Así es como un cultivo ancestral está ayudando a combatir la crisis del agua y los alimentos en India

A green parrot sat on pearl millet in Pune, Maharashtra, India.
Millet is a heat tolerant crop that does not require much water to grow.Image: Unsplash/ Sagar Paranjape
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  • Los jóvenes agricultores de Punjab están recurriendo al mijo mientras hacen frente a una crisis del agua y los alimentos agravada por ciclos climáticos extremos.

  • El mijo es un cultivo tolerante al calor que ofrece una alternativa rentable al arroz, ya que no necesita mucha agua para crecer.

  • Pero la cantidad que puede producirse en una superficie determinada es unas seis veces menor que la del arroz.

  • Esto significa que el mijo no es una solución universal, pero debería formar parte de una amplia variedad de cultivos sostenibles que se cultiven para contribuir a garantizar la seguridad alimentaria.

India se enfrenta a una crisis del agua y los alimentos, agravada por ciclos climáticos extremos como la ola de calor actual durante la cual las temperaturas muy superiores a 40℃ han sido habituales. Con 1.400 millones de personas a las que alimentar y con olas de calor como estas que serán más frecuentes, el país necesita claramente una agricultura más sostenible.

En Punjab, un estado noroccidental de 27 millones de habitantes conocido como el «granero» del país, los responsables políticos están considerando seriamente la diversidad de cultivos, un cambio notable respecto al énfasis anterior en campos dedicados exclusivamente al trigo o al arroz. El problema es que esos cultivos consumen mucha agua subterránea, un recurso precioso que se está agotando rápidamente. Los datos estatales muestran que se extraen 14.000 millones de metros cúbicos de agua subterránea por encima de lo que se repone cada año. En 1984, menos de la mitad de los «bloques administrativos» del estado estaban sobreexplotados; hoy la cifra se acerca al 80 %.

Por ahora, Punjab se centra en aumentar el uso de cultivos como el maíz, las legumbres, las oleaginosas, el algodón e incluso los álamos, que crecen rápido y se utilizan para obtener madera o papel. Sin embargo, algunos jóvenes agricultores —menos reacios al cambio de comportamiento y más tolerantes al riesgo que las generaciones mayores— están recurriendo a un cultivo con una historia ancestral.

Vuelta al mijo

Los mijos son un grupo de cereales que comprende diversas especies y se consideran un superalimento por su composición rica en nutrientes y su alto contenido de almidón y proteínas. Ofrecen beneficios para la salud, especialmente a las personas con enfermedades coronarias y diabetes; además, el consumo de mijo ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre, favorece la desintoxicación y facilita la digestión. Las gachas, las galletas, las tortitas y los panes elaborados con mijo se consumen en muchas partes del mundo.

Es importante señalar que los mijos son una excelente alternativa al arroz, ya que necesitan poca agua, resisten las plagas, tienen una vida útil muy larga y son rentables. Las investigaciones indican que los mijos son tolerantes al calor y, por tanto, constituyen una opción de cultivo sensata en un clima cambiante.

El mijo más común de India es el bajra, conocido en otros países como mijo perla.Image: Dhavalsing Solanki/shutterstock

En Punjab siempre se han cultivado mijos, aunque nunca hayan sido predominantes. Las pruebas arqueológicas revelan que se utilizaban en los primeros tiempos de la agricultura, mucho antes incluso de la aparición de las ciudades de la civilización del Indo. Los mijos también ayudaron a alimentar a la población de la región (y a su ganado) durante largos períodos de aridez y lluvias irregulares que afectaron al subcontinente hace algo más de 4.000 años.

Pese a esta larga historia, el cultivo del mijo en India disminuyó en las últimas décadas. Por ejemplo, en la década de 1950 se cultivaba bajra (mijo perla) en 217.000 hectáreas de Punjab, pero la superficie se redujo a apenas 500 hectáreas en 2020. Sin embargo, el cultivo está repuntando ahora que los arroceros del estado siembran mijos.

Los agricultores más emprendedores ya cultivan mijos como el ragi, el bajra y el guar como cultivo complementario, en pequeñas parcelas dispersas. Esta práctica está impulsada por el flujo activo de información y conocimientos sobre el cambio climático, la evolución del entorno de las políticas agrícolas y la transformación de los mercados de consumo que han aumentado la demanda. Además de vender estos cultivos como mijo sin procesar, los agricultores venden colectivamente productos de consumo de mijo procesados, envasados y con marca. Aunque el mijo es fácil de cultivar, su rentabilidad depende, en última instancia, de estas fuerzas del mercado.

Parte de una solución sostenible

Aunque el mijo ofrece altos rendimientos económicos, su rendimiento —la producción por unidad de superficie— es unas seis veces menor que el del arroz. Por tanto, el mijo no es una solución universal, pero debería formar parte de un conjunto de cultivos que puedan cultivarse de forma más sostenible y que se adapten mejor a las variaciones del clima. Al fin y al cabo, el nivel actual de cultivo de arroz tampoco es sostenible, ya que las reservas de agua subterránea se están agotando. Es importante señalar que el mijo puede cultivarse en tierras que no son (o ya no son) aptas para cultivar arroz.

Está claro que Punjab debe diversificarse y dejar atrás el arroz para adoptar otros cultivos. Aunque esta responsabilidad recae en los agricultores, el gobierno también debe fomentar y facilitar la diversificación mediante subsidios y otras medidas de apoyo normativo. Punjab cuenta con una población joven y una sólida tradición agrícola. Ha llegado el momento de aprovechar ese legado, diversificar los cultivos y contribuir a que la agricultura india sea más sostenible.

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