Así hay que actuar para llevar electricidad al África subsahariana

An Iberia jet flies over power lines outside Madrid, December 23, 2013. There were clear signs of manipulation at a Spanish wholesale power auction used to set household bills that was later annulled by the competition authorities, the Industry Minister said in an interview published on Saturday. The quarterly auction of wholesale electricity on Thursday recorded a sharp jump in price, which would have translated to a 10.5 percent rise in power bills, prompting the regulator to annul the auction. REUTERS/Paul Hanna (SPAIN - Tags: ENERGY POLITICS BUSINESS TPX IMAGES OF THE DAY) - GM1E9CN1RKA01
Applications of the framework in sub-Saharan Africa, for example, show that about 60% of urban households in Ethiopia and 77% in Rwanda experience 4 to 14 power outages per week.Image: REUTERS/Paul Hanna (SPAIN - Tags: ENERGY POLITICS BUSINESS TPX IMAGES OF THE DAY) - GM1E9CN1RKA01
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Hay noticias tanto buenas como malas del último informe que hace seguimiento del avance en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 7, un objetivo mundial para lograr el acceso universal a la energía de aquí a 2030. La buena noticia: el número de personas sin acceso a la electricidad en el mundo ha disminuido, de 1.200 millones en 2010 a 840 millones en 2017. La mala noticia: el informe prevé que en 2030 seguirá habiendo unos 650 millones de personas sin acceso a la electricidad, y 9 de cada 10 de ellas vivirán en el África subsahariana.

Esto significa que, si la actividad sigue como hasta ahora, la consecución del ODS 7 ya está fuera de rumbo. Electrificar las zonas rurales de difícil acceso sigue siendo un desafío, pero la dificultad de aumentar las tasas de acceso a la electricidad en las zonas urbanas será una barrera igualmente importante, especialmente en países que se urbanizan rápidamente, como los países del África subsahariana.

El cambio urbano de África

El África subsahariana es hoy la región del mundo que se urbaniza más rápidamente. En los próximos 30 años, habrá más personas que vivan en las zonas urbanas de la región que en las rurales. Cinco de los países más poblados de la subregión (Nigeria, Etiopía, la República Democrática del Congo (RDC), Tanzania y Kenia), algunos de los cuales presentan importantes brechas en el acceso a la electricidad, tienen tasas de crecimiento urbano que superan la media subcontinental.

Ante el rápido crecimiento previsto de las ciudades del África subsahariana, nuestras estrategias de electrificación universal deben tener en cuenta este cambio.

Acceso a la electricidad en las ciudades del África subsahariana

Tendencias del acceso a la electricidad y del crecimiento de la población urbana en los países africanos subsaharianos más pobladosImage: Indicadores del Banco Mundial

Centrarse en el acceso a la electricidad en las ciudades africanas es importante porque las tasas actuales de electrificación urbana podrían no reflejar toda la realidad. Aunque las tasas de electrificación urbana en el África subsahariana son, de media, mucho más altas que las de las zonas rurales, podrían no reflejar la realidad sobre el terreno. Actualmente, más de 100 millones de africanos urbanos viven justo debajo de una red eléctrica, pero no disponen de conexión a la electricidad debido a costes de conexión prohibitivos. En el África subsahariana, el 55 % de todos los habitantes urbanos viven en condiciones similares a las de los barrios marginales; muchos de ellos carecen de conexiones eléctricas o pueden estar conectados de forma ilegal. Otros residentes urbanos disponen de conexiones eléctricas, pero no pueden aprovechar sus beneficios debido a cortes frecuentes y fluctuaciones de tensión. Una imagen real del acceso a la electricidad en las zonas urbanas debe tener en cuenta atributos como la asequibilidad, la legalidad de la conexión, la fiabilidad, la calidad del suministro, la salud y la seguridad.

