Discurso del primer ministro chino Li Keqiang en #AMNC18

Li Keqiang, Premier of the People's Republic of China .speaking during the session: Opening Plenary with Li Keqiang at the World Economic Forum - Annual Meeting of the New Champions in Tianjin, People's Republic of China 2018 Copyright by World Economic Forum / Valeriano Di Domenico
Li Keqiang, Premier of the People's Republic of China speaking during the session: Opening Plenary at our Annual Meeting for New Champions in Tianjin, China.Image: Flickr/World Economic Forum/ Valeriano Di Domenico
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A continuación, se ofrece el texto íntegro del discurso del primer ministro chino Li Keqiang a los participantes en la Reunión Anual de los Nuevos Campeones del Foro Económico Mundial, en Tianjin, China. También puede ver la sesión, Sesión plenaria inaugural con Li Keqiang, íntegra aquí.

Es un gran placer reunirme de nuevo con ustedes en Tianjin. Permítanme comenzar expresando, en nombre del Gobierno chino, mis cálidas felicitaciones por la inauguración de la Reunión Anual de los Nuevos Campeones 2018 y dando una sincera bienvenida a todos los invitados que han venido de lejos.

Desde sus inicios, hace años, el Foro de Davos de Verano ha sido testigo de los esfuerzos de diversos países por hacer frente a la crisis financiera mundial y propiciar la recuperación global. Como encuentro de nuevos campeones de la comunidad empresarial, el Foro ha aportado ideas con visión de futuro a la búsqueda de nuevas vías y motores para el crecimiento y la transformación globales.

Es alentador observar la recuperación global colectiva que ha surgido tras un camino tortuoso. Esta recuperación se debe, en gran medida, a la nueva ronda de revolución industrial y al nuevo auge de la innovación, que han dado un nuevo impulso al desarrollo económico mundial. Dicho esto, nuestro mundo se enfrenta a una creciente incertidumbre y a factores desestabilizadores, así como a una reacción cada vez mayor contra la globalización. Cómo impulsar los nuevos motores para asegurar un crecimiento sostenido de la economía mundial es una cuestión que nos preocupa a todos. En este contexto, el tema de esta Reunión Anual, «Construir sociedades innovadoras en la Cuarta Revolución Industrial», no podría ser más pertinente.

En su discurso inaugural en el Foro Económico Mundial a principios del año pasado, el presidente Xi Jinping reafirmó el firme compromiso de China con la globalización económica, el libre comercio y el desarrollo impulsado por la innovación. Este año, al conmemorar el 40.º aniversario de la reforma y la apertura de China, hemos introducido numerosas medidas importantes para profundizar la reforma, ampliar la apertura y promover la innovación, con el objetivo de impulsar tanto el desarrollo de China como el crecimiento mundial.

Para impulsar los nuevos motores del crecimiento mundial, debemos defender firmemente la globalización económica, que ha proporcionado un terreno fértil para la nueva revolución industrial. La liberalización del comercio y la inversión, así como la libre circulación de los factores de producción y de la innovación que acompañaron a la globalización económica, han propiciado cadenas industriales, de innovación y de valor mundiales muy interconectadas, y han permitido que la nueva revolución industrial se expandiera a una velocidad, escala y profundidad sin precedentes. Han surgido en grupos nuevas tecnologías y nuevas industrias, que han crecido exponencialmente y han logrado avances en una amplia variedad de sectores. Las economías de todo el mundo han participado en este proceso en distintos grados, con una interconexión y una interdependencia cada vez mayores. Un ejemplo de ello es que el 40 % de las exportaciones chinas de bienes y dos tercios de sus exportaciones de alta tecnología procedían de empresas con inversión extranjera en China.

