Al pensar en Suiza, probablemente vienen a la mente las montañas, el chocolate, los bancos y los relojes. Pero eso no es todo lo que ofrece el país. El Día Nacional de Suiza es la ocasión perfecta para celebrar a algunas de sus figuras legendarias.
1. Albert Einstein (1879-1955)
El físico teórico nació en Alemania y murió en Estados Unidos. Sin embargo, entre 1895 y 1914 vivió en Suiza (salvo un año en Praga) y adquirió la nacionalidad suiza. En Berna desarrolló su teoría de la relatividad, conocida sobre todo por su fórmula E = mc2.
2. Charles-Édouard Jeanneret, conocido como Le Corbusier (1887-1965)
El arquitecto suizo-francés fue pionero de la arquitectura moderna y diseñó edificios en Europa, Japón, India y América. Se dedicó a mejorar las condiciones de vida de los habitantes de ciudades densamente pobladas y dejó un importante legado en el urbanismo. En 2016, la UNESCO inscribió 17 de sus proyectos en siete países como Patrimonio Mundial, bajo el nombre «La obra arquitectónica de Le Corbusier, una contribución excepcional al movimiento moderno». Entre ellos se encuentra el Immeuble Clarté, en Ginebra, Suiza.
3. Alberto Giacometti (1901-1966)
El escultor, pintor, dibujante y grabador suizo nació en el cantón de los Grisones, aunque pasó la mayor parte de su vida adulta en París. Le influyó especialmente el surrealismo, y las cuestiones filosóficas sobre la condición humana desempeñaron un papel fundamental en su obra. En 1962 ganó el Gran Premio de Escultura de la Bienal de Venecia, lo que le dio reconocimiento mundial. Giacometti y su obra «L'Homme qui marche I» aparecen en el actual billete de 100 francos suizos.
4. Anna Göldi (1734-1782)
La criada suiza, nacida en el cantón de San Galo, fue la última persona ejecutada en Europa por brujería. En 2007, el Parlamento suizo reconoció que su caso había sido un error judicial.
5. Carl Gustav Jung (1875-1961)
El psiquiatra y psicoanalista suizo, fundador de la psicología analítica, nació en el cantón de Turgovia. Como destacado investigador, llamó la atención de Sigmund Freud, fundador vienés del psicoanálisis. Ambos entablaron una larga correspondencia y una sólida colaboración. Sin embargo, sus desacuerdos sobre la naturaleza de la libido y la religión acabaron por romper su relación profesional y personal. Jung creó algunos de los conceptos psicológicos más conocidos, entre ellos la extraversión y la introversión.
6. Louis-Joseph Chevrolet (1878-1941)
El piloto suizo de coches de carreras y cofundador de Chevrolet Motor Car Company nació en el cantón de Neuchâtel, hijo de una pareja franco-suiza. Pasó la mayor parte de su vida profesional en Estados Unidos, donde fundó Chevrolet en Detroit en 1911 y, más tarde, la Frontenac Motor Company en 1916.
7. Carla del Ponte (1947)
La abogada nació en el cantón del Tesino. Comenzó su carrera como fiscal del Estado en Lugano y se enfrentó a objetivos difíciles, como la mafia siciliana. Fue fiscal general de Suiza y luego la nombraron fiscal jefa de dos tribunales penales internacionales de las Naciones Unidas para abordar los conflictos en la antigua Yugoslavia y en Ruanda. En 2017 dimitió de la Comisión de Investigación de la ONU sobre Siria por lo que consideraba inacción.
8. Johanna Louise Spyri (1827-1901)
La escritora suiza nació en el cantón de Zúrich. Es conocida sobre todo por sus relatos infantiles, especialmente Heidi, que escribió en cuatro semanas. De niña, pasó varios veranos cerca de Coira, en los Grisones, lugar que se convirtió en el escenario de sus novelas.
9. Jean-Jacques Rousseau (1712-1778)
El filósofo suizo (y, más tarde, francés) nació en el cantón de Ginebra. Tras ser acusado de blasfemia, se vio obligado a abandonar Suiza y consiguió un pasaporte del Gobierno francés. Su filosofía política influyó en la Ilustración en toda Europa, así como en algunos aspectos de la Revolución francesa. Sus escritos, en particular «Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres» y «El contrato social», han dejado una profunda huella en el pensamiento educativo, político y social actual.
10. Guillermo Tell
Es probable que el héroe nacional suizo nunca existiera, pero sigue vivo en la obra de Friedrich Schiller «Guillermo Tell» (1804) y en la ópera de Giacomo Rossini «Guillermo Tell» (1829). Se le consideraba un símbolo de rebelión contra la tiranía.
¿Qué nos dice esta lista? A muchas personas, incluso dentro del país, puede sorprenderles alguno de estos nombres. Los suizos son más dados a celebrar los éxitos colectivos que los individuales. Sin embargo, Suiza ha sido una tierra de oportunidades para muchos. Su sociedad refleja su sistema político y su configuración geográfica, con la neutralidad y la diversidad cultural como pilares. El multiculturalismo siempre ha desempeñado un papel fundamental. Sin la emigración, la inmigración y la integración, Suiza no habría alcanzado el éxito que tiene.

