India llega tarde a la IA. Así planea ponerse al día

If India is to embrace the Fourth Industrial Revolution equitably, inclusively and sustainably, taking a leadership position on AI is critical
If India is to embrace the Fourth Industrial Revolution equitably, inclusively and sustainably, taking a leadership position on AI is criticalImage: REUTERS
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«El desarrollo de una inteligencia artificial completa podría significar el fin de la raza humana», dijo célebremente Stephen Hawking. No sé si se demostrará que Hawking tenía razón o no. Pero sí sé que la inteligencia artificial (IA) es un término malinterpretado.

En primer lugar, Hawking se refería a la inteligencia artificial general (AGI, por sus siglas en inglés), no a la IA funcional, que es el tema de la mayoría de los debates actuales. En lo que respecta a la IA, apenas estamos arañando la superficie. Los titulares sombríos y las imágenes provocadoras de robots que arrebatan puestos de trabajo provocan pánico y malentendidos generalizados. Nos hacen creer que no tenemos control sobre nuestro futuro.

La tecnología nunca es determinista. Depende de las decisiones que tomamos hoy. Dado que la IA afectará a nuestras vidas, es fundamental democratizar las opiniones e invitar a todos a tomar decisiones informadas. En ese sentido, me entusiasma la estrategia nacional de IA que el Instituto Nacional para la Transformación de India (NITI Aayog) publicó en junio.

El lema del documento es «IA para todos» y se centra en optimizar el bienestar social. Reconoce que India, pese a ser una potencia en TI, no ha desarrollado de forma constante tecnología de IA pionera. Su estrategia está diseñada para maximizar la ventaja de India como país que llega tarde. Fomenta el desarrollo de tecnología para resolver los desafíos particulares de India y explora oportunidades para dar un salto adelante y desarrollar la capacidad básica de investigación y desarrollo necesaria para competir a escala mundial.

China calcula que, para 2030, las actividades relacionadas con la IA generarán el 26 % de su PIB. Los Emiratos Árabes Unidos han creado un ministerio de IA. Estados Unidos ha creado un sólido ecosistema integrado por instituciones de investigación avanzada, universidades, laboratorios, centros de empresas emergentes y capital institucional. El Gobierno francés gastará 1.500 millones de euros en cinco años para apoyar la investigación en este campo, fomentar las empresas emergentes y recopilar datos que los ingenieros puedan utilizar y compartir. El Reino Unido planea formar a 1.000 investigadores de doctorado con apoyo gubernamental para 2025. También ha creado la Beca Turing, inspirada en el trabajo de Alan Turing, quien diseñó un experimento para poner a prueba la capacidad de una máquina de mostrar un comportamiento inteligente equivalente al de un ser humano o indistinguible de este.

No es ningún secreto que India no aprovechó los beneficios de la primera, la segunda ni la tercera revolución industrial. Si quiere abrazar la Cuarta Revolución Industrial de forma equitativa, inclusiva y sostenible, es fundamental que asuma una posición de liderazgo en IA.

Para alcanzar los objetivos de «IA para todos», India debe abordar ciertas barreras y cuellos de botella, como la disponibilidad de conocimientos especializados en investigación de amplio alcance, la ausencia de un ecosistema de datos propicio, el escaso conocimiento sobre la adopción de la IA, las cuestiones de privacidad y la falta de colaboración entre las partes interesadas.

Aunque la IA podría transformar todos los sectores, me alegra que la estrategia de IA de India se centre en cinco ámbitos en los que su aplicación puede generar un impacto social cuantificable a medio y largo plazo: la atención sanitaria, la agricultura, la educación, las ciudades inteligentes y la movilidad inteligente.

NITI Aayog ha adoptado un enfoque de tres frentes para abordar los desafíos en estos sectores. Primero, emprenderá proyectos exploratorios de prueba de concepto de IA. Segundo, se esforzará por crear un ecosistema próspero, en colaboración con empresas emergentes y empresas consolidadas. Tercero, creará un enfoque multinacional con múltiples partes interesadas. Un elemento esencial de la estrategia nacional de IA de India será compartir las mejores prácticas y modelos operativos innovadores con otros países en desarrollo, convirtiendo así al país en un centro de innovación para las economías emergentes.

Para hacer realidad el potencial de India de dar forma al panorama tecnológico mundial, el Foro Económico Mundial se ha asociado con el Gobierno de India para crear el Centro para la Cuarta Revolución Industrial India en Mumbai, Maharashtra. Según el presidente del Foro, Børge Brende, el Centro «trabajará para acelerar el desarrollo y la implementación de protocolos de gobernanza para las ciencias y tecnologías emergentes, a fin de servir mejor a los ciudadanos, la sociedad y el público en general. Cabe señalar que el Centro para la Cuarta Revolución Industrial adoptará un enfoque con múltiples partes interesadas y pondrá a prueba herramientas prácticas para la gobernanza ágil de tecnologías específicas».

