Londres quizá haya encontrado una solución radical a su crisis de vivienda: construir casas nuevas en los tejados.
La capital británica podría beneficiarse de 41.000 viviendas nuevas si desarrollara inmuebles en azoteas sin uso, lo que añadiría potencialmente 28 millones de pies cuadrados de superficie inmobiliaria a sus dos zonas más céntricas, según una investigación de Knight Frank, una consultora inmobiliaria global.
La firma inmobiliaria afirma que hasta 23.000 edificios en el corazón de la ciudad son aptos para construir en sus azoteas, lo que aliviaría la presión sobre los promotores para encontrar terrenos sin uso en el denso centro de Londres.
Los datos se elaboraron con Skyward, un nuevo software de cartografía geoespacial desarrollado para investigar la viabilidad de la propuesta del Gobierno del Reino Unido de que «los edificios pueden ampliarse hacia arriba utilizando el “espacio aéreo” que hay sobre ellos» en un reciente documento de política sobre vivienda.
En los últimos años, ha aumentado la preocupación por que el famoso perfil urbano de Londres esté siendo arruinado por nuevas construcciones, pero los proyectos en azoteas podrían ofrecer una solución.
El volumen de espacio en los tejados que podría destinarse a nuevas viviendas equivale a ocho veces el de Burj Khalifa, en Dubái, el edificio más alto del mundo en la actualidad, con 830 metros. Al distribuir el volumen entre miles de edificios del centro de Londres, se evita la necesidad de construir nuevas torres más altas para alojar a los londinenses. (Pero, por supuesto, es poco probable que esto impida a los promotores construir más rascacielos para satisfacer la demanda de oficinas.)
El volumen de viviendas no es un problema exclusivo de Londres. Las ciudades de todo el mundo se enfrentan a la misma cuestión: cómo satisfacer la creciente demanda de vivienda y cómo abaratar las casas para quienes viven en ellas. Nueva Zelanda planea prohibira los extranjeros comprar viviendas existentes. Mientras tanto, Canadá ya ha probado imponer un elevado impuesto a los compradores extranjeros, con escaso éxito.

