Los aerostatos (dirigibles) están proporcionando cobertura de internet a dos islas del África subsahariana.
La señal aérea se conecta con el wifi terrestre para aumentar la velocidad de descarga.
El sistema podría extenderse a otras comunidades remotas y ayudar a cerrar la brecha digital entre los países de ingresos altos y bajos.
¿Podrían los aerostatos propulsados por energía solar (dirigibles de baja altitud) dar paso a una nueva era de mayor conectividad a internet para el África subsahariana?
Se están realizando pruebas sobre las islas tanzanas de Zanzíbar y Pemba, donde dos globos cautivos llenos de helio están proporcionando acceso a navegadores y al correo electrónico. Las estaciones de plataforma de baja altitud (LAPS, por sus siglas en inglés) flotan a 300 metros de altura y utilizan frecuencias 3G y 4G para ofrecer una señal con un alcance de unos 70 kilómetros (km), suficiente para proporcionar cobertura básica de internet a la mayoría de las comunidades de las islas.
World Mobile, una empresa de telecomunicaciones basada en blockchain, se ha asociado con el fabricante de globos Altaeros para probar la tecnología. Si tienen éxito, los globos podrían desplegarse en toda Tanzania y en otros 12 países del África subsahariana.
Las LAPS pueden soportar vientos de hasta 150 km por hora y permanecer en el aire alrededor de dos semanas antes de tener que repostar. Otros aerostatos proporcionarán cobertura durante los periodos de inactividad para evitar interrupciones del servicio.
A nivel del suelo, una red de apoyo de nodos wifi locales ofrecerá altas velocidades de descarga y suficiente ancho de banda para jugar, ver contenidos en streaming y realizar actividades empresariales en línea.
«Las redes no terrestres, incluidos los satélites de órbita terrestre baja, son una tecnología excelente para las regiones geográficamente remotas», afirma Isabelle Mauro, responsable de Telecomunicaciones del Foro Económico Mundial. «Las tecnologías no terrestres deberían convertirse en parte integral de las soluciones híbridas para garantizar un acceso a internet oportuno y de calidad».
Dirigibles que surcan internet
Los intentos anteriores de poner en marcha sistemas similares para llevar internet a zonas remotas han tenido poco éxito comercial. El proyecto Loon, de Alphabet, la empresa matriz de Google, desplegó globos y el proyecto Aquila de Facebook utilizó drones propulsados por energía solar, pero ambos han cesado sus operaciones.
Sin embargo, el sistema que se está probando en Tanzania ofrece un enfoque nuevo: sustituye los sistemas de gran altitud por un modelo híbrido de baja altitud que combina tierra y aire. Su objetivo es ofrecer acceso fiable a internet no solo en zonas remotas sin conexión, sino también en aquellas con señales lentas, débiles o intermitentes.
El acceso a internet está limitado en muchas partes del África subsahariana por la escasa cobertura de red, los elevados costes de los datos y el limitado conocimiento de internet. Según el Banco Mundial, solo alrededor de una quinta parte de la población de Tanzania utiliza internet.
Y aunque la cobertura de red ha ido creciendo de forma constante en el África subsahariana, en 2019 menos del 30 % de la población del continente tenía acceso a internet.
Cerrar la brecha digital
Según el Foro Económico Mundial, Acelerar la inclusión digital en la nueva normalidad afirma que menos del 10 % de los hogares de los países de ingresos bajos están suscritos a la banda ancha fija, frente al 70 % en los países de ingresos medios y casi el 90 % en los de ingresos altos. Además, las bajas velocidades de descarga limitan a más de la mitad de los suscriptores de los países de ingresos bajos, lo que reduce las perspectivas de actividad empresarial en línea y de desarrollo económico.
Pero la conectividad es solo una parte del desafío. La escasa alfabetización digital es uno de los mayores obstáculos para que las comunidades remotas de los países en desarrollo accedan a internet.
Una reciente encuesta del Banco Mundial en más de 20 países de ingresos bajos y medios de África, Asia y América Latina reveló que casi el 70 % de las personas de estas regiones no entiende qué es internet ni cómo utilizarlo. Esta brecha de competencias digitales perjudica especialmente a las pequeñas y medianas empresas, aunque representan el 90 % de las empresas del mundo y generan la mitad del PIB de los mercados emergentes.
El uso de aerostatos para ampliar la conectividad a internet podría ser un paso importante para cerrar la brecha digital. Sin embargo, los esfuerzos por conectar las zonas remotas deben ir de la mano de programas educativos que mejoren las competencias digitales y garanticen un acceso asequible a internet para todos.

