Es probable que el norte de Australia registre menos ciclones de lo habitual esta temporada, pero el clima cálido y seco aumentará el riesgo de incendios y olas de calor en el este y el sur del país.
Hoy la Oficina de Meteorología ha publicado su pronóstico para la temporada de ciclones tropicales, que oficialmente se extiende del 1 de noviembre al 30 de abril.
También se ha publicado hoy la perspectiva de octubre a abril, la Perspectiva de Clima Severo, que analiza el riesgo de otros fenómenos meteorológicos extremos, como inundaciones, olas de calor e incendios forestales.
Los océanos más cálidos provocan más ciclones
De media, se forman 11 ciclones tropicales cada temporada en la región australiana. Alrededor de cuatro de ellos llegan a la costa. El número total por temporada guarda una relación aproximada con el grado en que las aguas tropicales cercanas a Australia están más frías o más cálidas que la media durante la temporada de ciclones.

Uno de los principales factores de cambio de la temperatura de los océanos es El Niño-Oscilación del Sur, o ENOS. Durante las fases de La Niña de ENOS, las aguas más cálidas del Pacífico ecuatorial se acumulan en el Pacífico occidental y al norte de Australia. Esa región se convierte entonces en el foco de más nubes, lluvias y ciclones tropicales.
Pero durante El Niño, las aguas más cálidas se desplazan hacia el Pacífico central y se alejan del norte de Australia. Esto reduce la probabilidad de ciclones en nuestra región.
Y cuando ENOS es neutro, hay poco impulso hacia cifras de ciclones superiores o inferiores a la media.
Las temperaturas en el océano Pacífico tropical han sido neutras en cuanto a ENOS desde abril y es probable que se mantengan neutras al menos hasta febrero de 2020. Sin embargo, algunos patrones tropicales son similares a El Niño, incluida una presión atmosférica superior a la media en Darwin. Esto podría estar relacionado con el actual dipolo positivo del océano Índico de intensidad récord –otro de los principales impulsores climáticos de Australia– y las aguas más frías que rodean el norte de Australia.
La fase neutra de ENOS, junto con una presión atmosférica superior a la media sobre el norte de Australia, significa que esperamos menos ciclones tropicales de lo habitual en la región australiana esta temporada. El modelo de Perspectiva de la Temporada de Ciclones Tropicales de la Oficina prevé una probabilidad del 65 % de que se produzcan menos ciclones de lo habitual.
Desde que existen registros fiables, iniciados en la década de 1970, al menos un ciclón tropical ha cruzado la costa australiana cada temporada, por lo que las personas de todo el norte de Australia deben estar preparadas cada año. En las temporadas de ciclones con ENOS neutro, este primer cruce de ciclón suele producirse a finales de diciembre.
Otros fenómenos meteorológicos severos
Aunque los ciclones son una de las principales preocupaciones de los próximos meses, los meses de verano también traen la amenaza de otras formas de clima severo, como incendios forestales, olas de calor e lluvias torrenciales que provocan inundaciones.
Con suelos secos en el interior y, por tanto, poca humedad disponible para enfriar el aire, y un pronóstico de cielos despejados y días más cálidos, aumenta la probabilidad de que el calor se acumule en el centro de Australia durante la primavera y el verano. Esto incrementa la probabilidad de olas de calor en el este y el sur del país cuando el aire caliente es arrastrado hacia la costa por los sistemas meteorológicos que pasan.

Asimismo, el paisaje seco y la posibilidad de calor extremo también aumentan el riesgo de más incendios forestales en zonas similares de Australia, especialmente en días de viento. Y, al haber menos cortafuegos naturales, como ríos y arroyos caudalosos, se requiere aún más precaución en algunas zonas.
Es menos probable que se produzcan inundaciones generalizadas esta temporada. Esto se debe a las precipitaciones previstas por debajo de la media y también a que los suelos secos hacen que las primeras lluvias se filtren en el terreno en lugar de correr por la superficie.
Sin embargo, como vimos en el norte de Queensland en enero y febrero de este año, cuando cayeron hasta 2 metros de lluvia en menos de 10 días, pueden producirse inundaciones localizadas en cualquier temporada húmeda si una baja tropical se estanca en un mismo lugar durante cierto tiempo.
Sobre todo, es siempre importante seguir las indicaciones de los servicios de emergencia sobre qué hacer antes, durante y después de un clima severo. Conozca su tiempo, conozca su riesgo y prepárese. Puede mantenerse al día con los últimos pronósticos y avisos en el sitio web de la Oficina y suscribirse para recibir correos electrónicos con información climática.