Vivimos en un mundo de desafíos globales que no pueden resolverse con una mentalidad local. Los esfuerzos de India por difundir las mejores prácticas contribuirán en gran medida a dar ejemplo al resto del mundo. En una época obsesionada con construir muros y cortafuegos, India tiende puentes entre países y fronteras.

Para liberar todo el potencial de su visión, el informe presenta propuestas concretas. La investigación en India todavía está en sus inicios. El programa de dos niveles para crear CORE (Centro de Excelencia en Investigación) e ICTAI (Centros Internacionales de IA Transformadora) puede ampliar las fronteras del desarrollo tecnológico al fomentar la colaboración institucional y entre pares. La organización paraguas propuesta, inspirada en el CERN, impulsará «proyectos de investigación de objetivos ambiciosos». El modelo «CERN para la IA» se adapta bien al enfoque de India. Implica orientar los esfuerzos de investigación, estudiar los avances mundiales y fomentar la colaboración internacional.

La sólida capacidad de investigación debe complementarse con una amplia adopción en las empresas emergentes, el sector privado, las empresas del sector público y el Gobierno. El informe de NITI propone crear un Mercado Nacional de IA (NAIM) para superar las barreras al desarrollo y la implementación. El mercado permitirá determinar los precios óptimos y, aún más importante, aplicar distintos enfoques a la recopilación, agregación y anotación de datos, pasos fundamentales para extraer inteligencia de la poesía de los datos.

Para que el mercado prospere, India necesita una fuerza laboral preparada para el futuro. Según el Foro Económico Mundial, el 85 % de los empleos de 2030 todavía no existen. Debemos cambiar la forma de enseñar en las escuelas y centrarnos en el «porqué» en lugar del «qué». En ese sentido, creo que la Misión de Innovación Atal y los Laboratorios de Experimentación Atal pueden formar a innovadores que darán forma al futuro de India. En mayo, conocí a una joven de 14 años en un laboratorio de experimentación de Delhi. Había construido un prototipo del «Señor Ganesha» que ofrecía bendiciones y prasāda mediante sensores de movimiento.

En las universidades y los institutos de formación profesional, debemos estrechar los vínculos con la industria para hacer frente al problema de la falta de empleabilidad que afrontan muchos titulados indios en ingeniería. Vivimos tiempos de cambios tectónicos. El plan de estudios que se presenta a quienes empiezan la universidad puede quedar obsoleto para cuando se gradúen. Esto puede resultar profundamente desconcertante y debemos ayudar a nuestros estudiantes a desarrollar resiliencia emocional. Por desgracia, ninguna universidad del mundo ofrece un curso que enseñe IA y resiliencia emocional. Quizá India pueda liderar la creación de uno. Será muy necesario en un momento en que los medios informan constantemente de que los robots vienen a quitarnos el trabajo.

Debemos promover un debate más amplio que se centre en crear conciencia sobre la IA y su impacto. En lugar de sembrar el pánico con titulares sensacionalistas, deberíamos destacar hechos menos conocidos. Por ejemplo, cada empleo que se pierda debido a la automatización dará lugar a cinco nuevos empleos que requerirán distintas competencias. Reciclarse profesionalmente es más fácil de decir que de hacer, pero es posible mediante una combinación de un programa nacional de mentoría, mecanismos descentralizados de distribución de contenidos y modelos de aprendizaje comunitario.

Por último, y no por ello menos importante, está la cuestión de la ética. Pensemos en el dilema del automóvil autónomo que explica tan bien MIT Moral Machine. Si un automóvil autónomo sufre un accidente y debe elegir entre matar a dos pasajeros o a cinco peatones, ¿qué debería hacer? Es una pregunta muy difícil. La mayoría de las personas responde que el automóvil debería matar a los dos pasajeros, siempre y cuando no sean ellas.

Para explorar los contornos de debates como este, nuestros artistas, filósofos, abogados, activistas, políticos, tecnólogos y líderes empresariales deben reunirse. Como dice el refrán, la tecnología es demasiado importante para dejarla únicamente en manos de los tecnólogos.

A medida que avanzamos hacia la Cuarta Revolución Industrial, espero que abordemos la IA con optimismo prudente, nos tomemos el tiempo para definir principios de diseño y recordemos que el futuro depende de las decisiones que tomamos hoy. No está predeterminado.

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