre poblaciones y caza de un mismo lugar para comprender qué niveles de caza provocan el declive de las poblaciones.
Presiones
Es probable que las presiones sobre los pangolines africanos estén aumentando por varios motivos.
En primer lugar, el aumento de la deforestación en los países de África Occidental y Central ha reducido su hábitat, especialmente el del pangolín de vientre blanco, que vive parcialmente en los árboles, y el del pangolín de vientre negro, que vive en los árboles y depende de los hábitats forestales.
A medida que las poblaciones humanas crecen en África Occidental, Oriental y Central, podrían agravarse las tendencias de deforestación y consumo de fauna silvestre.
En segundo lugar, el aumento de la accesibilidad de las zonas remotas para las personas y las industrias extractivas puede dar lugar a una mayor caza de pangolines. Por ejemplo, un estudio reciente mostró que los trabajadores de la industria asiática en Gabón solicitaban a los cazadores pangolines más que cualquier otra especie.

Por último, el tráfico internacional de pangolines se ha disparado durante la última década. Son unos de los mamíferos silvestres más traficados del mundo. Por ejemplo, hace un par de semanas se interceptaron en Hong Kong ocho toneladas de escamas de pangolín procedentes de Nigeria, uno de los mayores cargamentos de escamas incautados hasta la fecha.
Es hora de actuar
Aunque en los últimos años los medios de comunicación han aumentado considerablemente la cobertura de la difícil situación de los pangolines, sigue siendo muy necesario el apoyo financiero y político a la conservación. Esto incluye apoyo para vigilar las poblaciones de pangolines, identificar sus principales refugios y las zonas que necesitan protección, así como identificar, diseñar y probar, cuando sea necesario, medidas de conservación.
Sin estas medidas, los pangolines africanos podrían seguir el mismo camino que sus congéneres asiáticos.


