La actual pandemia del coronavirus, que ha infectado a más de 16 millones de personas, es por mucho la peor emergencia sanitaria mundial que ha enfrentado la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, el lunes.

El mundo solo podrá derrotarla con un estricto cumplimiento de las medidas de salud, desde llevar mascarilla a evitar las multitudes, agregó Tedros en una comparecencia virtual en Ginebra.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

“Los casos bajan donde se siguen estas medidas. Donde no, suben”, señaló, felicitando a Canadá, China, Alemania y Corea del Sur por su control de los brotes.

La reactivación del coronavirus en varias regiones, incluso en naciones que pensaban tener controlada la enfermedad, está alarmando al mundo, mientras el número de muertes se acerca a las 650.000.

El jefe del programa de emergencias de la OMS, Mike Ryan, dijo que mucho más importante que las definiciones sobre segundas olas, nuevos picos y concentraciones localizadas es que las naciones de todo el mundo mantengan estrictas restricciones de salud como la distancia física.

“Está claro que la presión sobre el virus hace bajar los números. Cuando se siguen estas medidas, los casos disminuyen. Donde no se siguen, los casos suben”, indicó, reconociendo, no obstante, que es virtualmente imposible que los países mantengan cerradas sus fronteras en un futuro próximo.

Tedros hizo énfasis en que la prioridad sigue siendo salvar vidas.

“Tenemos que suprimir la transmisión, pero al mismo tiempo debemos identificar a los grupos vulnerables y salvar vidas, manteniendo las tasas de muertes si es posible en cero, si no en un mínimo”, afirmó, alabando a Japón y Australia en este respecto.