La Unión Africana ha puesto en marcha la fase operativa del Área de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA), que será la mayor área de libre comercio del mundo por número de países una vez que esté plenamente en funcionamiento.
Tras años de negociaciones, el objetivo es establecer un mercado único de bienes y servicios en 54 países, permitir la libre circulación de viajeros de negocios e inversiones, y crear una unión aduanera continental para agilizar el comercio y atraer inversión a largo plazo.
El acuerdo se considera fundamental para el crecimiento y la creación de empleo en África y para sus 1.270 millones de habitantes. La firma del acuerdo por parte de Nigeria y el paso a la fase operativa este julio supusieron un paso significativo:
«Ahora contamos con líderes de 54 países que se juegan su prestigio por este acuerdo. Es un cambio de juego. Hoy hay mucha más energía política en torno a la integración que nunca antes», afirmó Arancha González Laya, directora ejecutiva del Centro de Comercio Internacional (ITC). Intervenía durante una sesión en el Foro Económico Mundial sobre África, desarrollada con la Plataforma del Foro para Dar Forma al Futuro del Comercio y la Inversión Internacionales.
El comercio intraafricano ha sido históricamente bajo. Las exportaciones intraafricanas representaron el 16,6 % de las exportaciones totales en 2017, frente al 68 % en Europa y el 59 % en Asia, lo que apunta a un potencial sin explotar.
Facilitar la circulación rápida y sencilla de personas y mercancías en África será un desafío, porque existe mucha fragmentación, con economías en etapas de desarrollo muy diversas, señalaron los expertos que intervinieron en la sesión. Aunque lo más probable es que haya ganadores y perdedores, el papel de la Unión Africana será garantizar la prosperidad compartida en el continente, creando políticas de apoyo, eliminando monopolios y erradicando las conductas poco competitivas.
La conclusión de la sesión: el AfCFTA supone una oportunidad para que países y empresas se ayuden mutuamente a crecer, como ya han hecho en otras regiones. Pero la liberalización del comercio puede perjudicar a los más pobres dentro de esos países, por lo que es fundamental contar con políticas de apoyo. Los ponentes expusieron varios desafíos y soluciones.
Cuellos de botella en infraestructuras y burocracia
Aunque la infraestructura ha mejorado, aún queda un largo camino para facilitar el comercio entre países. No se puede construir una cadena de valor en todo el continente cuando hacen falta innumerables sellos aduaneros, firmas aduaneras y certificados para trasladar un contenedor de un país a otro. Hay que reducir los cuellos de botella y la burocracia.
Armonización de la normativa
«Necesitamos puestos fronterizos de ventanilla única y normas comunes y regulaciones armonizadas para que el flujo de mercancías se produzca mucho más rápida y fácilmente. La estandarización de la normativa va a ser extremadamente importante», afirmó Patrick Khulekani Dlamini, director ejecutivo y gerente general del Banco de Desarrollo de África Austral.
La Unión Africana aseguró que esto ocurriría: «Tenemos un programa muy ambicioso de facilitación del comercio, para reducir al mínimo el número de documentos que deben firmarse para el intercambio de mercancías y servicios a través de las fronteras», afirmó Albert Mudenda Muchanga, comisionado de Comercio e Industria de la Comisión de la Unión Africana.
Evitar el proteccionismo
Mientras las normas comerciales mundiales se erosionan en otras regiones, con China y Estados Unidos sumidos en una guerra comercial y el proteccionismo afianzando su control en muchos países, África tiene la oportunidad de crear un colchón comercial propio. Si todos los países se unen en una gran unidad negociadora, tendrá mucha más influencia que antes.
«África podría presentarse en la escena de las negociaciones comerciales como un único y enorme mercado. Esto podría convertirse en un nuevo motor de crecimiento en todo el continente», afirmó Ngaire Woods, decana de la Escuela Blavatnik de Gobierno de la Universidad de Oxford.
Los ponentes señalaron que el continente también podrá aprender de los errores de otras regiones y comenzar la integración desde cero. Será importante hacer un seguimiento mes a mes para ver cómo se eliminan las barreras y dónde persisten las lagunas.
En conjunto, África debe dar varios pasos para impulsar el comercio, como fomentar las competencias para el emprendimiento y facilitar un mayor acceso al crédito y al capital. Los líderes empresariales y políticos deberán pensar de forma creativa en empresas conjuntas continentales para crear redes sólidas de producción y fabricación en todo el continente. Pero, con la colaboración, a partir del 1 de julio de 2020, este gigantesco mercado africano tiene un gran potencial para convertirse en un nuevo motor de crecimiento en todo el continente.


