La brecha salarial de género afecta a la mayoría de los sectores, en los que las mujeres suelen ganar menos que sus homólogos masculinos, y Hollywood no es una excepción. Las actrices ganan alrededor de US$1,1 millones menos que los actores masculinos con una experiencia similar, según los resultados de una nueva investigación. La brecha parece reducirse algo entre los perceptores de ingresos más altos, pero incluso entre los actores con diez años o más de experiencia la diferencia sigue siendo estadísticamente significativa.
Para examinar la brecha salarial de género entre las estrellas de Hollywood, mis colegas John S Heywood, Maria Navarro Paniagua y yo utilizamos una serie de fuentes diversas, entre ellas IMDb, Box Office Mojo para analizar 1.344 películas con 267 estrellas diferentes. Las mujeres representaban el 38% de los actores analizados.
Cuando simplemente comparamos lo que cobraban los actores por estas películas, comprobamos que las actrices ganaban de media US$2,2 millones menos por película, es decir, un 56% menos que los hombres. Sin embargo, gran parte de esta diferencia puede explicarse por la gran cantidad de factores que determinan el salario de un actor. Entre ellos se incluyen el éxito financiero de las películas anteriores en las que habían participado los actores, el género de la película y la popularidad del actor (basada en factores como los seguidores en redes sociales). También controlamos las diferencias en el tiempo dedicado al rodaje (es decir, al trabajo), la rentabilidad de la película actual, su presupuesto de producción, así como otras características de la película y de los actores.
Incluso al cruzar los datos con estos diversos determinantes salariales, comprobamos que solo explicaban la mitad de la brecha salarial. Aun así, quedaba una brecha de género no explicada de más de US$1 millón por película, lo que supone una brecha salarial del 25%. Esto ocurre cuando controlamos todos los factores que podrían afectar a la brecha.
Esta brecha salarial de género del 25% se sitúa, de hecho, en el rango de varias estimaciones para otros sectores. Por ejemplo, un estudio ha constatado una diferencia salarial de género no explicada del 20% entre los trabajadores del software. Otro estudio concluye que las médicas ganan alrededor de un 20% menos que sus homólogos masculinos con características similares. Sin embargo, en lo que respecta a los altos directivos de empresas, las mujeres ganan un 45% menos que los hombres.
Motivos de la brecha
Si analizamos algunos de nuestros factores de control, podemos ver algunas de las razones por las que las actrices de Hollywood ganan menos que sus homólogos masculinos. Uno de los principales factores explicativos que identificamos tiene que ver con el tipo de películas en las que suelen participar los actores y las actrices.
Las películas de acción son uno de los géneros más populares en taquilla en la actualidad, gracias a la fuerte demanda de los adolescentes, que representan alrededor del 80% de todos los espectadores de cine. Esto se refleja en los salarios de los principales papeles en películas de acción: los hombres tienen una probabilidad desproporcionadamente mayor de participar en este tipo de películas y, como consecuencia, perciben salarios más altos. Además, las películas de acción generan un número desproporcionado de secuelas en comparación con otros géneros, lo que contribuye a aumentar la brecha global.
Al examinar cómo influyen los años de experiencia en la brecha salarial, comprobamos que esta disminuye de forma constante con la experiencia. Esto difiere de lo que ocurre en muchos sectores, donde la brecha salarial tiende a aumentar con la experiencia. Aunque esto suele deberse a que, en otros sectores, la experiencia se correlaciona con la antigüedad y con salarios más altos más que en la interpretación.
Sin embargo, en lo que respecta a la edad, la brecha salarial se dispara entre los actores mayores de 50 años. Entre los actores y las actrices menores de 50 años, la diferencia ronda los US$1 millón, pero entre los mayores de 50 años la brecha aumenta a una media de algo menos de US$4 millones. Esto podría explicarse por el hecho de que se valora más la belleza y la apariencia de las actrices que la de los hombres y esto se convierte en un problema mayor para las mujeres mayores de 50 años.
¿Un terreno de juego equilibrado?
Los contratos en Hollywood se negocian actor por actor y película por película, lo que permite que las estrellas cobren en función de su rendimiento individual actual, su productividad y su contribución a una película concreta. Esto significa que deberían cobrar en función únicamente de su valor y experiencia. En un mundo igualitario, cabría esperar que no existiera ninguna brecha salarial de género y, desde luego, no una tan significativa.
Además, las estrellas de ambos sexos suelen participar en las mismas películas, donde realizan esencialmente el mismo trabajo, al mismo tiempo y en el mismo lugar. Esto no solo ofrece un interesante campo de pruebas para la igualdad salarial de género, sino que también pone de relieve la injusticia de la brecha salarial.
Algunos señalan el proceso de negociación salarial para explicar la diferencia entre los salarios de hombres y mujeres. La idea es que las mujeres no presionan tanto para obtener salarios más altos o participaciones en los beneficios. Pero las estrellas de Hollywood cuentan con agentes profesionales que negocian en su nombre y reciben una parte de las ganancias acordadas. Además, las estrellas de ambos sexos suelen estar representadas por el mismo agente o agencia.
Estos resultados tienen posibles implicaciones para las políticas que pretenden reducir la brecha salarial de género en Hollywood. La transparencia podría ser una solución: si los contratos se hicieran públicos, esto podría reducir la brecha. Basta con saber que existe esta diferencia del 25% inexplicable para que, con suerte, anime a las actrices a exigir más.