El sistema multilateral de comercio basado en normas es la piedra angular de la globalización económica y el libre comercio, y ofrece importantes garantías para obtener resultados beneficiosos para todos. Debemos respetar y proteger la autoridad y la eficacia de este sistema. Es cierto que algunas normas de la OMC deben mejorarse. La forma adecuada de proceder es que todos nos sentemos en pie de igualdad para encontrar soluciones. A lo largo de este proceso, debemos defender los principios fundamentales del libre comercio, atender los intereses y preocupaciones de todas las partes y forjar el consenso más amplio posible sobre la reforma. Adoptar un enfoque unilateralista no resolverá ningún problema. Como nadie puede prosperar por su cuenta en la nueva revolución industrial, debemos aprovechar las ventajas comparativas de los demás y actuar juntos para cultivar y promover la innovación en beneficio mutuo. Los gobiernos deben apoyar la colaboración de las empresas en materia de innovación, de acuerdo con los principios del mercado y las reglas comerciales, protegiendo plenamente sus derechos de propiedad intelectual. Una mayor sinergia entre el Gobierno y las empresas facilitará la nueva revolución industrial.

Para impulsar los nuevos motores del crecimiento mundial en la nueva revolución industrial, debemos hacer que el desarrollo sea más inclusivo. A diferencia de las revoluciones industriales anteriores, esta nueva ronda se apoya en plataformas en línea en un entorno conectado de forma ubicua. Unas barreras de entrada más bajas han brindado a todos una oportunidad igualitaria y accesible para participar y beneficiarse. Gracias a Internet, cualquier persona, tanto en zonas urbanas como rurales, puede emprender fácilmente, innovar y crear riqueza. Como podemos observar, el desarrollo de las aplicaciones para teléfonos inteligentes ha generado grandes agrupaciones industriales, ya que decenas de miles de personas suben sus soluciones técnicas y propuestas de aplicación industrial a plataformas abiertas. Para convertir las posibilidades en realidad, es indispensable contar con un entorno propicio. Es imperativo mejorar los marcos institucionales para garantizar la igualdad de derechos, la igualdad de oportunidades y unas reglas justas; seguir un enfoque de desarrollo equilibrado e inclusivo; universalizar la educación, y brindar un mejor apoyo a los grupos vulnerables, a fin de lograr un desarrollo más inclusivo que beneficie a todos.

Para impulsar los nuevos motores del crecimiento mundial en la nueva revolución industrial, debemos promover la innovación y el desarrollo integrados. La nueva revolución industrial ofrece posibilidades infinitas. Hoy, las ciencias naturales, las ciencias sociales y las humanidades están más entrelazadas que nunca. Además, los distintos sectores, empresas y comunidades pueden aprovechar mutuamente sus fortalezas como nunca antes. La inteligencia artificial abarca disciplinas como los algoritmos, la biónica, la tecnología de sensores y la ética.

El comercio electrónico es otro ejemplo de innovación y desarrollo integrados. Las plataformas de transacciones, creadas por grandes empresas y en las que participan microempresas y pequeñas y medianas empresas, así como empresarios individuales, han creado las condiciones para vincular directamente la oferta y la demanda, la producción y las ventas. Esto ha dado lugar a numerosas nuevas formas de negocio, nuevos modelos y nuevos empleos. Debemos aprovechar este impulso para promover una aplicación más amplia del modelo «Internet Plus», eliminar los obstáculos a la asignación óptima de los factores de producción y establecer más plataformas de innovación interdisciplinarias y con múltiples partes interesadas, a fin de abrir más espacio al desarrollo de los nuevos motores de crecimiento.

Señoras y señores: China ha realizado grandes esfuerzos para cultivar nuevos motores de crecimiento. Ante una economía mundial débil y la presión a la baja sobre la economía china en los últimos años, China, en vez de recurrir a estímulos masivos, mantuvo el rumbo de la reforma y la innovación, guiada por la nueva filosofía de desarrollo. Aprovechando la oportunidad de la nueva revolución industrial y nuestras ventajas en recursos humanos y potencial de mercado, nos hemos centrado en fortalecer los nuevos motores de crecimiento y acelerar la transición de los motores tradicionales a los nuevos. Nuestros esfuerzos han dado resultados mejores de lo esperado: los nuevos motores han desempeñado un papel clave en el sostenimiento del crecimiento, el ajuste de la estructura económica y la expansión del empleo.

