México superó el miércoles a Estados Unidos en muertes diarias relacionadas con el coronavirus al reportar 1,092 decesos nuevos en un sólo día, mientras América Latina se erige como el nuevo epicentro de la epidemia global.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

Los fallecimientos diarios se duplicaron frente a su récord previo de finales de mayo y los contagios conocidos también alcanzaron un nuevo máximo diario de 3,912, de acuerdo con datos oficiales divulgados por autoridades de salud.

“En este momento estamos en un momento muy peligroso, estamos en una situación de alto riesgo de contagios”, dijo el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, en conferencia de prensa.

De esta manera, México acumula un total de 11,729 víctimas fatales y 101,238 contagios del virus surgido en China a finales del año pasado, causante de la enfermedad COVID-19.

Estados Unidos reportó 1,045 nuevas muertes el miércoles, mientras que Brasil también tuvo un nuevo máximo de fallecimientos diarios, de 1,349. Ambos países ocupan el primer y cuarto lugar de muertes y México el séptimo, según un recuento de Reuters.

López-Gatell, dijo que el pico en los decesos se debió a que se comprobaron fallecimientos relacionadas con el virus que no habían sido reconocidos en un inicio.

El funcionario dijo que la identificación de esos decesos son los primeros resultados del trabajo de un comité de expertos creado para dar mayor precisión a los datos oficiales, tras cuestionamientos alrededor de los mismos.

“Una comisión técnica específicamente está realizando métodos complementarios para identificar la mortalidad no observable”, dijo López-Gatell, quien en una entrevista publicada el miércoles estimó que los decesos relacionados con la epidemia podrían llegar hasta 30,000 en el país.

Una serie de cuestionamientos públicos de medios y de especialistas sobre los números oficiales de muertes llevaron a la creación del comité de expertos al que se refirió López-Gatell y que centrará sus trabajos en la Ciudad de México, donde la presencia del virus es más fuerte.

El subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, dijo esta semana que México no debería de reabrir de “manera inmediata” porque la transmisión podría acelerarse.

A nivel mundial, el virus surgido en China a finales del año pasado ha contagiado a más de 6.45 millones de personas, y cobrado la vida de casi 381,500, según el recuento de Reuters.