La economía mundial se enfrenta a pérdidas anuales de 2,7 billones de dólares para 2030 si se alcanzan los puntos de inflexión ecológicos.
En su primer informe «Economic Case for Nature», el Banco Mundial pidió a los países que hicieran más por proteger y restaurar la naturaleza.
El Banco Mundial proyectó que 51 países sufrirían una caída general del PIB del 10-20 % a finales de la década si colapsaran los ecosistemas vitales.
Entre los más afectados estarán la República Democrática del Congo, Angola, Madagascar, Etiopía, Bangladesh y Pakistán.
El gasto anual mundial para proteger y restaurar la naturaleza debe triplicarse esta década, hasta alcanzar unos 350 000 millones de dólares para 2030, y elevarse a 536 000 millones para 2050.
La economía mundial se enfrenta a pérdidas anuales de 2,7 billones de dólares para 2030 si se alcanzan los puntos de inflexión ecológicos y los países no invierten más en proteger y restaurar la naturaleza, dijo el Banco Mundial el jueves, instando a una recuperación de la COVID-19 más verde.
El estudio identificó servicios ecosistémicos clave («ecosystem services») que, según afirmó, estaban cerca de sus puntos de inflexión, entre ellos los polinizadores silvestres y el suministro de alimentos procedentes de la pesca marina y de la madera de los bosques autóctonos.
«No se trata solo de la biodiversidad, sino de la economía. El momento de actuar es ahora», declaró por teléfono a la Fundación Thomson Reuters Gianni Ruta, coautor del informe y economista ambiental principal del Banco Mundial.
La mejor conservación y gestión de las zonas naturales, como parques, océanos, bosques y espacios silvestres, se considera esencial para proteger los sistemas naturales de los que depende la humanidad y para cumplir los objetivos de reducción de las emisiones que calientan el planeta.
El gasto anual mundial para proteger y restaurar la naturaleza terrestre debe triplicarse esta década, hasta alcanzar unos 350 000 millones de dólares para 2030, y elevarse a 536 000 millones para 2050, según un informe de la ONU publicado en mayo.
Sin embargo, según afirman los ecologistas, muchos líderes políticos aún no comprenden los beneficios económicos de la conservación y, en cambio, confían en la explotación de los recursos naturales para sacar de la pobreza a sus poblaciones.
El Banco Mundial proyectó que 51 países, con una población conjunta de 1600 millones de personas, sufrirían una caída general del producto interior bruto (PIB) del 10-20 % a finales de esta década si colapsaran los servicios ecosistémicos vitales.
África subsahariana y el sur de Asia afrontarían una contracción anual del PIB del 9,7 % y del 6,5 %, respectivamente, advirtió.
Esto se debe a que dependen de cultivos polinizados y, en el caso de África subsahariana, de los productos forestales.
También tienen una capacidad limitada para cambiar a alternativas menos afectadas por el cambio climático, la contaminación y la degradación del suelo, según el informe.
Entre los más afectados estarán la República Democrática del Congo, Angola, Madagascar, Etiopía, Bangladesh y Pakistán, añadió.
Ruta afirmó que los gobiernos deberían desviar las subvenciones agrícolas de aquello que perjudica la biodiversidad, como los fertilizantes, el gasóleo para los equipos de riego y los incentivos para cultivar terrenos no aptos.
En cambio, instó a promover la agricultura sostenible y a recompensar a los grupos que conservan las zonas naturales de sus tierras.
También pidió un mecanismo de financiación mundial que ayude a los países en desarrollo a lograr transiciones ecológicas.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial frente al cambio climático?
Una coalición de unos 60 países impulsa actualmente la protección de al menos el 30 % de las tierras y los océanos para 2030 (30x30), antes de una cumbre de la ONU sobre biodiversidad en China, prevista para octubre.
El informe del Banco Mundial instó a más países a respaldar la propuesta 30x30 y añadió que los beneficios financieros del mantenimiento de los servicios ecosistémicos compensarían casi por completo los costes de proteger tierras adicionales para alcanzar ese objetivo.
Los gobiernos también deberían incluir más políticas verdes en sus paquetes de estímulo frente a la pandemia, añadió.
«Preservar la naturaleza y mantener sus servicios es fundamental para el crecimiento económico», declaró David Malpass, presidente del Grupo Banco Mundial.