Hemos realizado grandes esfuerzos para agilizar la administración y reducir los impuestos y las tasas, liberando el dinamismo del mercado. Nuestras empresas y la población en general suelen encontrarse con trabas burocráticas y costes elevados al invertir y operar, crear empresas y acceder a los servicios gubernamentales. Para resolver estos problemas, hemos reducido sustancialmente el número de trámites que requieren aprobación administrativa, reformado el sistema empresarial y tomado la iniciativa de recortar impuestos y tasas. En particular, pusimos en marcha en todo el país un programa gradual para sustituir el impuesto sobre actividades empresariales por el IVA, lo que redujo los costes institucionales de transacción y los costes de producción y operación. La reforma del IVA también ha mejorado el entorno empresarial de China y elevado la calidad y el rendimiento de las empresas chinas.

En los últimos cinco años, el número de entidades de mercado en China aumentó casi un 80 %, hasta superar los 100 millones, y alrededor del 70 % de las nuevas entidades de mercado están en actividad. Esto no solo ha acelerado el desarrollo de nuevos motores, sino que también ha dado un fuerte impulso al empleo. Actualmente se crean más de 13 millones de nuevos empleos urbanos al año en China. El empleo genera ingresos, que a su vez impulsan el consumo y la inversión nuevos, fomentando así un ciclo saludable de desarrollo económico.

Hemos adoptado un enfoque regulatorio prudente pero flexible, que ha contribuido al auge de las industrias emergentes. Las nuevas industrias, las nuevas formas de negocio y los nuevos modelos crean nuevas fuerzas motrices. Al principio, es posible que conozcamos poco el funcionamiento de las industrias emergentes, que puede ser muy distinto, o incluso completamente distinto, del de las industrias tradicionales. Por tanto, seguir mecánicamente los antiguos métodos regulatorios no funcionará, del mismo modo que no se deben cortar los dedos de los pies para que quepan en zapatos nuevos. En cambio, hemos establecido un enfoque regulatorio prudente pero flexible.

Nuestro enfoque es el siguiente: siempre que las nuevas formas de negocio y los nuevos modelos no infrinjan las leyes o los reglamentos, no traspasen los límites de seguridad ni perjudiquen el interés público, adoptaremos una actitud flexible ante sus innovaciones y les dejaremos suficiente espacio para desarrollarse. Si no tenemos certeza inmediata sobre las perspectivas de estas nuevas formas de negocio y estos nuevos modelos, les daremos tiempo y observaremos prudentemente su desempeño en lugar de imponerles de inmediato un corsé regulatorio.

Toda medida regulatoria que se adopte se evaluará cuidadosamente para garantizar que sirva tanto para disuadir las prácticas indebidas como para orientar un desarrollo sólido y ordenado de las nuevas formas de negocio. En el caso de las empresas que puedan entrañar grandes riesgos o tener graves consecuencias sociales, nos aseguraremos de abordar esos riesgos con determinación. Esto también se aplica a la regulación de las formas de negocio existentes. Castigaremos severamente y de conformidad con la ley las prácticas indebidas que impliquen buscar ganancias ilegales, poner en peligro vidas y bienes, engañar y estafar, fabricar o vender productos falsificados o de calidad inferior e infringir los derechos de propiedad intelectual, con independencia de que provengan de empresas emergentes o tradicionales, o se realicen en línea o fuera de línea. Este enfoque regulatorio ha facilitado el rápido auge de industrias emergentes como las compras en línea, los pagos móviles y la economía colaborativa, que se han convertido en un rasgo distintivo de los nuevos motores que impulsan la economía china.

Hemos fomentado el emprendimiento y la innovación de masas, estimulando una inmensa creatividad social. China cuenta con una fuerza laboral de casi 900 millones de personas, de las cuales 170 millones han recibido educación superior o formación en competencias profesionales. Cada año, más de ocho millones de personas se gradúan de la universidad y más de cinco millones de centros de formación profesional secundaria. Para aprovechar su enorme potencial creativo, hemos introducido mejoras institucionales, adoptado políticas de apoyo y creado un ecosistema propicio para el emprendimiento y la innovación. Hemos reforzado los servicios para animar a los estudiantes universitarios y a los trabajadores migrantes que regresan a sus lugares de origen a emprender como una forma de atender sus necesidades laborales. Hemos reformado el sistema de gestión de la ciencia y la tecnología y ampliado el derecho de los investigadores a ser titulares de sus logros científicos y tecnológicos y beneficiarse de ellos.

