México rebasó el miércoles los 10,000 casos de coronavirus, mientras refuerza las medidas para enfrentar la etapa de mayor peligrosidad de la epidemia y trata de evitar una saturación de sus limitados servicios de salud.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

Los contagios de COVID-19, la enfermedad provocada por la nueva cepa de coronavirus que se ha expandido a más de 200 países, se elevaron en 1,043 para un total de 10,544, además de 113 nuevos decesos, para alcanzar 970, de acuerdo con el reporte diario de las autoridades de salud.

“No debemos minimizar esta epidemia”, dijo el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, uno de los estrategas y la cara más visible de la política del gobierno mexicano para enfrentar la pandemia.

“Estamos ante un fenómeno históricamente importante, en un riesgo a la salud, en un daño a la salud que no se había visto en el mundo entero en 100 años”, enfatizó el funcionario.

El gobierno anunció recientemente una extensión hasta el 30 de mayo de las medidas preventivas para enfrentar la epidemia, como el confinamiento en casa y la paralización de actividades económicas no esenciales, así como el regreso a clases.

López-Gatell ha dicho que el punto mas alto contagios se daría cerca del 10 de mayo, pero que si las medidas de contención se siguen al pie de la letra, algunas zonas del país podrían estar regresando progresivamente a la normalidad a mediados de ese mes.

Autoridades han reconocido que el número de contagios en el país podría ser hasta nueve veces mayor debido a que muchos infectados podrían no haber ido a consulta ni desarrollaron síntomas o no fueron debidamente diagnosticados por su médico.

El COVID-19, la enfermedad producida por el nuevo coronavirus surgido en China a fines del año pasado, se ha esparcido a más de 200 países, infectado a más de 2.57 millones de personas y provocado la muerte a más de 178,500 de acuerdo con un recuento de Reuters.

La epidemia ha golpeado la economía mundial. En México, los pronósticos de analistas prevén una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de hasta un 10% este año.

El banco central de México dictó medidas adicionales de apoyo por el equivalente a 31,000 millones de dólares para proveer liquidez al sistema financiero local ante la contingencia y recortó nuevamente de manera sorpresiva la tase clave de referencia, en 50 puntos base, a 6%.