Incendios forestales en Australia: 5 cosas que hay que saber sobre la crisis

Firefighters attempt to extinguish a bushfire at the Windsor Downs Nature Reserve, near Sydney September 10, 2013. More than 550 firefighters are working on several bush fires across New South Wales (NSW) that have left one house destroyed and six firefighters injured, according to the NSW Rural Fire Services
Nearly 15 million acres are estimated to have burnedImage: REUTERS/Daniel Munoz
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  • Los incendios forestales arden sin control en los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria

  • Los incendios también afectan a Queensland, Australia Meridional, Tasmania y Australia Occidental

  • Miles de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares

  • Los incendios de esta temporada son más intensos y extendidos que antes

Se han descrito escenas “apocalípticas” mientras los incendios forestales de Australia se han intensificado, arrasando vastas extensiones del país y tiñendo de naranja, rojo y negro el cielo diurno.

Miles de residentes y turistas se han visto obligados a huir o refugiarse mientras las llamas asolan localidades de los estados del sureste de Nueva Gales del Sur (NSW) y Victoria. También hay incendios activos en partes de Queensland, Australia Meridional, Tasmania y Australia Occidental.

Con algunas personas varadas durante días ante la escasez de alimentos y combustible, el ejército ha desplegado barcos y aeronaves para llevar suministros y evacuar a personas de las localidades costeras devastadas por el fuego.

Alimentados por un clima cada vez más cálido y seco, los incendios de esta temporada son más intensos y extendidos que en el pasado de Australia.

La amenaza también está lejos de terminar, ya que los bomberos, agotados –muchos de ellos voluntarios–, prevén seguir combatiendo los incendios en las próximas semanas y meses.

Aunque aún no está clara la magnitud de la devastación, a continuación se recogen algunos datos sorprendentes sobre la crisis de los incendios forestales.

1. Superficie quemada

Desde septiembre, los incendios han causado la muerte de al menos 25 personas, entre ellas tres bomberos, han dejado pueblos enteros en ruinas y destruido casi 2.000 viviendas.

Al 2 de enero, más de 12 millones de acres se habían quemado – una superficie seis veces mayor que la de los incendios forestales de California de 2018.

Desde entonces, esa estimación ha aumentado hasta casi 15 millones de acres, o alrededor del doble de la superficie de Bélgica, según algunos medios de comunicación.

En Nueva Gales del Sur, solo el enorme incendio de Gospers Mountain ha quemado más de 1,2 millones de acres, lo que lo convierte en el mayor incendio forestal de la historia de Australia.

Un tercio de los viñedos de las Adelaide Hills, en Australia Meridional, se han perdido.

Incendios australianos en comparación con otros eventos similaresImage: Statista

2. Pérdida de fauna silvestre

Los daños al medio ambiente y a la fauna autóctona australiana son enormes.

Un estudio estimó que 480 millones de animales en Nueva Gales del Sur podrían haber muerto ya, ya sea durante los incendios o posteriormente por falta de alimento, agua y refugio, y por el mayor riesgo de depredación.

Esta cifra solo incluye mamíferos, aves y reptiles, y no tiene en cuenta insectos, murciélagos ni ranas.

Sussan Ley, ministra de Medio Ambiente de Australia, ha afirmado que hasta el 30 % de los koalas de la costa norte de Nueva Gales del Sur podrían haber perecido, porque “hasta el 30 % de su hábitat ha sido destruido”.

Añadió que el verdadero impacto en las poblaciones de koalas amenazadas no se conocerá por completo hasta que cesen los incendios y “se pueda realizar una evaluación adecuada”.

La Federación Nacional de Agricultores estima que se han perdido más de 100.000 ovejas y vacas. Se ha recurrido a reservistas del ejército para ayudar a enterrar sus cadáveres.

Un voluntario de la Autoridad de Bomberos CFA ayuda a un koala cuando sale de un incendio forestal en Australia Image: REUTERS/Mark Pardew

3. Asfixia por humo

Durante meses, el humo peligroso de los incendios forestales ha cubierto de forma intermitente zonas muy pobladas, entre ellas Sídney, Melbourne y Canberra.

En Canberra, el 1 de enero, la calidad del aire superó en más de 20 veces los niveles peligrosos, lo que provocó el cierre de restaurantes, tiendas, guarderías, museos y departamentos gubernamentales.

Las columnas de humo, polvo y ceniza son visibles desde el espacio e incluso han llegado a desplazarse miles de kilómetros hacia el este, hasta Nueva Zelanda, donde han teñido el cielo de naranja y los glaciares de marrón.

4. Emisiones de CO2

Se calcula que los incendios forestales han liberado 350 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, aproximadamente dos tercios del presupuesto anual de emisiones de Australia en 2018-19, según datos de la NASA.

Podría tardar un siglo o más para que los bosques absorban el CO2 liberado hasta ahora durante los incendios de esta temporada, según un experto citado por el Sydney Morning Herald.

5. Calor y sequía

La Oficina de Meteorología de Australia ha confirmado que 2019 fue el año más cálido y seco registrado.

El país atraviesa una de sus peores sequías en décadas, y una ola de calor en diciembre batió el récord de temperatura media nacional más alta, de 41,9 °C.

Precipitaciones en Australia en 2019, año que se convierte en el más cálido y seco registradoImage: Oficina de Meteorología de Australia

Los científicos han advertido de que el cambio climático aumenta la probabilidad y la intensidad de los incendios forestales. El Consejo del Clima afirma que un planeta más cálido está haciendo que las condiciones de los incendios sean más peligrosas que en el pasado, lo que aumenta el riesgo para las personas y los bienes.

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