Hemos procurado que las empresas desempeñen el papel principal en la innovación y hemos adoptado incentivos normativos para todas las empresas que aumenten su inversión en I+D. Hemos creado plataformas abiertas y colaborativas para promover la innovación conjunta de empresas grandes, medianas y pequeñas, institutos de investigación, universidades y creadores, haciendo que la innovación sea más eficiente y rápida. En los últimos cinco años, se ha triplicado el número de patentes de invención chinas en vigor y se ha duplicado el volumen anual de transacciones tecnológicas. El Índice Mundial de Innovación 2018, publicado recientemente por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y otras instituciones, sitúa a China en el puesto 17 a escala mundial, 18 puestos por encima de 2013.

Como dice un antiguo poema chino, los árboles verdes y los manantiales murmurantes anuncian una estación llena de vida. Del mismo modo, el creciente número de emprendedores e innovadores está convirtiendo a China en un polo de innovación y emprendimiento, y abriendo nuevos horizontes para el desarrollo económico impulsado por nuevos motores. Las industrias de alta tecnología y la manufactura avanzada encabezan el desarrollo industrial de China; siguen surgiendo nuevas formas y modelos de servicios, y la estructura industrial se está modernizando a un ritmo más rápido. Las ventas en línea han aumentado más del 30 % anual, y nuevas formas de consumo, como el consumo de información y el consumo ecológico, han crecido rápidamente, elevando a más del 60 % la proporción del consumo en el crecimiento económico. También se han producido cambios importantes en la estructura económica y el patrón de crecimiento de China: los nuevos motores contribuyen a más de un tercio del crecimiento económico y a dos tercios de los nuevos empleos urbanos, lo que sienta unas bases sólidas para un crecimiento económico sostenido y saludable.

Señoras y señores:

Permítanme ahora hablar del desarrollo económico y las tendencias de política económica de China en el entorno internacional actual, un tema que suscita gran interés. En el primer semestre de este año, la economía china creció un 6,8 %, manteniéndose en el rango de crecimiento medio-alto del 6,7-6,9 % durante 12 trimestres consecutivos. En los primeros ocho meses del año se crearon más de 10 millones de empleos urbanos y la tasa de desempleo urbano basada en encuestas se mantuvo en un nivel relativamente bajo, en torno al 5 %. Se crean, en promedio, más de 18.000 empresas nuevas al día, y los beneficios de las grandes empresas industriales han mantenido un crecimiento de dos dígitos. En conjunto, la economía china ha seguido avanzando con estabilidad, con nuevos motores en expansión y fundamentos sólidos.

Dicho esto, China se enfrenta a numerosas dificultades y desafíos en su desarrollo económico. Profundamente integrada en la economía mundial, la economía china se ve inevitablemente afectada por los cambios significativos en el contexto económico y comercial global. La moderación del crecimiento de la inversión y el consumo internos ha agravado las dificultades de algunas empresas y ha lastrado el desempeño estable de la economía. Sin embargo, el desarrollo de China siempre se ha logrado superando toda clase de dificultades y desafíos, que nunca han sido insuperables. Hemos afrontado graves desafíos en numerosas ocasiones, pero siempre hemos conseguido salir adelante y hemos acabado más fuertes que antes.

La China actual cuenta con una base material y tecnológica más sólida, un sistema industrial bastante completo y un amplio margen para el desarrollo urbano, rural y regional. También disfruta de una enorme demanda de nuevos mercados, generada por la modernización del consumo y la reestructuración económica; de abundantes recursos humanos cada vez más capacitados; de una vibrante actividad emprendedora e innovadora en toda la sociedad, y de una reserva de medidas innovadoras e instrumentos de política para la regulación macroeconómica. Todo ello confiere a nuestra economía resiliencia, potencial y margen de maniobra suficientes. Tenemos la confianza, la capacidad y los medios para afrontar las dificultades y los desafíos actuales. El tren expreso de la economía china no perderá velocidad y mantendrá un rumbo estable.

