El calor y la humedad están aumentando en todo el mundo, amenazando millones de vidas y economías en lugares donde podría ser letal trabajar al aire libre en los próximos años, advirtieron el viernes científicos.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el cambio climático?

El cambio climático representa una amenaza urgente que exige una acción decidida. En todos los países del mundo ya se están observando efectos cada vez más importantes del cambio climático, como sequías, inundaciones y el aumento del nivel del mar. Según el informe global de riesgos que elabora el Foro Económico Mundial, estas amenazas ambientales se sitúan sistemáticamente en la parte superior de la clasificación.

Para limitar el aumento global de la temperatura a un valor que sea claramente inferior a 2 °C y lo más cercano posible a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, es imprescindible que las empresas, los responsables políticos y la sociedad civil emprendan acciones climáticas integrales a corto y largo plazo, de acuerdo con los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

La iniciativa Clima del Foro Económico Mundial apoya la ampliación y la aceleración de la acción climática global mediante la colaboración entre los sectores público y privado. Esta iniciativa cuenta con varias líneas de trabajo para desarrollar y aplicar soluciones inclusivas y ambiciosas.

Una de ellas es la Alianza de CEO Líderes del Clima, una red global de dirigentes empresariales de varios sectores que desarrollan soluciones rentables para la transición a una economía baja en carbono y climáticamente resiliente. Los CEO de las empresas utilizan su posición y su influencia sobre los responsables políticos y los socios corporativos para acelerar la transición y obtener los beneficios económicos derivados de una mayor seguridad climática.

Zonas de Australia, India, el Golfo Pérsico, China, México y Estados Unidos han experimentado cientos de episodios de calor inusualmente extremo desde 1979, según un estudio publicado por la revista Science Advances.

Estos sucesos han durado solo una o dos horas, pero es probable que el cambio climático los prolongue a aproximadamente seis horas al 2060 y expanda las áreas afectadas, dijo el autor principal del estudio, Colin Raymond, a la Fundación Thomson Reuters.

“Es una estimación conservadora, pero es más anticipada que cualquier otra proyección previa”, dijo Raymond, quien realizó la investigación como estudiante de doctorado en la Universidad de Columbia y que ahora trabaja para la NASA.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), el clima húmedo dificulta a las personas la sudoración, lo que conlleva riesgos para la salud, entre ellos golpes de calor, que pueden matar o dejar incapacitadas a personas que no reciben tratamiento.

Muchos científicos analizan escenarios potenciales de altas temperaturas y su impacto en las economías y la salud, y los problemas de salud mental se dispararán a medida que las personas tengan problemas para dormir y trabajar.

Limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius por encima de la era preindustrial es el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París pactado en 2015, pero las temperaturas a nivel mundial ya han aumentado en 1,2 grados.

Otro artículo publicado esta semana por la Universidad Wageningen, en Holanda, advirtió que al 2070 un tercio de la humanidad deberá lidiar con un calor de más de 29 grados Celsius que tornará “casi imposible vivir”.

En el estudio dirigido por la Universidad de Columbia, datos de casi 8.000 estaciones meteorológicas mostraron que las temperaturas cercanas o superiores a 30 grados Celsius se han duplicado desde 1979.

“Podemos estar más cerca de lo que pensamos de un punto de inflexión”, dijo en un comunicado Radley Horton, coautor y científico especialista en clima del Lamont-Doherty Earth Observatory de Columbia.

Las lecturas más altas fueron en partes de Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, donde viven unos 3 millones de personas.

Sobrevivir en estas condiciones requeriría adaptar las construcciones y también el comportamiento humano, lo que incluiría minimizar el trabajo al aire libre, según Raymond.

Esto podría afectar gravemente la agricultura y el comercio, y muchas personas pobres no tendrían dinero para pagar por el aire acondicionado, dijo Horton.