La COVID-19 ha acelerado el despliegue de nuevas tecnologías, como aplicaciones móviles para registrarse en citas de vacunación y para el rastreo de contactos.
En Camboya, la tecnología ayuda a educar a la población sobre la historia, erradicar las minas terrestres y promover la inclusión financiera.
Para garantizar que la tecnología se utilice para el bien, deben abordarse retos como la alfabetización digital.
La Cuarta Revolución Industrial ha sido acelerada por la pandemia de COVID-19, que ha sido un catalizador para la innovación digital, biológica y física.
En el último año han surgido nuevas tendencias, como "marketing phygital," que utiliza la tecnología para unir el mundo digital y el físico con el propósito de ofrecer al usuario una experiencia interactiva única, y "transformación digital" de programas educativos de escuelas de renombre y autores de best sellers. En la región de la ASEAN, Singapur es el pionero tecnológico. A partir del próximo mes, aceptará el pase de viaje COVID-19, y Sanofi anunció recientemente que invertirá 600 millones de dólares en un centro de producción de vacunas en el país.
La idea de "ASEAN 4.0" surgió antes de la pandemia, y fue presentada por el Foro Económico Mundial en septiembre de 2016. Como ejemplo, antes de la pandemia, Tailandia lideró e impulsó un plan para desarrollar un centro digital en la región del sudeste asiático, transformando los núcleos urbanos en ciudades inteligentes en el marco de la iniciativa Tailandia 4.0 .
¿Qué significa realmente "ASEAN 4.0" para la región en este momento sin precedentes y, especialmente, para países en desarrollo como Camboya? ¿Logrará la implementación de las prioridades clave del Plan Maestro Digital de la ASEAN 2025 –para conectar empresas y facilitar el comercio transfronterizo– fomentar la inclusión y la igualdad digitales?
Centrémonos en Camboya para explorar cómo la tecnología puede beneficiar a la población y a la nación.
1. Reconectar con el pasado mediante la realidad virtual y una aplicación móvil
Mediante una experiencia de realidad virtual y 3D, el proyecto Virtual Angkor tiene como objetivo recrear la metrópolis camboyana de Angkor en el apogeo del poder y la influencia del imperio jemer.
Este proyecto ha recibido el Premio de Estudios de Humanidades Digitales y Multimedia de la Academia Medieval de América en 2021.
La tecnología también puede ayudarnos a no olvidar el trágico y traumático genocidio perpetrado por el régimen de los Jemeres Rojos de Pol Pot entre 1975 y 1979.
Con alrededor del 70 % de la población total menor de 30 años, muchos camboyanos desconocen la historia. Una aplicación sobre la historia de los Jemeres Rojos, respaldada por el Centro de Recursos Audiovisuales Bophana, tiene como objetivo educar a los jóvenes mediante contenidos multimedia innovadores.
2. Eliminar las minas terrestres con robots
Las minas terrestres son el legado de tres décadas de guerra, que ha causado graves estragos entre los camboyanos y ha provocado una de las tasas de amputados más altas del mundo, con 40.000 amputados en todo el país.
Actualmente, la remoción se realiza a mano y exige que los desminadores sean extremadamente cuidadosos y lentos en el proceso. Demine Robotics ayuda a retirar minas terrestres, especialmente en zonas rurales, de forma segura y eficiente. Su tecnología se controla a distancia mediante transmisiones de cámaras, lo que permite a los desminadores completar su trabajo de forma eficiente desde una distancia segura.
3. Promover la inclusión financiera con tecnología blockchain
En Camboya, el 78 % de la población no tiene acceso a servicios bancarios. La tecnología ayuda al país a superar el desafío de la insuficiente inclusión financiera. Serey Chea, subgobernador del Banco Nacional de Camboya (NBC), dirige el Proyecto Bakong, un sistema de pagos basado en blockchain que se lanzó a finales de 2020.
Cómo Camboya utiliza la tecnología para el bien durante la COVID-19 y más allá
Camboya registra actualmente un repunte de casos de COVID-19, y se están utilizando salones de bodas para atender a pacientes con COVID-19. El gobierno ha tomado medidas inmediatas, entre ellas la implementación de un confinamiento y nuevas restricciones.
La tecnología puede facilitar y apoyar procedimientos médicos, como soluciones móviles para que pacientes y médicos gestionen historiales médicos y programen citas de forma automática a través de teléfonos móviles.
Otra aplicación, KhmerVacc, ayuda a las personas a inscribirse para vacunarse contra la COVID-19, y les proporciona un código QR para el rastreo de contactos.
Sin embargo, existen limitaciones y retos, como una infraestructura digital débil, el alto precio de la electricidad y el acceso insuficiente a internet (solo el 40 % de la población tiene acceso a internet). La digitalización podría suponer una amenaza para el mercado laboral inclusivo, pero también una oportunidad para que los jóvenes emprendedores en agrotecnología, tecnología sanitaria, comercio electrónico, tecnología móvil y tecnofinanzas adquieran nuevas habilidades.
En 2018, Camboya celebra su primer Foro Anual de IA-Camboya, que promueve la inteligencia humana en la era aumentada.
Este vibrante ecosistema ha recibido el respaldo de iniciativas gubernamentales como la alianza con el PNUD para apoyar a jóvenes emprendedores talentosos y pymes, proporcionándoles herramientas habilitadoras y acceso a financiación.
Asimismo, nuevas instituciones formarán a estudiantes camboyanos en nuevas tecnologías, como la Academia Camboyana de Tecnología Digital, el Instituto de Tecnología de Kirirom y la Universidad Camboyana de Tecnología y Ciencia.
El marco de política digital 2021-2035 que actualmente elabora el gobierno camboyano tiene como objetivos desarrollar la infraestructura digital, fomentar la confianza digital y promover los negocios digitales.
Desafíos globales como la demencia digital, la privacidad de los datos, las noticias falsas y las ciberamenazas pondrán a prueba la nueva era digital. Algunos se preguntan si la IA se apoderará de la inteligencia humana o si las máquinas reemplazarán nuestros empleos.
La respuesta depende de si utilizamos la tecnología para el bien y no en contra de la humanidad.