Crear un entorno macroeconómico estable y previsible es un requisito importante para un desempeño económico estable. China no recurrió a estímulos masivos en el pasado; no hay razón para hacerlo ahora. Para asegurar que la economía opere dentro de un rango adecuado, seguiremos desarrollando métodos nuevos y mejores de regulación macroeconómica, y mantendremos los objetivos fundamentales de nuestras políticas macroeconómicas, prestando más atención a las medidas preventivas y a los ajustes precisos. El empleo estable es siempre una prioridad máxima para un país tan poblado como China; debe garantizarse como uno de los parámetros clave que delimitan el rango adecuado de funcionamiento de la economía. En este sentido, mejoraremos el sistema de políticas para dar prioridad al empleo, desarrollaremos mecanismos integrales de promoción y protección del empleo y reforzaremos todo tipo de servicios públicos de empleo para lograr un empleo más equitativo y suficiente.

Utilizaremos de forma más proactiva la política fiscal para impulsar la demanda interna y la reestructuración, y aplicaremos nuevas reducciones de impuestos y tasas. Mantendremos una política monetaria prudente y de intensidad adecuada, con el fin de mantener estable el coeficiente de apalancamiento macroeconómico y una liquidez razonablemente abundante. Nos aseguraremos de que los mecanismos de transmisión de la política monetaria funcionen sin obstáculos, para canalizar más financiación hacia la economía real y hacer que el crédito sea más accesible y asequible para las microempresas y las pymes.

Algunos han considerado que las recientes fluctuaciones del tipo de cambio del renminbi son una medida intencionada por parte de China. Esto sencillamente no es cierto. Una depreciación persistente del renminbi solo perjudicaría a nuestro país. China mantiene firme su compromiso con una reforma del tipo de cambio orientada al mercado. No recurriremos a devaluaciones competitivas; trabajaremos para crear las condiciones que permitan mantener estable el valor del yuan . Dados los sólidos fundamentos de la economía china, nuestra sólida balanza de pagos internacionales y nuestras abundantes reservas de divisas, hay motivos de sobra para que el tipo de cambio del renminbi se mantenga básicamente estable en un nivel adaptable y de equilibrio.

La economía china se encuentra ahora en una etapa crucial de transición de los motores tradicionales de crecimiento a los nuevos. Nos adheriremos al principio general de buscar avances manteniendo un desempeño estable, y nos centraremos en las reformas estructurales por el lado de la oferta para dinamizar el mercado, fortalecer el desarrollo autónomo y liberar el potencial de la demanda interna de China. Con estos esfuerzos, aspiramos a mantener la economía en un ritmo de crecimiento medio-alto y elevar nuestras industrias a un nivel medio-alto.

En primer lugar, China redoblará sus esfuerzos para promover la reforma y la apertura. Profundizaremos las reformas en todos los ámbitos, especialmente en las áreas fundamentales y clave. Agilizaremos aún más la administración, delegaremos poderes, reforzaremos la supervisión del cumplimiento y mejoraremos los servicios gubernamentales para ampliar todavía más el acceso al mercado, aumentar la transparencia de las políticas y aplicar una regulación justa e imparcial. Así crearemos un entorno de mercado en el que las empresas de todo tipo de propiedad, chinas o de capital extranjero, reciban el mismo trato y compitan en igualdad de condiciones. Aplicaremos y reforzaremos las medidas de apoyo al sector privado, eliminaremos todos los obstáculos ocultos a su inversión, protegeremos todo tipo de derechos de propiedad e incentivaremos el emprendimiento y la innovación.

