La COVID-19 ha sido catastrófica, pero ofrece la oportunidad de transformar las ciudades del mundo en lugares más respetuosos con el medioambiente y equitativos;
Con las inversiones adecuadas en acción climática, las ciudades pueden no solo reducir el 90 % de las emisiones sino también crear 87 millones de empleos para 2030;
El Grupo de Trabajo de Recuperación de COVID-19 de los Alcaldes Globales de C40 reúne a alcaldes de todo el mundo para crear un plan de recuperación ecológica y justa.
La pandemia de COVID-19 ha causado un sufrimiento inmenso, ha sumido a la economía mundial en la incertidumbre y ha traído dificultades a muchísimas personas, incluidas las personas mayores, las familias trabajadoras y las más vulnerables de nuestras comunidades. Sin embargo, tras esta catástrofe, tenemos la oportunidad de transformar las grandes ciudades del mundo y forjar una nueva normalidad que beneficie a todas las personas y haga frente a la amenaza aún mayor del colapso climático. No debemos limitarnos a tratar los síntomas de la desestabilización mundial: también debemos prepararnos para futuras crisis y abordar males profundos y sistémicos que existían mucho antes de la COVID-19.
Muchos han pedido una recuperación ecológica; algunos, una que reduzca la desigualdad. Como alcalde de Milán, he dejado claro que toda recuperación en mi ciudad, en Italia y en Europa debe basarse en estos principios de equidad y acción climática. Me enorgullece saber que mis colegas alcaldes de todo el mundo comparten esta visión y que la estamos llevando a la práctica.
Los alcaldes pueden movilizar recursos y políticas para convertir las ciudades en motores económicos de la recuperación. Con las inversiones adecuadas en acción climática, las ciudades pueden no solo reducir el 90 % de nuestras emisiones sino también crear 87 millones de empleos para 2030 y generar un rendimiento económico de 24 billones de dólares para 2050 solo en ahorro de costes.
A menudo hemos dicho que el futuro llega primero a las ciudades. Ahora mismo, tenemos la oportunidad de preguntarnos: ¿qué futuro queremos?
Para responder a esta pregunta, el alcalde de Los Ángeles y presidente de C40, Eric Garcetti, y yo creamos el Grupo de Trabajo de Recuperación de COVID-19 de los Alcaldes Globales de C40, que reúne a alcaldes de todo el mundo para crear un plan de recuperación ecológica y justa. Imaginamos una recuperación rápida y sólida, basada en los principios de un Nuevo Pacto Verde Global, y nos comprometemos a tomar las medidas concretas necesarias para hacer realidad esta visión.
En primer lugar, lideraremos la construcción de una transición justa hacia una economía inclusiva, sustentada en la rápida creación de empleos verdes nuevos y de calidad, la formación y el perfeccionamiento profesional de los trabajadores y el apoyo a todo el personal esencial. La ciudad de Medellín ya ha reactivado 980.000 empleos mediante el uso de tecnología digital para facilitar una reapertura segura, y Los Ángeles ha creado un programa de formación profesional para más de 1.400 conserjes en prevención de la COVID-19 y prácticas de sostenibilidad.
Mientras tanto, seguiremos impulsando una mayor resiliencia y equidad en nuestras ciudades y sociedades. Al proporcionar servicios públicos esenciales para todos, como transporte público seguro y acceso a agua potable, alimentos, saneamiento y viviendas saludables y asequibles, sentaremos las bases de una sociedad justa y una economía sólida capaces de afrontar con seguridad futuras crisis. Los alcaldes están especialmente preparados para responder a este desafío: durante el confinamiento en Milán, por ejemplo, nuestro sistema centralizado de ayuda alimentaria asistió a más de 20.000 personas necesitadas; mientras que Lisboa ofrece a los propietarios ingresos estables a largo plazo para convertir alojamientos vacacionales desocupados en viviendas de «alquiler seguro» para trabajadores esenciales.
Por último, lideraremos los esfuerzos para que las ciudades sean lugares más seguros y saludables. Crearemos «ciudades de 15 minutos», donde los residentes puedan satisfacer sus necesidades dando un breve paseo a pie o en bicicleta. Redistribuiremos de forma permanente el espacio vial para dar prioridad a peatones y ciclistas. Invertiremos en soluciones basadas en la naturaleza, como parques, tejados verdes y pavimentos permeables, para reducir los riesgos de calor extremo, sequía e inundaciones.
Al devolver el espacio público a las personas y a la naturaleza, recuperar nuestras calles y garantizar un aire limpio, hacemos de nuestras ciudades lugares mejores, más saludables y sostenibles para vivir. En Milán ya estamos reabriendo los mercados callejeros de forma segura, creando 35 kilómetros de nuevos carriles bici y peatonalizando varias calles escolares. Mientras tanto, la ciudad de Freetown, en Sierra Leona, plantará un millón de árboles solo durante el próximo año.
Como alcaldes, tenemos poder, pero no podemos lograr por nuestra cuenta una recuperación ecológica y justa. Instamos a los gobiernos nacionales y a las instituciones internacionales y regionales a colaborar con nosotros para construir un futuro más inclusivo para todos.
Debemos garantizar que todos los paquetes de estímulo, las ayudas empresariales y los fondos de recuperación den prioridad a las industrias y las infraestructuras resilientes al cambio climático. Además, estas inversiones deben abordar directamente las causas profundas de las desigualdades persistentes y de la discriminación racial que continúa.
Los gobiernos nacionales también deben apoyar directamente a las ciudades invirtiendo en transporte público asequible y sin emisiones y en energías renovables, subvencionándolos y respaldándolos. Así ayudarán a las ciudades a preservar la mejora de la calidad del aire observada durante la pandemia y a crear empleos.
Como elemento fundamental de la recuperación tras la COVID-19, los alcaldes de C40 exigen que los gobiernos nacionales pongan fin a todas las inversiones y subvenciones públicas en combustibles fósiles y se alejen decididamente de las industrias contaminantes basadas en el carbono para avanzar hacia un futuro con bajas emisiones de carbono.
Como líderes de las ciudades más grandes e influyentes del mundo, nos comprometemos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para construir el futuro que queremos. Las inversiones de hoy determinarán las ciudades del mañana: asegurémonos de que sean lugares saludables, prósperos y seguros para todos.

