El cambio climático es un elemento disruptor. Cómo aprovecharlo para la innovación

A worker of Ford Germany fixes the engine of a Streetscooter WORK XL electric van based on a Ford Transit at Ford's new manufacturing line in Cologne, Germany October 9, 2018. REUTERS/Wolfgang Rattay - RC1C56F8E760
Streetscooter, owned by Deutsche Post DHL, supplies electric vehicles to companies across Europe.Image: REUTERS/Wolfgang Rattay
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La disrupción puede significar cosas muy distintas para cada persona. Para los líderes empresariales consolidados, puede suponer una amenaza para su cuota de mercado o una oportunidad para adaptarse y mantener una posición de liderazgo en el futuro. Para los innovadores y las startups, puede ser la oportunidad de crear nuevos mercados o reescribir las reglas de uno ya existente.

Sin embargo, existe una tendencia disruptiva en crecimiento que une a todas las empresas y puede ayudar a desbloquear la innovación y crear las industrias del futuro. La necesidad de actuar frente al cambio climático es la mayor causa potencial de disrupción a la que se enfrentan por igual las empresas nuevas y las consolidadas, y también el mayor catalizador de innovación para quienes estén dispuestos a aprovecharla.

Los modelos de negocio sostenibles tienen el potencial de desbloquear $12 billones en nuevo valor de mercado, según un informe de la Business and Sustainable Development Commission.

A continuación, se presentan algunos ejemplos de cómo las empresas aprovechan el poder de la innovación disruptiva para desarrollar nuevas oportunidades de negocio y contribuir a abordar el cambio climático.

Aprovechar la disrupción de los vehículos eléctricos

La transición hacia los vehículos eléctricos (VE) se está acelerando rápidamente. Los fabricantes de automóviles ya han anunciado más de $150 000 millones en inversiones para alcanzar objetivos colectivos de producción de más de 13 millones de VE al año hacia 2025. Las empresas que dependen de automóviles y camiones para sus operaciones también están respondiendo, adoptando el cambio para encontrar nuevas formas de crear valor.

Deutsche Post DHL, una de las mayores empresas de correo y logística del mundo, aprovecha la transición hacia los VE para desbloquear nuevo potencial de crecimiento, además de alcanzar su ambicioso objetivo de reducir a cero para el año 2050. La empresa diseñó y fabricó su propia furgoneta de reparto eléctrica a través de su filial StreetScooter, que hoy es un productor líder de vehículos eléctricos de reparto y abastece a empresas de toda Europa.

Birgit Hensel, vicepresidenta de Valor Compartido en DPDHL, afirmó: “Constatamos que los objetivos [climáticos] ambiciosos generan oportunidades y descubren nuevos modelos de negocio. Nuestras actividades climáticas no tienen tanto el objetivo de minimizar el riesgo como el de generar valor.”

DPDHL se ha comprometido a acelerar la transición hacia los VE como miembro fundador de la iniciativa EV100, liderada por The Climate Group.

Por otra parte, eMotorWerks, filial de Enel, utiliza su red de 6000 cargadores de VE en Estados Unidos para formar una batería distribuida virtual que puede proporcionar almacenamiento directamente a la red y competir con los productores de energía tradicionales.

Al utilizar los activos energéticos existentes y conectarlos mediante una plataforma de software, la empresa logra compensar la alta demanda en la red, aumentar la fiabilidad y la resiliencia, y además pagar a los conductores de VE por participar en el programa.

Val Miftakhov, director ejecutivo de eMotorWerks, afirmó: “Nos dimos cuenta hace unos cinco años de que la próxima revolución en el transporte eléctrico traería al mercado una gran capacidad de baterías; en realidad, se trata de baterías sobre ruedas.”

LeasePlan, que también es miembro de EV100 y gestiona unos 1,8 millones de vehículos, aprovecha el potencial de crecimiento de los vehículos eléctricos para descubrir nuevos modelos de negocio.

El año pasado, LeasePlan puso en marcha un programa piloto innovador con el objetivo de facilitar al máximo que los clientes corporativos cambien a vehículos de bajas emisiones y reduzcan sus emisiones, incluido el suministro de infraestructura de recarga y la compensación de carbono.

Convertir el problema en una solución

Otras empresas están encontrando formas innovadoras de abordar las emisiones que causan el cambio climático, al tiempo que abren nuevas oportunidades de negocio.

La empresa química Lanzatech combate la contaminación de la industria pesada y la convierte en productos útiles. Ha desarrollado un proceso biológico que toma las emisiones residuales y produce etanol, combustible y productos químicos mediante bacterias.

En una planta de China, Lanzatech trabaja con uno de los mayores productores de hierro y acero del país, Shougang Group, convirtiendo las emisiones de la planta en etanol, que puede utilizarse en motores.

La empresa biotecnológica Novozymes utiliza enzimas para desarrollar nuevas alianzas rentables. Por ejemplo, Novozymes emplea ahora residuos de biomasa de su instalación local para generar energía, mediante una alianza con la eléctrica Ørsted.

La empresa de bebidas alcohólicas Diageo utiliza el grano gastado, o “draff”, de sus procesos de destilación y elaboración de cerveza para generar energía renovable, con instalaciones de bioenergía in situ mediante digestión anaerobia y combustión de biomasa.

Adoptar la revolución de la energía limpia

Un enfoque clave que estas empresas tienen en común, al afrontar la disrupción del cambio climático, es abordar el desafío como una posible oportunidad. Ese ha sido el enfoque de Iberdrola, la mayor eléctrica de España.

Iberdrola se compromete a desarrollar una estrategia empresarial plenamente alineada con sus objetivos climáticos, con más de 32 000 millones de euros de inversiones entre 2018 y 2022, centradas en energías renovables y redes.

La empresa es hoy una de las principales inversoras en tecnologías de bajas emisiones y líder mundial en energía eólica. Por ejemplo, en su parque eólico marino East Anglia One, en el Reino Unido, Iberdrola ha integrado la mayor subestación marina de corriente alterna (CA) jamás construida.

Y Ørsted, la mayor eléctrica de Dinamarca, antes conocida como Dong Energy (abreviatura de Danish Oil and Natural Gas), ha transformado todo su modelo de negocio para convertirse en una empresa de energía limpia – sustituyendo su suministro de carbón y petróleo por fuentes limpias como la eólica. Solo en Dinamarca, Ørsted representa ya más de la mitad de la reducción total de CO2 del país desde 2006, lo que ayuda al país a cumplir sus compromisos climáticos de París.

Esta transición completa también ha dado lugar a sólidos beneficios para la empresa, tanto en comparación con el sector de las eléctricas como con el sector del petróleo y el gas, que la empresa dejó atrás.

Como muestra de su disposición a afrontar la disrupción que supone abordar el cambio climático, cada vez más empresas están fijando objetivos basados en la ciencia, incluidas empresas que llevan cientos de años en el mercado, nuevos disruptores y empresas de la industria pesada.

Las limitaciones siempre han impulsado la innovación; y qué limitación más clara podría haber que los límites biofísicos de nuestro sistema planetario. Hoy más que nunca es cierto que la necesidad es, en efecto, la madre de la invención.

Para más información sobre cómo puede su empresa tomar medidas, siga este enlace.

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