Este año hemos tomado medidas para facilitar considerablemente el acceso al mercado a los inversores extranjeros en los sectores de servicios, en particular el financiero, y hemos reducido los aranceles de algunos productos importados. China ha tomado voluntariamente esta decisión teniendo en cuenta sus propias necesidades de desarrollo. En adelante, abriremos aún más nuestra economía para armonizarla mejor con las normas económicas y comerciales internacionales y crear un entorno empresarial de primer nivel mundial. Alentaremos a más empresas chinas a expandirse internacionalmente de manera ordenada y a emprender una cooperación con terceros teniendo plenamente en cuenta las condiciones locales. El crecimiento económico de China representa ahora alrededor del 30 % del total mundial. El mercado chino es demasiado grande para que lo ignore cualquier dirigente empresarial con visión de futuro, y damos la bienvenida a empresas de todo el mundo para que compartan las oportunidades de desarrollo de China.

En segundo lugar, China redoblará sus esfuerzos en materia de reestructuración. Nuestro país todavía ocupa los eslabones inferiores de la cadena industrial. Seguiremos alentando a las empresas a transformar y modernizar la manufactura tradicional mediante el aprovechamiento de nuevas tecnologías y nuevos modelos de negocio. Al mismo tiempo, brindaremos un firme apoyo a las industrias emergentes y a los sectores de servicios, eliminaremos gradualmente las capacidades de producción obsoletas mediante medidas basadas en el mercado y en la ley, y promoveremos el desarrollo integrado de las industrias primaria, secundaria y terciaria para elevar considerablemente la calidad de los bienes y servicios fabricados en China.

Dado que el consumo se ha convertido en el principal motor del crecimiento económico de China, debemos aumentar los ingresos de los hogares por diversos medios para ampliar el poder adquisitivo de los consumidores. La nueva ley del impuesto sobre la renta de las personas físicas, que se aplicará próximamente, reducirá notablemente la carga fiscal de las personas, en particular de quienes perciben ingresos bajos y medios. Introduciremos políticas más eficaces para impulsar el consumo y atender las necesidades diversificadas e individualizadas de nuestra población. Somos conscientes de que aún existen carencias en las infraestructuras y en ámbitos relacionados con el bienestar de la población. Para subsanarlas, ampliaremos la inversión eficaz y fomentaremos la participación del sector privado en estas áreas. Esto nos permitirá proporcionar más bienes y servicios públicos, e impulsar la economía al tiempo que mejoramos el nivel de vida.

En tercer lugar, China redoblará sus esfuerzos para estimular la innovación. Para aumentar la capacidad de innovación de China se requiere un enfoque múltiple. Fomentaremos un entorno favorable a la innovación que apoye la investigación básica y la investigación básica aplicada, incentive una mayor inversión empresarial en I+D y acelere la comercialización de los resultados de la innovación. Introduciremos políticas más eficaces y nuevos mecanismos para que las plataformas de innovación, como los espacios de creación y las incubadoras, se orienten más al mercado y sean más profesionales, y para lograr un desarrollo integrado y sinérgico de las industrias, las universidades, los institutos de investigación y los usuarios finales en actividades tanto en línea como fuera de línea.

Proteger la propiedad intelectual es proteger y promover la innovación. China no puede lograr un desarrollo impulsado por la innovación sin respetar y proteger la propiedad intelectual. Por ello, hemos establecido un marco jurídico completo para protegerla y creado tribunales especializados para tratar los casos relacionados con la propiedad intelectual. Desde la adhesión de China a la OMC, los cánones de propiedad intelectual que las empresas chinas pagan a titulares extranjeros se han multiplicado por 14. En adelante, reforzaremos aún más la aplicación de la ley e introduciremos un mecanismo más riguroso de indemnización punitiva por infracciones de los derechos de propiedad intelectual, a fin de disuadir las violaciones y proteger mejor a los innovadores de todos los sectores.

Señoras y señores: la nueva revolución industrial que se desarrolla ante nuestros ojos está transformando profundamente el mundo y dando paso a una era de espacio ilimitado para la innovación y posibilidades infinitas de desarrollo y prosperidad. China está dispuesta a sumarse al resto del mundo para impulsar nuevos motores de la economía mundial y aprovechar la revolución industrial en beneficio de todos los pueblos. Para concluir, permítanme desear pleno éxito a la Reunión Anual.

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