La idea de que es demasiado tarde para frenar la crisis climática está cobrando fuerza recientemente.
Se ha convertido en el grito más popular de los antiguos escépticos del cambio climático, según afirman los investigadores.
Pero también es la opinión de muchas personas que quieren ayudar, pero se sienten abrumadas por el desafío.
Aunque al mundo se le ha dado «una última advertencia», los científicos afirman que todavía hay tiempo para actuar, pero mitos como estos están frenando los esfuerzos de mitigación.
Al mundo se le ha dado una «última advertencia» sobre la emergencia climática. Las Naciones Unidas afirman que es necesario actuar «en todos los frentes: todo, en todas partes, a la vez». ¿Por qué tantas personas piensan que no se puede hacer nada para frenar el cambio climático?
En su evaluación más reciente, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) afirma que existe una prueba irrefutable de que las temperaturas han aumentado cerca del punto de inflexión de 1,5 °C y que la actividad humana es la causa abrumadora.
El informe afirma que la adaptación a nuestro clima cambiante «ha avanzado en todos los sectores y regiones, con beneficios documentados y una eficacia variable». Además, detalla lo que los gobiernos, las empresas y las personas pueden hacer para frenar el aumento de las temperaturas globales.
La emergencia climática y sus efectos constituyen los tres principales riesgos para el mundo en la próxima década, según el Informe de Riesgos Globales 2023 del Foro Económico Mundial, siendo el incumplimiento de la mitigación del cambio climático el riesgo con mayor impacto sobre la vida en la Tierra.
Una encuesta mundial, encargada por el Foro y realizada por Ipsos, reveló que más de la mitad de los adultos del planeta afirma que el cambio climático ya ha tenido un impacto grave en sus vidas, y una tercera parte teme que pueda obligarles a abandonar sus hogares.
«Es demasiado tarde»: un mito climático dominante
Sin embargo, los investigadores han constatado que cada vez más personas afirman que es demasiado tarde para salvar el planeta. De hecho, se ha convertido en el principal mito climático a nivel mundial, superando los argumentos según los cuales la ciencia es errónea o que el aumento de las temperaturas no se debe a la actividad humana.
Un estudio de académicos del Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos concluyó que el argumento de que «es demasiado tarde» se había convertido en el mito climático dominante entre los escépticos del clima durante los últimos 10 años, y que estaba frenando la acción climática.
Los investigadores creen que los críticos cambiaron de estrategia porque las pruebas del cambio climático causado por el ser humano se han vuelto abrumadoras. «La negación de la ciencia se ha vuelto insostenible», afirmó John Cook, autor del estudio e investigador del Monash University, a la revista Forbes.
«Por tanto, es inevitable que los opositores a la acción climática estén desplazando estratégicamente su atención hacia la desinformación que apunta a las soluciones climáticas para retrasar la política climática», añadió. «Mi intuición inicial era que los mitos científicos eran mucho más frecuentes de lo que en realidad son, cuando nuestro análisis reveló que representaban una proporción relativamente pequeña de la desinformación climática.»
Lauren Uppink Calderwood, responsable de Estrategia Climática del Foro Económico Mundial, declaró: «Es fundamental que superemos esta narrativa de que es demasiado tarde para salvar el planeta, que, por un lado, ignora los importantes avances logrados en la descarbonización de nuestra sociedad y, por otro, obstaculiza nuevas acciones. No podemos permitirnos quedar paralizados por el pesimismo climático, sino que debemos acelerar la acción en todos los niveles de la sociedad, desde nuestras comunidades locales hasta las grandes corporaciones. Cada fracción de grado cuenta en el calentamiento global, y también cada acción que emprendemos para reducir nuestro impacto climático.»
¿Cómo lucha el Foro Económico Mundial contra la crisis climática?
Paralizados por el miedo
La profesora Heidi Toivonen, de la Universidad de Twente (Países Bajos), afirma que la idea de que no se puede hacer nada no se limita a los escépticos del clima. Entrevistó a adultos de entre 21 y 83 años, incluidas personas que afirmaron estar comprometidas con la protección del medio ambiente.
«El cambio climático plantea un desafío profundo… Nos exige aceptar que los seres humanos se han convertido en un agente geofísico destructivo que provoca cambios en escalas temporales históricas y naturales muy amplias», afirmó.
«El cambio climático podría llevar a las personas a un sentimiento de pérdida total de capacidad de acción, la sensación de que no hay nada que podamos hacer, sobre todo porque en los círculos científicos serios se debate si ya es demasiado tarde para evitar un cambio climático peligroso».
Algunas de las personas entrevistadas afirmaron que no creían que sus acciones sirvieran para frenar el cambio climático, mientras que otras simplemente no sabían qué podían hacer. También descubrió que el lugar de residencia influye en la percepción que las personas tienen de la emergencia climática.
«En los países occidentales, el cambio climático tiende a percibirse como algo remoto, invisible y complejo; sin embargo, sus presentaciones científicamente precisas también pueden generar sentimientos difíciles y paralizantes, que contrarrestan cualquier iniciativa para motivar a las personas a actuar», añade.
Para superar estos sentimientos, es necesario hacer más para «alimentar la imaginación pública con formas prácticas de actuar» y estimular «formas más colaborativas… y flexibles [de actuación] necesarias para afrontar los complejos acontecimientos futuros de la crisis climática», afirma.