En segundo lugar, la urbanización de África plantea un desafío singular para la electrificación, ya que, por lo general, es más difícil aumentar el acceso a la electricidad en las zonas urbanas que en las rurales. Además, las oportunidades de generar riqueza y empleo y de promover el desarrollo social en las ciudades africanas han sido limitadas porque el crecimiento económico no ha seguido el ritmo del rápido crecimiento demográfico. A medida que más personas se trasladan a las ciudades y que más personas nacen en ellas, la pobreza se redistribuye en barrios marginales y asentamientos informales, que a menudo quedan fuera de los territorios de prestación formal de servicios. Llevar electricidad a las personas atrapadas en esta compleja dinámica urbana será importante para lograr el acceso universal para todos.

Estos son tres conceptos que conviene tener en cuenta para mejorar el acceso a la electricidad en un África subsahariana en rápida urbanización:

1. Necesitamos una mejor comprensión del acceso urbano a la electricidad.

Los marcos analíticos emergentes, como el Marco de niveles múltiples (MTF, por sus siglas en inglés), las herramientas geoespaciales y las técnicas de monitorización remota ofrecen ahora oportunidades para reevaluar la escala real y el alcance de la brecha de acceso a la electricidad en las zonas urbanas del África subsahariana. El MTF proporciona una base integral para incorporar elementos de asequibilidad, fiabilidad, calidad del suministro, legalidad, salud y seguridad, con el fin de captar la situación real de la electrificación urbana en la región. Las aplicaciones de este marco en el África subsahariana, por ejemplo, muestran que alrededor del 60 % de los hogares urbanos de Etiopía y el 77 % en Ruanda sufren entre 4 y 14 cortes de luz por semana. Las técnicas que permiten la monitorización remota de la calidad y la fiabilidad de la electricidad también ofrecen oportunidades para generar datos y análisis independientes sobre el acceso a la electricidad en las zonas urbanas. Los gobiernos del África subsahariana y la comunidad internacional del desarrollo pueden utilizar estas herramientas innovadoras para construir una comprensión integral del desafío del acceso urbano a la electricidad.

2. No debe olvidarse la agenda de las empresas de servicios públicos.

El auge de las opciones de electricidad impulsadas por el sector privado, como las lámparas solares y los sistemas solares domésticos, ha transformado las visiones tradicionales de la electrificación. Para muchas comunidades sin conexión a la red, estas soluciones han traído esperanza. Sin embargo, las empresas públicas de servicios seguirán siendo actores fundamentales para lograr el acceso universal en el África subsahariana. Seguirán siendo necesarias para llegar a las zonas muy pobres del mercado que no son candidatas naturales para los proveedores del sector privado. Como demuestran las historias de electrificación rural exitosas en África, las empresas de servicios públicos con una base estable de clientes urbanos pueden financiar conexiones para los pobres rurales subvencionando las conexiones rurales con los ingresos urbanos.

Pero los marcos normativos para la electrificación por red siguen rezagados en la mayoría de los países con graves déficits de acceso a la electricidad. Desde 2010, las políticas y regulaciones para las minirredes y los sistemas autónomos han mejorado mucho más rápido que las de la electrificación por red. Un enfoque más equilibrado ayudará. También necesitamos esfuerzos rigurosos y sostenidos para reformar las empresas de servicios públicos del África subsahariana. Las empresas de servicios públicos financieramente sólidas estarán en mejores condiciones de invertir en nuevas conexiones y en una mejor prestación de servicios. Ha llegado el momento de centrarse en trabajar con los gobiernos nacionales para reformar las empresas de servicios públicos, con el fin de mejorar la eficiencia operativa, la viabilidad financiera, la transparencia y la monitorización.

3. Debemos centrarnos en las personas y la pobreza.

A medida que las sociedades se vuelven más móviles y los centros urbanos crecen, la pobreza energética trascenderá cada vez más las divisiones claras entre lo rural y lo urbano. Podemos cerrar las brechas en el África subsahariana centrándonos en las personas reales que carecen de conexiones, en quienes no pueden pagar los servicios eléctricos a pesar de estar conectados, en quienes tienen conexiones ilegales y en quienes sufren un suministro poco fiable o insuficiente. Centrarse en sacar a las personas de la pobreza impulsará agendas de electrificación integradas que mejorarán la capacidad de las personas y las comunidades para prosperar. Sin esta intención, el ODS 7 y muchos otros objetivos de desarrollo que dependen de la disponibilidad de electricidad seguirán siendo una realidad lejana.

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